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Grupos de Cuidado

En el ministerio cristiano Fundamento para la Familia creemos que la iglesia es un agente de transformación en la sociedad y la creación, la comunidad de fe anuncia el Reino de Dios en Jesucristo, encarna el evangelio en la particularidad de su contexto y participa en la misión de Dios. Creemos que la iglesia es una comunidad de cuidados mutuos.

Crear una comunidad de cuidados mutuos, esa es la meta de un sistema de pastoreo que realizan los líderes de nuestras comunidades de fe. Ezequiel 34 es un recordatorio aleccionador de cuán serio es Dios en cuanto a las fallas en el sistema del pastoreo que Él estableció. Él mismo tiene un corazón de pastor. Él quiere que Su pueblo reciba cuidados.

Aprenda más sobre este tema en este enlace: Grupos de Cuidado.

 

 

 

 

Ministros del Nuevo Pacto

MINISTROS COMPETENTES DE UN NUEVO PACTO

2ª Corintios 3:1-18

Nuestra competencia proviene de Dios quien por su gracia nos eligió y por su obra nos hizo Ministros Competentes del Nuevo Pacto

Nuevo Pacto
Es nuevo pero no en tiempo existencial o reciente, (neos) sino del griego “kainos” que significa en una nueva forma o cualidad, de una naturaleza diferente.

Utilizando 2ª Corintios 3 como nuestro punto de referencia principal, podemos ilustrar los cambios implicados así:

Antiguo Pacto (2 Co 3.14)…. Da paso a….. Nuevo Pacto (2 Cor 3.6) Moisés el Mediador … Da paso a…. Cristo el Mediador

Ley de Moisés …… Da paso a …… Ley de Cristo

Ministerio de Muerte… Da paso a … Ministerio de Vida

Ministerio de Letra… Da paso a ……. Ministerio del Espíritu

Escritura en Piedras… Da paso a…. Escritura en Corazones

Gloria que perece… Da paso a… Gloria que permanece

Ministerio de Condenación… Da paso a …. Ministerio de Justificación

Pueblo Desobediente… Da paso a …. Pueblo Obediente. (Hebreos10.9)

Pueblo Que En Su Totalidad No Conoce al Señor” ….Da paso a…. Pueblo Que En Su Totalidad Conoce al Señor” (Jer 2.8; 4.22;9:3)

Teocracia Donde la Iglesia y el Estado Están Unidos …………Da paso a …. Nación Espiritual que No Puede Identificarse Con Ningún Poder Político (Jer 31.34; 24.7)

Los hijos del Reino están bajo la guía y autoridad del Nuevo Pacto, no del antiguo
Esto trae una importante pregunta: ¿Qué relación existe entre los dos pactos?
A veces se dice que el nuevo pacto es una magnificación del antiguo. De una manera informal de hablar, esto puede ser aceptable. Sin embargo, pensar en el nuevo pacto como sólo una perfección del antiguo, puede llevarnos a aceptar la idea errónea que el antiguo pacto dio lugar con el paso de los años al nuevo.

El nuevo pacto NO es una versión mejorada del antiguo.

También, es equivocado decir que el nuevo pacto viene después del antiguo, como si su existencia dependiera, en algo, del que lo antecedió y por consiguiente podríamos tener una conclusión errónea en que el antiguo pacto es la base para el nuevo.

El nuevo pacto existe desde mucho tiempo antes de que el antiguo pacto apareciera.

El antiguo pacto existió en un nivel más bajo, un plan físico. Fue, lo que nosotros podríamos llamar, un tipo de herramienta que nos trata de enseñar cual es el propósito de Dios respecto a la humanidad. Este pacto tenía una existencia limitada durante un tiempo específico en la historia para un grupo de personas específicas bajo circunstancias especiales.

Lo mejor que podría hacer el antiguo pacto era, por un tiempo limitado y de una manera un poco velada, demostrar la verdadera realidad del propósito de Dios en Cristo – el cual se manifestó con el nuevo pacto.

El nuevo pacto debe entenderse como eterno.
No lo podemos limitar a un tiempo determinado, porque empieza desde “el principio”. Puesto que el propósito eterno de Dios es bueno en la realidad, podemos decir que la creación nunca ha existido sin el nuevo pacto, aun cuando no se hubiera llevado a cabo de acuerdo a los planes de Dios.

El Nuevo Pacto es una expresión real y completa en un tiempo y espacio determinado por Dios para revelar el Pacto Eterno, que a la postre es el único pacto que Dios ha confirmado consigo mismo, los demás son una revelación progresiva de los planes, intenciones y propósito que Dios tenia con nosotros en Cristo.

El nuevo pacto existe desde el principio como el plan original de Dios para la raza humana.

