Educación

La enseñanza bíblica cristiana se encuadra dentro de la estrategia general de Dios para salvar al hombre, restaurarlo y empoderarlo para una vida victorios. Dios ha constituido a maestros (Efesios 4:11) y a otros servidores de la iglesia de Cristo para que estén “aconsejando y enseñando con toda sabiduría a todos los seres humanos, para presentarlos a todos perfectos en él.” (Col. 1:28).

Es urgente que las iglesias de Cristo reconozcan la grave falla que están afrontando al no tener claridad qué es lo que se pretende con nuestra enseñanza, para qué y cómo es que vamos a enseñar la Biblia, a los diferentes grupos de edades que hay en una comunidad cristiana.
Si nuestras iglesias no crecen, ni los miembros muestran el testimonio de honestidad y conocimiento bíblico en sus vidas, entonces no estamos enseñando lo que dice la Biblia. Si “no pasa nada” como resultado de nuestra enseñanza, entonces estamos inmersos en un rotundo fracaso. Si todo lo que hacemos es “charlar” y “platicar” en nuestras “clases bíblicas” estamos perdiendo el tiempo.

Las comunidades de fe de Fundamento para la Familia deben ser centros educativos de transformación de mentalidades, valores y actitudes en donde la enseñanza de las verdades bíblicas son el centro de toda enseñanza aplicando técnicas válidas y creativas para alcanzar a todas las edades.

En Fundamento para la Familia creemos además que las Iglesias deben proponer proyectos educativos sistemáticos a largo plazo con programas educativos de validéz oficial ante el gobierno. Nuestras instituciones educativas cristianas son creadas como una opción valedera. En ellas la filosofía de la educación esta regida por valores centrados en una visión cristiana y espiritual de la vida, basada en las enseñanzas de la Biblia y en la creencia en Dios.

Las instituciones educativas cristianas de Fundamento para la Familia promueven una educación superadora de cualquier tipo de discriminación, dando un testimonio del amor de Dios y de las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo, formando a mujeres y hombres como ciudadanos responsables, preocupados por el bien común para que sirvan con desinterés, integridad y amor a sus semejantes.

En Fundamento para la familia sostenemos que:
1. Los hijos son un legado de Dios y la paternidad/maternidad es una aventura alegre, aunque ardua, en el compañerismo con Dios para la procreación y crianza de cada hijo. La paternidad/maternidad demanda el uso responsable de todas las habilidades y capacidades que Dios nos ha dado para llevar a cabo esta gran empresa.

2. La vida familiar es la cuna de la personalidad y del carácter del niño y crea un ambiente propicio para el desarrollo de los valores sociales de cada sucesiva generación, así como para la principal fuente de las relaciones más significativas para cada uno de los miembros adultos de nuestra sociedad. Todos los niños necesitan un padre y una madre firmemente unidos en el amor para guiar su crecimiento hacia la virilidad o la feminidad, y para proporcionar la seguridad emocional que favorece el desarrollo de relaciones maduras y responsables entre hombres y mujeres.

3. La familia es el fundamento de nuestra sociedad. Modela las actitudes, las esperanzas, las ambiciones y los valores de todos los ciudadanos. El niño suele ser perjudicado cuando la vida familiar se hunde; y cuando esto sucede a escala masiva, la comunidad social permanece gravemente perjudicada.

4. Afirmamos el derecho inalienable de los padres a la elección y el ejercicio de la educación de sus hijos, recordando que los poderes públicos tienen la obligación constitucional de garantizar a los padres cristianos que la enseñanza y cualquier tipo de propuestas no contradigan sus valores éticos y morales.

5. No existe ninguna dicotomía entre verdad secular y verdad sagrada. Toda la realidad creada ha sido traída en existencia por Dios, deliberadamente y con un propósito. Por tanto, depende de Él en cuanto a su significado. Colosenses 1:16
Toda la realidad, entonces, debe constituir la materia, o el contenido, de la educación. Cualquier sistema educativo que priva a sus estudiantes de algún aspecto de esta realidad, por tanto, no puede ser considerado completo.

