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Casas de Paz

Casas de Paz
Grupos pequeños o células

En el Ministerio cristiano Fundamento para la Familia reconocemos la necesidad de seguir edificando a los nuevos miembros y alcanzar con el evangelio a nuevas personas a través de las células, también llamado “grupos pequeños”,  para lograr una mayor madurez en la fe y seguir nutriendo a la Iglesia de nuevos miembros.

La capacidad de una iglesia para acoger a las personas en compañerismo fraternal a menudo determina el potencial que tiene para el crecimiento.

En algunas organizaciones se le llama células y otros lugares se le denomina grupos familiares o grupos pequeños. Nosotros le hemos denominado Casas de Paz, porque estamos haciendo una declaración profética creyendo que las Casas en donde se realizan estas reuniones se convertirán en «casas de paz» y las personas que asistan a las reuniones recibirán la paz de Dios en sus corazones.

Las Casas de Paz o grupos pequeños  representan una de las mejores maneras de proveer el cuidado pastoral general, la edificación constante de los creyentes, el alcance a nuevas personas, el desarrollo de nuevos líderes y el compañerismo fraternal. Los grupos pequeños entre cristianos y amigos o vecinos proveen oportunidad para crecer espiritualmente, para sentir amistad y compañerismo, para conseguir consejo, para servir a otros en el momento de necesidad, orar juntos y tener apoyo para enfrentar las situaciones de la vida. Los grupos pequeños permiten la intimidad que induce a la comunicación mutua, lo que no ocurre en grupos grandes debido a sus propias características.

En el Nuevo Testamento hay mucho apoyo para utilizar la estrategia
de grupos pequeños. Jesús enfocó mucho de su trabajo y enseñanza
en los 12 discípulos. En el libro de Hechos puede buscar los siguientes pasajes y ver que desde el primer siglo de la cristiandad los cristianos se reunían en las casas: 2.46, 5.42, 10.22, 12.12 y 18.26. Es más, había iglesias completas que se reunían en una casa (Col 4.15).
La primera Iglesia cristiana en Europa comenzó en una “casa de paz”, fue en la casa de una mujer llamada Lidia, Hechos 16:13-16.

No es un descubrimiento nuevo el que hacemos, pues los grupos pequeños son utilizadas por muchas congregaciones en constante crecimiento, incluso algunas congregaciones han descubierto el modelo de “Iglesias celulares”  el cual enfatizan los grupos pequeños como el ente en el que las personas son alcanzadas, discipuladas y cuidadas en la semana, para luego reunirse todas en una celebración de alabanza y adoración a Dios el fin de semana u otra fecha acordada.

A través de la historia, los grupos pequeños han demostrado ser uno de los medios más eficaces para lograr el cumplimiento de la misión evangelizadora de la Iglesia.
Las Casas de Paz son un diseño divino; además representan un modelo apostólico para el cumplimiento de la misión. Son un auxilio para el crecimiento en la vida cristiana. Y facilitan el desarrollo y la participación de los miembros.

El Ministerio Cristiano Fundamento para la Familia tiene una visión muy fuerte hacia los grupos pequeños -casas de paz-. Nosotros queremos «Convertirnos en una iglesia donde nadie esté solo» y consideramos que las Células son una herramienta para la comunión de los hermanos y el cuidado pastoral de sus miembros. De hecho, para nosotros ‘las células’ no son un ‘método de trabajo’ sino más bien es la vida misma la Iglesia extendida por toda la ciudad.
Además vemos este ministerio de Casas de Paz como una red de hogares donde están representadas todas las urbanizaciones de cada ciudad en donde está presente la Iglesia, y de esa manera, en las mega-ciudades o metrópolis las personas pueden tener compañerismo cristiano y edificación en su propia zona geográfica sin necesidad de ocupar mucho dinero y tiempo para trasladarse de un lugar a otro. Así también, las células pueden desarrollarse en grupos afines en ciudades multi-étnicas.

¡Dondequiera que la gente se reúna, allí vamos a establecer Casas de Paz!

¿Qué hago en la Casa de Paz?
En Fundamento para la Familia ofrecemos un Manual para Anfitriones que puede usarse para iniciar grupos pequeños en las casas. Además existen otros materiales que pueden ayudar en el trabajo, lo importante es que la “la casa de paz” NO se convierta en “otro culto”, ni tampoco fracase por la falta de planeación.

La agenda que proponemos en el Manual para anfitriones, integra algunos  pasos muy sencillos pero con una razón muy particular para cada una. Toda la reunión debe durar entre 1 hora y una hora y media, tenga cuidado de no extenderlo más de lo necesario.


1. Rompehielos
Es una actividad breve, no amenazante, que sirve para que los
asistentes se integren al grupo, participen inmediatamente y dejen a
un lado las posibles distracciones de su vida cotidiana. Puede ser simplemente saludándose y presentándose cada persona o también se podría hacer una dinámica, por ejemplo  en que se memoricen nombres o se compartan, por ejemplo, alimentos favoritos,  anécdotas interesantes o lugares atractivos que gustan ir. En este momento no es necesario hacer referencia a temas bíblicos o espirituales ya que los participantes, en el contexto de sembrar iglesias, son nuevos en el evangelio. La razón primordial para el rompehielos es que cada persona tenga la oportunidad de hablar en los primeros minutos de la reunión. Los estudios demuestran que esto hará que la persona esté más dispuesta a compartir a la hora del estudio bíblico.

2. Oración breve
Tomando en cuenta que los asistentes pueden desconocer la
oración, esta debe llenar tres requisitos. Debe ser: Audible, Breve
y Cristocéntrica. ¡Esto es el ABC de la oración! Recuerde que la
persona nueva lo imitará a usted en la oración. La idea es hacerlo
lo más breve y sencillo posible para que la persona nueva piense
que es fácil y que también lo puede hacer. Sería un grave error
tratar de impresionar a la gente con un vocabulario extravagante y
demasiado eclesiástico. Haga la oración breve y sencilla.
Casi siempre recomiendo una oración como esta para comenzar
el estudio bíblico: “Gracias Señor por este día. Estamos aquí
para presentar ante ti nuestras peticiones así como también compartir tu Palabra y pedimos que nos ayudes a entenderla.
Ministra nuestras mentes y nuestros corazones. En el nombre de Jesús. Amén”.

3. Canto o testimonio
Es opcional. En algunos lugares donde todas las personas son nuevas y no conocen las canciones sería mejor dar lugar a alguna persona que desee contar algún testimonio. El tiempo de testimonio no debería exceder los 5′ minutos. Máximo 2 personas.

En caso de que se tengan canciones, recuerde ser breve, una o dos canciones estará bien. Prepare este tiempo con anticipación escogiendo algún canto sencillo o compartiendo un testimonio breve que enseñe a valorar la obra de Dios en su vida. Si deciden cantar, escoja algo que sea fácil de aprender o tenga un cancionero o una pizarrita donde puede escribir la letra. Debe pensar en la persona nueva que no conoce estas canciones. Recuerde, NO es un culto, evite cantar himnos muy largos o canciones complicadas.

4. Estudio bíblico o mensaje
Es generalmente la parte más importante de la reunión y por lo
tanto puede tomarse de veinte a 30 minutos. El mensaje debería centrarse en algún tema actual o que motive a la fe y la esperanza, por ejemplo la explicación y aplicación práctica de alguna parábola de los evangelios, algún episodio en donde Jesús realiza un milagro o ayuda a alguien, etc.
La enseñanza debe ser inspiradora, dejando las amonestaciones o exhortaciones para el Discipulado. 

Recomendamos que toda la reunión no pase más de una hora o una hora y media para que los nuevos puedan asimilar esta nueva costumbre. Reuniones demasiado largas pueden ahuyentar a algunas personas que preferirán no volver.

5. Oración de intercesión
Dedique un tiempo antes de terminar para orar por cada persona
en el grupo, esto fortalecerá la reunión y dará un sentido de pertenencia a quienes asisten. Recuerde las peticiones durante la semana y averigüe entre sus visitantes si el Señor ha contestado las peticiones.
El simple hecho de acordarse de estas también comunica que usted se preocupa por los miembros de su grupo pequeño.

6. Compañerísmo
NO se precipiten en retirarse de la casa tan rápido. Aprovechen el tiempo para conocerse más. En algunos lugares sirven algún refrigerio, pero no es obligatorio, lo importante es «conocerse más». Tampoco vayan al otro extremo de quedarse mucho tiempo, con 15 minutos es suficiente para el sano compañerismo.

CONSEJERÍA O CUIDADO PASTORAL

Cuando hay grupos pequeños, gran parte del trabajo que normalmente tiene que realizar el pastor se reparte entre los ervidores y líderes.
Muchos problemas se solucionan a nivel de Casas de paz (grupo pequeño). Esto permite un cuidado intensivo y adecuado entre los integrantes de la célula debido a la estrecha relación que tienen con sus líderes.  Debemos recordar que hay casos que solo los pastores o consejeros preparados deben tratar. La atención en situaciones específicas como casos de consejería clínica o problemas entre líderes deben tratarse a nivel superior o recomendados a especialistas. Pero los Líderes de casasdepaz deben atender a sus miembros durante la semana visitando y estimulando. La Consejería bíblica NO se hace durante las casasdepaz, en éstas se hacen citas o arreglos para durante la semana encontrarse y platicar sobre temas personales del miembro o asistente.

Toda iglesia confrontará casos de consejería. Por este motivo, el cuidado pastoral y la consejería son vitales para un ministerio creciente y pujante. De allí también la importancia de la visitación pastoral como ministerio que permite tomar la temperatura de las cosas. El pastor de Fundamento para la Familia debe, desde el principio, entrenar a los líderes de casasdepaz a realizar visitas de seguimiento. Cuando la iglesia comienza de esta manera no se trabaja en contra de la expectativa de gente que solo quiere la visita del pastor y no acepta la de otro. El pastor del ministerio cristiano fundamento para la familia puede comenzar haciendo las visitas con esta persona para que aprendan cómo hacerlo y poco a poco les suelta más responsabilidad
hasta que pueden hacer visitas solos e incluso entrenar a
otros. Bien organizado y pastoreado, este modelo presenta muchas
posibilidades de crecimiento en un contexto de compañerismo y armonía entre los hermanos.

La iglesia hace lo que es. En 1 Pedro 2:4, el apóstol nos exhorta: Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. Todo cristiano es ordenado a ser edificado como parte de la casa espiritual. Más adelante, el versículo 9, continúa: Mas vosotros sois linaje escogido, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. Este pasaje integra el «ser» con el «hacer». Aquí vemos que la edificación del cristiano va ligada a su función de anunciar, proclamar, servir y ministrar. Nos recuerda que la iglesia es el pueblo de Dios en misión.

La iglesia hace según lo que es. Así como el águila vuela por ser águila, la iglesia hace misión en las Casas de Paz porque es Iglesia.

Dr. Héctor Salinas Ayala
Director de Fundamento para la Familia
hectorsali@yahoo.es

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