El Nuevo Testamento insiste que el nuevo pacto comienza desde el principio, donde vemos el desarrollo del propósito de Dios en crear a los seres humanos y transformarlos, a partir de su condición pecaminosa para convertirlos a la imagen de su Hijo, y darles la vida eterna.

La cruz es la cancelación final de un viejo hombre, una vieja creación y un viejo pacto, para dar inauguración oficial y manifestación real de un nuevo hombre, una nueva creación y un nuevo pacto.

El nuevo pacto no apareció después del pecado del hombre, ni apareció con Abraham.

Varios versículos del Nuevo Testamento testifican la existencia eterna del plan de Dios, ahora conocido como el nuevo pacto.

El propio Cristo es la base del nuevo pacto.
Veamos, en una manera rápida, como insistentemente las Escrituras nos hablan de la existencia eterna del nuevo pacto:
Conforme a su eterno propósito realizado en Cristo Jesús nuestro Señor. (Efesios 3:11).

El Cordero (Jesús) que fue sacrificado desde la creación del mundo. (Apocalipsis 13:8).

Como bien saben, ustedes fueron rescatados de la vida absurda que heredaron de sus antepasados. El precio de su rescate no se pagó con cosas perecederas, como el oro o la plata, sino con la preciosa sangre de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin defecto. Cristo, a quien Dios escogió antes de la creación del mundo, se ha manifestado en estos últimos tiempos en beneficio de ustedes. (1ª Pedro 1:18-20).

Sin embargo, Dios había terminado su trabajo desde que creó el mundo (Hebreos 4:3).

Dios nos escogió en él antes de la creación del mundo, para que seamos santos y sin mancha delante de él. En amor (Efesios 1:4).

Entonces dirá el Rey a los que estén a su derecha: ‘Vengan ustedes, a quienes mi Padre ha bendecido; reciban su herencia, el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo (Mateo 25:34).

Pues Dios nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestras propias obras, sino por su propia determinación y gracia. Nos concedió este favor en Cristo Jesús antes del comienzo del tiempo. (2ª Timoteo 1:8-9).

Nuestra esperanza es la vida eterna, la cual Dios, que no miente, ya había prometido antes de la creación. (Tito 1:2).

El propósito oculto

Uno de los planes de Jesús era revelar la existencia desde antes de este nuevo pacto eterno.
El nuevo pacto del ministerio de Melquisedec existió antes del ministerio del antiguo pacto de Leví (Hebreos 7).

En el nuevo pacto, la línea de la orden de Melquisedec existió antes del antiguo pacto con el sacerdocio de Aarón.

En el nuevo pacto tenemos un sumo sacerdote quien sirve en el orden de Melquisedec, quien vive por siempre. El es un ministro del santuario en el verdadero tabernáculo, quien es Dios mismo. Ahora aquí en la tierra todo creyente es sacerdote y rey delante de Dios.

Nosotros los creyentes somos ahora el templo del espíritu de Dios y junto con todos los santos construimos su iglesia, creciendo juntos en el santo nombre de nuestro señor Jesucristo.

Juan nos dice que la Palabra o Logos existió antes que Moisés.

En el nuevo pacto “los frutos” del Espíritu Santo existieron antes de darse la ley del antiguo pacto en el monte Sinaí. (Después de todo, el Espíritu Santo es eterno.)

Y la salvación se dio por medio de la gracia a personas como Abel, Enoc, Noé y Abraham antes que a la gente de Israel del antiguo pacto (Hebreos 11:5-12).

En Gálatas 3:8, Pablo dice que Dios “anunció el evangelio” – el nuevo pacto – por adelantado a Abraham.
El hecho que el nuevo pacto existió antes que el antiguo tiene muchas implicaciones para nosotros.

Como hijos de Dios, queremos averiguar cual vino primero, lo real, es que nuestra autoridad en busca de la verdad y en saber en qué ponemos nuestra esperanza, está en ese nuevo pacto. Nosotros no buscamos el antiguo pacto el cual es una imitación temporal, una copia del nuevo pacto que fue desde el principio.

Ya que el antiguo pacto se ha hecho obsoleto, por sí mismo no determina cómo debemos rendir culto a Dios.

Ya no son los profetas los que nos dirigen en el Nuevo Pacto, sino que ahora es el espíritu de Dios quien guía a todos los hijos de Dios que son parte activa de una comunidad profética. (Romanos 8:14-16)

La institución del antiguo pacto; Templo, sacerdocio levítico, la ley grabada en piedras, varias regulaciones y sistemas de sacrificios – no son normativos para nosotros que estamos bajo el nuevo pacto.
Es decir, nosotros no podemos determinar lo que debe hacerse bajo el nuevo pacto buscando a través de lo instituido en el antiguo pacto.
El libro de Hebreos lo dice claramente. Así lo establece Pablo en sus cartas.
Asimismo, con la llegada de un pacto Nuevo y mejor, surgió un cuerpo nuevo de literatura inspirada. Esta literatura que forma el Nuevo Testamento obliga a la comunidad del Nuevo Pacto a ser confirmada en la verdad presente (Ap 22:18-19; 2ª Pedro 1:12)

El uso que los Apóstoles hicieron del Antiguo Testamento en el libro de los Hechos y en las Epístolas bajo la revelación progresiva fue en primer lugar para exponer, como Cristo mismo hizo, partiendo de Moisés, los Profetas y los Salmos, “todo lo que de él decían” (Lucas 24.27,44).

Utilizaron el Antiguo Testamento de una manera Cristocéntrica (centrada en Cristo) y no nomocéntrica (centrada en la ley).

Cada Pacto define al grupo con el que se concierta

Cada juramento involucra a un grupo específico de gentes, y ciertas ordenanzas agregadas. El Pacto concertado con Noé incluye a toda la creación. El Pacto Mosaico comprende nada más a la nación de Israel. Pero el punto crucial es que el Nuevo Testamento abarca solamente a los que “conocen al Señor; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande” (Jer 31.34).

Si Dios hubiese querido que tu ministraras de acuerdo al ceremonial levítico te hubiera hecho nacer en la época del Antiguo Testamento.

Todo es nuevo, diferente y mejor en el nuevo pacto.
Es importante enfocarnos en la verdad de que ahora estamos viviendo en un nuevo pacto, somos ahora una nueva creación, somos una nueva criatura, tenemos una nueva naturaleza, poseemos una nueva mente, ejercemos un nuevo ministerio y tenemos ahora un nuevo mandamiento.

El nuevo mandamiento tiene establecidas nuevas promesas! Ahora tenemos un mejor sumo sacerdote y un mejor tabernáculo y “El ha obtenido para nosotros un nuevo ministerio también y El es el mediador de un mejor pacto con mejores promesas” (Hebreos 8:6)

El antiguo pacto estaba lleno de muy buenas promesas sobre sanidad, salud, larga vida, prosperidad financiera y victoria sobre los enemigos.

Existían promesas de Dios con relación a su protección por nosotros, sus ángeles asegurando el cumplimiento de dichas promesas y haciendo un trabajo de:

  1. Téngannos los hombres por ministros de Cristo, y administradores de los misterios de Dios.
  2. Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel (las oraciones de los sacerdotes). (Ejemplos; Éxodo 15:26, Éxodo 23:25-26, Deuteronomio 7:14-15, Salmo 91, Deuteronomio 8 y Malaquías 3:10)

Todas estas promesas son ahora sí y amén en Cristo Jesús! (2 Corintios 1.19-20)

La gran diferencia entre un pacto y otro es esto; Ahora Dios ha honrado las promesas – todas son si en El. Ahora estas son más que promesas, son una realidad! Todo lo que estaba prometido está ya dado en Cristo Jesús para que sean disfrutadas como un derecho de herencia para los hijos de Dios (Efesios 1:3)

Ya no tenemos que esperar – el tiempo aceptable esta ya aquí. Es ahora! (2 Corintios 6:2).

A partir de la aparición y consumación del Nuevo Pacto en Cristo, caminamos bajo cielos abiertos disfrutando el tiempo agradable del Señor y con acceso libre al trono de la gracia, por eso tenemos una cosmovisión kayrótica y no caótica de la historia (Juan 1:51, Hebreos 4:7-16).

Ahora no solamente tenemos promesas sobre sanidad. Sino que por sus llagas fuimos nosotros ya sanados y disfrutamos la salud divina. Ahora no solamente tenemos promesas sobre ser bendecidos, sino que hemos sido ya bendecidos con toda bendición espiritual en los lugares celestiales, también ya somos ahora enriquecidos porque en él estamos completos y tenemos todas las cosas que pertenecen a la vida. (Efesios 1:3, 2ª Corintios 8:9, 2ª Pedro 1:3)

Nosotros no tenemos solamente promesas sobre victoria, sino que somos más que vencedores, porque estamos sentados juntamente con Cristo en lugares celestiales (Efesios 2:6) disfrutando del descanso en su obra perfecta, el deleite de una vida resucitada, la dignidad de ser hijos de Dios y el dominio sobre toda potestad y mal del enemigo.

El que está ahora en nosotros es más grande y poderoso que el que está en el mundo

Nuevo Pacto

ANTIGUO PACTO & NUEVO PACTO

En el Ministerio Cristiano Fundamento para la Familia avanzamos en nuestras jornadas establecidos en la Verdad Presente. “Por tanto, siempre estaré listo para recordaros estas cosas, aunque vosotros ya las sabéis y habéis sido confirmados en la verdad que está presente en vosotros“. 2da. de Pedro 1:12
Uno de los  conceptos fundamentales de la verdad presente es la revelación del Nuevo Pacto, que a continuación pasamos a explicar.

El Viejo y el Nuevo Pacto son diametralmente opuestos. Según Pablo, el viejo pacto está basado en reglas, regulaciones, ritos y ceremonias. Estas ordenanzas externas no podían cambiar el corazón. Producían esclavitud, no libertad. En realidad, según Romanos 5:20ª, la ley causa que el pecado aumente, “Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase”. La ley amplifica nuestra rebelión.

El término, “viejo pacto” describe el acuerdo que Dios hizo con Israel, escrito en piedras en la ley de Moisés. El Viejo Pacto está basado en el “rendimiento humano” mientras que el Nuevo Pacto está fundamentado en “el poder de una vida indestructible” (Hebreos 7:16)

Aunque ambos pactos son opuestos, debemos ver ambos pactos como un solo plan de Dios. Todos los pactos y acuerdos del pasado encuentran su cumplimiento en Cristo. En el Antiguo Testamento no había un Dios airado que luego se convirtió en un Dios alegre en el Nuevo Testamento.

Todo el Viejo Pacto fue una gran preparación para el gran final en el Nuevo Pacto. Dios siempre estuvo orquestando detrás del telón, cómo iba a eliminar el problema del pecado y la condición del ser humano.

Toda la historia era una preparación para el Plan A, el cual Dios se había propuesto desde antes de la fundación del mundo. El plan siempre fue que Cristo tomaria condición humana, en la descendencia de la genealogía de Abraham para reconciliar todas las cosas en El.

2 Corintios 5:19, que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.

El Evangelio es la respuesta al problema del pecado que fue resuelto aún antes que comenzara.

Dios no estaba experimentando con varios programas y planes para ver cual le funcionaba. Muchos creen que Jesús era la última opción que le quedaba a Dios, para recuperar lo más que pudiera después de muchos intentos fallidos.

El Viejo Pacto no fue uno de los muchos intentos fallidos para salvar la humanidad. La encarnación, crucifixión y resurrección siempre fue el centro y la culminación de toda la actividad soberana de Dios en la historia.

Los pactos y la ley eran solamente unos preámbulos que señalaban al acto final. El Viejo Pacto fue un precursor al Nuevo Pacto – el único que plan que Dios siempre ha tenido.

La ley tenía que encontrar su cumpliminto perfecto en Cristo Jesús y sólo en Él, para que nosotros siempre confiáramos en el y no en nosotros. Solo de esta manera dejaríamos de buscar el “Cómo” de la vida y nos concentráramos en él“Quien”.

Seguro que la ley tenía sus beneficios temporeros. Como un sistema de manejo de pecados para una humanidad caída era muy buena en enseñarnos a cómo identificar el comportamiento que merecía castigo. La ley también tenía gloria, pero era una gloria temporera, la cual aun lo que fue glorioso, no es glorioso en este respecto, en comparación con la gloria más eminente. (2 Corintios 3:10)

Aunque gran parte de la iglesia todavía está “encantada” en la ley y sus varias formas, ya no es la manera en cómo los hijos del Padre viven sus vidas. Si en la ley es que te glorias, de Cristo te desligaste y de la gracia has caído. (Gálatas 5:1)

Existe una gran cantidad de “creyentes en el nuevo pacto” que dicen no vivir por las leyes del viejo pacto, sin embargo, están atados en un legalismo interno que los tiene sofocados. La ley con todas sus demandas era simplemente una incubadora que nos estaba preparando para lo nuevo.

El plan de Dios siempre fue una maravillosa idea que ahora se ha revelado en Cristo. La sustancia es Cristo. Una vez la substancia aparece, la sombra desaparece. La sombra tuvo su propósito en toda la implementación del plan.

Cristo y Su obra redentora siempre fue el plan eterno de Dios desde antes de la fundación del mundo. Cristo estaba presente aun desde el inicio de la vieja creación.

Juan 1:1-3, En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

Así como el Viejo Pacto fue establecido para preparar el camino al Nuevo Pacto, así también la vieja creación prepararía el camino para la nueva creación. Un solo propósito expresado de diferentes maneras.

Desde antes de la fundación del mundo, la reconciliación de todas las cosas siempre estuvo tejida en la fibra del eterno plan y sería la consumación de la estrategia divina de Dios para reconciliarnos con El.

Colosenses 1:15-20,  Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.

16 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.

17 Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;

18 y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia;

19 por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud,

20 y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.

Esta idea de que todo estaba reconciliado en Cristo gobernaba la vida y ministerio del Apóstol Pablo.  Pablo, era un hombre poseído por el amor de Dios porque él reconocía que “si uno murió por todos, luego todos murieron“, 2 Corintios 5:14. Unos cuantos versos después declara:

2 Corintios 5:17,  De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

Algo que debes comprender es que Cristo no le dio otra oportunidad al viejo tu. Tu no eres una versión remodelada del viejo Adan. Tu has sido completamente transformado en algo nuevo. En el Griego hay varios términos para la palabra “nuevo”. Una de esas palabras es “neos“. Esta palabra sugiere algo que es nuevo en relación al tiempo.

Ejemplo:

Yo tenía una computadora vieja. Se me daño. Ahora tengo una computadora (neos) nueva.

En este sentido “nuevo” está relacionado a lo antiguo versus lo moderno. La nueva computadora es igual a la vieja excepto que es mas moderna y todo funciona. Sin embargo, esto no es lo que Pablo está diciendo cuando se refiere a que los que están en Cristo son una nueva criatura o nueva creación. Tu no eres nuevo en relación al tiempo. Tu no eres una versión actualizada de la vieja criatura que eras antes de estar en Cristo. Tu eres algo totalmente diferente a lo que eras antes.

El Evangelio no es un programa de rehabilitación para que “comiences otra vez” o “una segunda oportunidad” para que le pruebes a Dios que ahora si lo vas a hacer bien. Eso en realidad no son buenas noticias. Cristo no te perdono y te dio una segunda oportunidad para que lo hagas mejor. Lo que él hizo fue que transformó la misma esencia de lo que tu eras. El te hizo completamente una nueva creación.

La palabra que Pablo usa en 2 Corintios 5:17 para describir a los que estan en Cristo es “Kainos” (G2537) que significa, una nueva clase, novedoso, sin precedente, nunca antes visto, una nueva clase de sustancia. Tu eres una creación kainos. La misma creación nunca ha visto algo así, por eso gime por la manifestación de los hijos de Dios (Romanos 8).

Tu eres de una clase diferente. Tu no eres una versión mejorada de quien eras, tu eres parte de una nueva humanidad. Algo inimaginable para la mente humana, sin precedentes.

DOS PACTOS, UN PLAN
Esta perspectiva de lo que es NUEVO en Cristo, cambia totalmente el entendimiento entre la vieja y la nueva naturaleza. No tiene que ver con dos tiempos diferentes, sino dos clases diferentes.

Como una creación kainos, tu eres una nueva clase de humano, en realidad la clase de humano que Dios siempre quiso que fueras. Eres una creación auténtica, en su estado original. No nueva en relación al tiempo. En lo natural naciste en el tiempo, pero en Cristo fuiste concebido antes del tiempo, donde el tiempo y la geografía no existen.

Efesios 1:4-5,  según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad…

Cristo te reconectó con tu verdadera identidad en Su Imagen, por lo cual Pablo dice en 2 Corintios 5:16, “De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así.” En Cristo, hemos sido restaurados a la vida como seres espirituales.

Kainos, no solo se refiere a la “nueva criatura” sino también el “nuevo pacto”. Aunque el viejo pacto fue un precursor del nuevo. El Nuevo (Kainos) es un pacto totalmente diferente. No es una nueva ley, sino algo totalmente diferente a la ley escrita. Esta nueva ley se escribe en cartas de amor, en el corazón humano.

Ezequiel 36:26, Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.

Los dos pactos y las dos creaciones están conectados de la misma manera que la sombra está conectada a un ser humano. En la sombra puedes ver la silueta, pero no puedes explicar a qué se parece la persona. Tu no pasaste de ser una sombra vieja a una sombra más nueva. Tu pasaste de ser una sombra para convertirte en un auténtico ser humano.

Las implicaciones de esta palabra “kainos”, son aún más profundas. La raíz de esta palabra tiene que ver con algo “corporativo”. No solo se relaciona con una vieja naturaleza que fue reemplazada por una nueva. Más bien, infiere que tú has sido injertado en algo mucho más grande. Has sido ligado con una entidad corporativa. Tú has sido introducido a un “nuevo mundo”.

Considera lo que Pablo le escribió en Gálatas 6:14-15, Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo. Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación.

No solo tú fuiste crucificado con Cristo (Romanos 6:8), sino que el mundo también te fue crucificado a ti, “por quien el mundo me es crucificado a mí”. Todos los sistemas del mundo también estaban siendo crucificados en la cruz.

Ahora puedes entender lo que Pablo quiso decir en 2 Corintios 5:19, que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.