6. Negamos que educación sea solo una actividad mental o física asociada con el aprendizaje de pensamientos y experiencias de otros seres humanos. (Salmo 119:99)

7. Afirmamos que educación es la acción o el proceso por el cual una persona llega a conocer y a usar la verdad de Dios, y que educación es aprender a pensar los pensamientos de Dios detrás de Él, y a ver las cosas como Él las ve. (Isaías 55:8-9, Juan 5:19-20)
Negamos que educación sea meramente la acción o el proceso por el cual una persona adquiere conocimiento o habilidades.

8. Afirmamos que educación dura toda la vida, y que incorpora cada pensamiento, experiencia, y actividad del hombre. (Deut.6:7-12, 11:18-20, Isaías 29:24, Mateo 9:13, 24:32, Marcos 13:28, 1 Cor.4:6,14:31)

9. El propósito de la educación es tanto revelar a Dios, como traer a los estudiantes en la conformidad con Su voluntad revelada. (Lucas 24:27, Juan 7:17, 14:21. 23. 24).

10. Afirmamos que la meta final de la educación debe consistir en orientar a los seres humanos Bíblicamente hacia el conocimiento de Dios, de la humanidad, y del resto de la creación de Dios, para prepararlos a asumir sus lugares en la familia, la iglesia, y la sociedad, para la gloria de Dios y en el servicio del Reino de Cristo y de sus prójimos. (2 Reyes 22:8-23:26, Mal.4:4-6, Mateo 20:26-28, Hechos16:30-34)

11. Afirmamos que Dios es el Creador y Sostenedor de todas las cosas, y la Fuente de toda verdad.(Gén.1:1-27, Salmo 55:22, 119:151, 121:1-8)

12. Afirmamos que el Espíritu Santo de Dios enseña e ilumina a cada creyente en Jesucristo y guía a esta persona en toda la verdad. (Juan 14:26, 15:26, 16:13) Negamos que los seres humanos puedan encontrar o comprender toda la verdad solo por medio de esfuerzos humanos. (Romanos 3:11-12).

13. Afirmamos que el Dios personal existente ha comunicado la verdad a toda la humanidad por medio de la revelación personal de Él mismo en Jesucristo, y por medio de la revelación proposicional, verbalizada de Él mismo en el Antiguo y Nuevo Testamento de la Biblia. (Gén.15:1, 17:1, Exodo 3:2-15, Isaías 6:1-8, Marcos 9:7, Lucas 3:22, 24:27, Juan 1:1-2, 12:28, Hechos
9:4-5, Hebr.1:2-3)
Negamos que la persona individual sea capaz de aprender toda la verdad de sí misma, o de maestros/profesores humanistas y materiales educativos seculares. (Juan 7:15-16, 1 Tim.6:3-5).

14. Afirmamos que el Dios existente, personal-infinito se decidió a revelarnos la verdad tanto por medio de la revelación especial, que nos es comunicada por medio de la Biblia y del Hijo de Dios, Jesucristo, como también por medio de la revelación general, que nos es comunicada por medio de Su creación racional y no racional; y que la educación debe producir la aspiración del aprendizaje que se deriva de todas estas fuentes de revelación. (Gén.1:28, 2:19-20, Daniel 4:37, Juan 1:14.17, 14:6, 2 Tim.3:16-17, Hebr.1:1-2)

15. En Fundamento para la Familia afirmamos que en el designio de Dios, todos los elementos particulares del universo son unidos en un entero significativo; que es un propósito de la educación ayudar a los educando a encontrar relaciones entre estos elementos y así encontrar su significado; y que la revelación Bíblica es el criterio final de este significado. (Génesis 1:1-31, Salmo 19:1).

-0-

El ministerio cristiano Fundamento para la Familia cuenta también con programas educativos universitarios para aquellos que deseen prepararse más para servir mejor. Visite la Universidad para la Familia y conozca los programas que ofrece.

Si necesitas más información escribe a: hectorsali@yahoo.es

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *