Visión y Misión

Ayudar a las familias es la razón por la que trabajamos cada día. Nuestro deseo es que usted y su familia nos conozcan y encuentren apoyo. Estamos aquí para ayudarle a mejorar su matrimonio, su familia, y su vida personal; a través de celebraciones en familia, seminarios, talleres, conferencias,  y muchos otros programas educativos así como recursos para la familia, y diferentes tipos de instituciones.

Ofrecemos:

  • Celebraciones en familia.
  • Conferencias
  • Seminarios
  • Talleres
  • Cursos
  • Consejería, psicoterapia y Orientación familiar
  • Asesoría y Consultoría a organizaciones e instituciones

Ayudamos a las familias a mejorar.

En este ministerio cristiano creemos que con su apoyo, el mejor legado que podemos dejarle a la sociedad, es el de matrimonios que permanecen unidos en amor a pesar de las dificultades, y cuyos hijos e hijas, al crecer, inspiren esta herencia de fe y esperanza a las generaciones futuras.

Nuestra Visión  consiste en colaborar con Dios en la extensión de su Reino sembrando comunidades saludables motivados por la misión del Dios trino (missio Dei),  quien desea que hombres y mujeres sean discípulos de Jesucristo y miembros responsables de la Iglesia, el cuerpo de Cristo, cuyas congregaciones son señales éticas, morales y sobrenaturales de la venida del Reino de Dios para alabanza de su gloria. La restauración y fortalecimiento de matrimonios y familias son nuestros enfoques.

Nuestra Misión  consiste en formar comunidades de fe que encarnan los valores y estilos de vida del Reino en maneras y lugares diferentes, proclamando un evangelio integral y sobrenatural; funcionando como sal y luz en la sociedad, trayendo perspectiva profética a su contexto, confrontando la injusticia,  abogando por la causa de los pobres y marginados, trabajando con otros para restaurar vidas quebrantadas, y colaborando en la sanidad de personas y comunidades.

Nuestra doctrina de fe y compañerísmo cristiano están dirigidos por un mandato Divino y un verdadero compromiso con el desarrollo humano, social y nacional. Esto nos obliga a establecer alianzas de empoderamiento con personas, organizaciones e instituciones de ideas afines. Con algunas personas, ministerios y/o grupos cristianos mantenemos relaciones más estrechas a modo de cobertura y paternidad.

Todo comienza en una “Casa de Paz”

 

EL PROCESO DE NUESTRA VISIÓN

El proceso de la visión se desarrolla en cuatro etapas: Ganar, Consolidar, Discipular, Enviar

Introducción:

  • Un pueblo sin visión perece. Debemos saber no solamente hacia dónde vamos, también porqué, y cómo hacerlo.
  • Ganar, consolidar, discipular y enviar, no es un proceso diseñado por algún hombre. Es el trabajo que Jesús desarrolló en su ministerio terrenal.
  • El ganar y discipular almas no es una opción para los cristianos, realmente es un mandato, un compromiso de vida o muerte.
  • O ganamos almas o nos convertimos en cristianos sin fruto.

Entonces Jesús les dijo otra vez: “¡Paz a vosotros! Como me ha enviado el Padre, así también yo os envío a vosotros.”   Juan 20.21

I. Ganar

  1. Desde el primer momento que Jesús llamó a sus discípulos le dio una visión clara de su llamamiento. Venid en pos de mí y Yo os haré pescadores de hombres.
  2. Ellos sabían que eran llamados para ganar almas. ¿Cómo lo iban a hacer? ¿Por dónde iban a empezar? En el camino se les explicaría.
  3. El primer paso era: Venid en pos de mí. Esto era un requisito. Ellos se concretaron a obedecer y aprendieron a seguir a su líder.
  4. Si Dios dio lo más valioso que tenía y Jesús entregó todo; su vida, por ganar almas. ¿Qué deberíamos de hacer nosotros?
  5. El apóstol Pablo dijo: Me he hecho esclavo para ganar a mayor número. 1ª Corintios 9:19.
  6. Concluyamos este punto reconociendo, que tenemos la responsabilidad de dedicarnos a ganar almas.

II. Consolidar

  1. Es dar firmeza a un recién convertido. Asegurarlo del todo, afianzar más y más una vida. Es tomarlo desde el momento de su conversión hasta que camine solo.
  2. Es un proceso eficaz para comenzar a formar discípulos.
  3. Es el cuidado y la atención que le debemos otorgar al nuevo creyente para reproducir en él el carácter de Cristo. Los retiros espirituales, las casas de paz y el compañerismo ayudan muchísimo en esta etapa.
  4. La consolidación demanda trabajo y esfuerzo. Colosenses 1:28-29.
  5. Este es el segundo paso y es tan importante como el primero, ya que sin él nuestro fruto no permanece. Juan 15:16.

III. Discipular

  1. Este es el tercer paso donde los consolidados ya aprendieron a caminar por sí mismos, ahora es necesario empezar a prepararlos para ser discípulos de Cristo.
  2. Un discípulo debe de ser formado. Id por todo el mundo y haced discípulos.
  3. Los creyentes debemos convertirnos en nodrizas que formen hijos maduros.
  4. Nodriza es una mujer que cría hijos que ella no dio a luz.
  5. Es convertirse en maestro de aquellos que tomamos como alumnos.. En Fundamento para la Familia tenemos Manuales de Discipulado para aplicarlos en esta etapa.

IV. Enviar

  1. Jesús tomó a Pedro cuando era un hombre común y corriente, lo convirtió en un gran líder. ¿Cómo lo hizo?
  2. Con este proceso del cual estamos hablando. Primero lo ganó, luego lo consolidó, después lo discipuló y por último lo envió.
  3. En este etapa los motivamos a abrir nuevas Casas de Paz.
  4. El enviar es igual a desarrollar las cualidades que cada hombre y mujer tienen para poder ser líderes.
  5. Es llevar a todos los creyentes a su nivel más alto en lo espiritual, emocional e intelectual.
  6. Es descubrir dentro de cada individuo sus dones y ayudarlo a desarrollar su mayor potencial. Lucas 10:2.
  7. Es cumplir la Gran Comisión de “ir y hacer discípulos a las naciones”. Mat.28:19-20.

El proceso de nuestra visión se desarrolla con estas cuatro etapas; Ganar, consolidar, discipular, y Enviar.

Dr. Héctor Salinas Ayala
Director General
hectorsali@yahoo.es