La vieja creación que fue representada por Adán y la humanidad caída ha sido reemplazada por una nueva creación en Cristo y Su Reino. En Cristo tú has sido trasladado a una esfera totalmente diferente. Has sido injertado en algo mucho más grande que tú. Pero, no solo tú, sino toda la humanidad ha sido injertada también; solamente que ellos no lo saben. ¿Cuál es la diferencia entre un creyente y un no creyente? Que tu creíste a la buena noticia del Evangelio.

1 Timoteo 4:10,  Que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen.

Ya tú eres una nueva creación, aun si todavía no lo has reconocido completamente. La transición de lo viejo a lo nuevo no se originó con tu “decisión”, cuando “aceptaste a Cristo como tu exclusivo y personal salvador” (estos son términos evangélicos saturados con la mentalidad individualista de nuestra cultura) – sino que, en la muerte y la resurrección de Cristo, él absorbió la humanidad en sí mismo.

Ser una nueva criatura no tiene que ver con tu decisión de aceptar a Cristo. Esto es mucho más grande que una decisión individual. Cuando Pablo le escribe a los Corintios y le dice “que, si uno murió por todos, luego todos murieron”, (2 Corintios 5:14b) procede con el famoso, “De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).

Nuestro gran reto es que pensamos muy individualista. Por ejemplo, cuando la Biblia habla de la vieja criatura, y la nueva criatura, nuestra tendencia es a relacionarlo solo con nosotros como individuos. Un ejemplo de esto es cuando decimos, “el viejo yo que fumaba, el nuevo yo que ahora es cristiano y no fuma” – “el viejo yo que llena el blanco con lo que quieras, y el nuevo yo que __________”.  Ya tienes la idea.

Quien tú eras antes, no solo trata con tu “vieja naturaleza de pecado”, la cual fue juzgada en la cruz y fue sumada a “una nueva criatura”. La “vieja criatura” es lo que eran los creyentes en “Adán”. Lo “viejo” se refiere a todo lo que está conectado con la humanidad caída y está sujeta a la angustia y muerte de una vida que está separada de Dios.

Lo glorioso de las buenas noticias del Evangelio es que en Cristo toda la humanidad fue incluida en esta renovación, y la vieja era Adámica, enfrentó su fin en el postrer Adán.

Ahora los que hemos creído, estamos disfrutando y viviendo en una nueva y maravillosa existencia sobre natural o por decirlo de otra manera, “una nueva era” “un nuevo orden”, “una nueva criatura”, “una nueva humanidad”, “el Reino”, etc.

Romanos 6:4,  Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

Aunque usemos diferente terminología, el significado es el mismo: “nueva creación, redención, reconciliación, nuevo nacimiento, regeneración, salvación, etc”, son palabras que comunican la obra de Cristo entrando a nuestra humanidad para regresarnos al estado original, destruyendo la corrupción en Su propia muerte, y regresando a la vida.

Juan 1:4,  En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

Con esto ya puedes entender que en la Biblia lo “viejo” se refiere a la creación en su estado de deterioro, limitaciones, separación y ceguera. Lo “nuevo” es la misma creación, pero totalmente limpia y depurada de corrupción. Ha sido restaurada a su diseño original y aun mejor.

Fundamento para la Familia, Iglesia del Nuevo Pacto

El viejo pacto está basado en la ley y el Nuevo pacto basado en la gracia de nuestro Señor Jesucristo.
Las diferencias son estructurales:
– En el viejo pacto Dios nos revela todo lo que El demanda del hombre, todo lo que El espera del hombre. En el Nuevo pacto Dios nos revela todo lo que El ha hecho a través de su hijo como gracia. En el viejo pacto hay demandas sobre el hombre, y en el Nuevo Pacto es la gracia de Su Hijo, lo que su hijo hizo.
– En viejo pacto hay demandas de volver a las simbologías de la Ley y los ordenes, Abrahamico, Aarónico, etc., Las Iglesias que viven en el viejo pacto esperan que Dios haga algo en el futuro. Las Iglesias del Nuevo pacto creemos que Dios ya ha hecho todo en Cristo, Juan. 1:3.
– Las iglesias del viejo pacto cantan las simbologías de los salmos y en general del culto hebreo. La mentalidad del viejo pacto es “buscar a Dios”, “ir a donde Dios está”, “entrar al lugar santo y luego al lugar santísimo”, la sangre, el tabernáculo, es decir todo lo que tiene que ver con el ritualismo del viejo pacto.
– Las iglesias del nuevo pacto viven la plenitud de Cristo en los miembros, porque la palabra dice “Cristo EN vosotros, esperanza de gloria” Col. 1:27
– El viejo pacto piensa mucho en las cosas externas, en el Nuevo Pacto se vive la experiencia de tener a Cristo en nosotros, toda la experiencia interior.
– En las iglesias del Nuevo Pacto, NO vamos a la Iglesia para que Dios nos bendiga, más bien vamos a la Iglesia porque Dios ya nos bendijo.

FINALMENTE

En este 2017  renovemos nuestra mentalidad humana o religiosa por una mentalidad de Reino –mentalidad kainos–  aprendiendo verdades que nos empoderarán para dejar nuestra mejor contribución a esta generación.

Reino de Dios, Nuevo Pacto, Verdad Presente

Reino de Dios  –  Nuevo Pacto – La Verdad Presente

Somos ciudadanos del Reino de Dios y ministros del Nuevo Pacto caminando nuestras jornadas en la Verdad Presente.  Por esta razón será necesario comprender las cualidades, beneficios y características del:

  • Reino de Dios,
  • El Nuevo Pacto,   y la
  • Verdad Presente.

A través de estos sencillos vídeos explicativos podemos entrar al conocimiento e participación de las verdades del Reino de Dios:

Te sugiero revisar estos videos en el orden de descendente. Si tiene alguna duda, por favor escribe a:  hectorsali@yahoo.es

EL REINO DE DIOS – CAPÍTULO 1

EL REINO DE DIOS – CAPÍTULO 2

EL REINO DE DIOS – CAPÍTULO 3

EL REINO DE DIOS – CAPÍTULO 4

EL REINO DE DIOS – CAPÍTULO 5

EL REINO DIOS – CAPÍTULO 6

EL REINO DIOS – CAPÍTULO 7

LA VERDAD PRESENTE DEL NUEVO PACTO

El diezmo

¿Ordena la Biblia que los cristianos diezmen, y si es así, es el 10% lo requerido, como lo expresa el Antiguo Testamento?

Creo que la respuesta es sí. El diezmo es esencial para la integridad del cristiano, vital para el trabajo constante de la Iglesia de Cristo, y requerido para recibir la bendición de Dios.

Mi argumento, en pocas palabras, es este: el requisito del diezmo precedió a la ley mosaica, fue codificado en ella con aspectos ceremoniales añadidos, y fue afirmado por Jesús como obligación para sus seguidores.

El diezmo antes de Moisés

Las primeras referencias explícitas al diezmo aparecen en Génesis 14, donde Abraham diezmó a Melquisedec, y en Génesis 28, donde Jacob promete dar a Dios “una décima parte”. ¿Pero de dónde vino la idea de diezmar? Muchos argumentan que Abraham y Jacob simplemente estaban siguiendo las costumbres de las naciones a su alrededor, pero las Escrituras apuntan en una dirección diferente. En Génesis 26:5, Dios dice: “Abraham Me obedeció, y guardó Mi ordenanza, Mis mandamientos, Mis estatutos y Mis leyes”. Este lenguaje es casi idéntico a las instrucciones posteriores sobre la ley mosaica. Este pasaje implica que Dios dio a su pueblo más leyes de las que están escritas en Génesis.

Está claro en Génesis 4 que la primera familia sabía que tenían la responsabilidad de dar a Dios una porción de lo que Dios les había dado. Incluso se les hizo responsables por el tipo de ofrenda que dieron. Dios aceptó la ofrenda de Abel y rechazó la de Caín. Además, puesto que el Antiguo Testamento vincula más tarde la ofrenda del “primogénito” y las “primicias” al diezmo, es posible que la ofrenda de Abel fuera aceptada precisamente porque era un diezmo. El Antiguo Testamento es claro en que el pueblo de Dios tenía que devolverle a Él, y que Él les había dado instrucciones de lo que eso implicaba.

Algunos han sugerido que solo fue en una ocasión donde Jacob tuvo que diezmar, en Génesis 28. Pero como observó John Currid, el verbo “diezmar” describe acciones frecuentes y múltiples. Jacob parece estar “haciendo un compromiso de toda la vida con Yahweh en cuanto al diezmo”.

¿Por qué Moisés registra estos acontecimientos? Puesto que más tarde registra el mandato de Dios a diezmar, no pudo haber sido para mostrar la adaptación de Abraham y Jacob a las costumbres de las naciones, sino para mostrar su piedad.

Además, el escritor de Hebreos muestra lo apropiado del diezmo de Abraham dado que fue dado al “sacerdote del Dios Altísimo” (He. 7:1). Hay un sentido inherente de continuidad en Hebreos 7 que conecta el diezmo de Abraham con los diezmos que los levitas recibieron (y dieron) bajo el pacto mosaico. Esto es sorprendente ya que esta era una carta cuya intención era mostrar aspectos del antiguo pacto que ya no se aplican a los creyentes del nuevo pacto. Sin embargo, lejos de revelar la discontinuidad, Hebreos deja la impresión de que los cristianos también diezmarán a su eterno sumo sacerdote.

En estos pasajes, el aparente requisito del diezmo viene antes de la entrega de la ley mosaica, y no está ligado a ella. Así, mientras que el diezmo se codifica en el antiguo pacto (mosaico), no puede ser descartado como parte del antiguo pacto que se ha cumplido en Cristo, ni tampoco creer que ya no se aplica a los creyentes del nuevo pacto. Estos pasajes muestran la piedad de los patriarcas, y establecen lo que Dios espera de su pueblo.

Todo es de Él

Cuando llegamos a la ley, queda claro que el diezmo es el estándar de Dios para dar. El diezmo ni siquiera pertenece al dador, sino al Señor (Lev. 27:30). El pueblo de Dios ni siquiera pensaba que el diezmo era suyo y que podían hacer con él lo que quisieran. Era del Señor, y se lo devolvían automáticamente.

Bajo la ley mosaica, parece haber tres diezmos: un diezmo regular dado para apoyar a los sacerdotes y la obra del templo; un “diezmo del festival” para la celebración de las fiestas requeridas (cf. Dt. 12: 17-19); y un “diezmo de caridad”, dado cada tres años al levita, al extranjero, al huérfano, y la viuda (Dt. 11:28). Si esto es cierto, los israelitas fueron en realidad obligados a dar 23.3% de sus ingresos, no el 10%.

Muchos eruditos del Antiguo Testamento no los ven como tres diezmos separados, sino como tres usos del diezmo. Sin embargo, aunque hubiera tres diezmos, como es probable, no es de extrañar que la cantidad aumentara al casarse con la ley ceremonial, especialmente con los festivales requeridos, todos los cuales se han cumplido en Cristo.

Vemos que esto sucede con el día de reposo, el cual es una ley moral eterna enraizada en la creación, que asume diversos aspectos ceremoniales bajo la ley mosaica. De esto es de lo que Pablo está hablando en Colosenses 2:16, cuando prohibe dejar que cualquier persona juzgue en cuestiones del día de reposo. Bajo el nuevo pacto, los aspectos ceremoniales desaparecen, mientras la ley moral del día de reposo permanece.

Lo mismo sucede con el diezmo. El diezmo básico, que apoya el trabajo del ministerio, permanece aun cuando los aspectos ceremoniales desaparecen. Sin embargo, el diezmo es un mínimo; los cristianos siempre deben dar a los pobres y apoyar otras obras que extienden el reino de Dios (cf. 2 Co. 8-9). El diezmo básico debe ser dado a la Iglesia, para apoyar su trabajo y misión, como se ve en Malaquías 3.

Sin duda la reprensión de Dios hacia su pueblo en Malaquías 3: 6-12 es notable en al menos tres maneras.

  1. Dios acusa a su pueblo de “robarle” al no dar el diezmo (3:8). Esto refleja la enseñanza bíblica de que el diezmo le pertenece a Dios.
  2. De manera casi sin precedentes, Dios desafía a su pueblo a probarlo. El diezmo es siempre una prueba de fe. Es lo suficientemente grande como para causar dolor, y nos obliga a confiar en que Dios proveerá. Pero no es lo suficientemente grande como para angustiar al pueblo de Dios que está viviendo dentro de su provisión y aprovechando sus recursos para su gloria.
  3. Dios promete derramar bendiciones abundantes sobre su pueblo cuando diezman (cf. 2 Co. 9:6). Ningún otro aspecto ceremonial de la ley mosaica atrae condenación de esta manera, excepto ofrecer sacrificios corruptos. Dios desprecia la falta del diezmo.

Jesús enseña el diezmo

Jesús sostiene la obligación del diezmo en Mateo 23:23 (cf. Lc. 22:44). Él condena a los fariseos por su tedioso compromiso con una parte de la ley de Dios —el diezmo— mientras descuidaban “los asuntos más importantes de justicia, misericordia y fidelidad”. Entonces Él declara: “Estas son las cosas que debían haber hecho, sin descuidar aquéllas”.

La palabra griega traducida “debían” (dei) es fuerte e indica una necesidad. Podemos traducirlo así: “Debes hacer estas cosas, y sin descuidar estas otras”.

Todo Mateo 23 está dedicado a las prácticas equivocadas y a la enseñanza de los escribas y fariseos. El capítulo comienza aclarando que Jesús está enseñando “a las multitudes y a sus discípulos”. Aquellos que no creen que el diezmo es obligatorio hoy argumentan que Jesús solo se dirige a los escribas y a los fariseos que todavía están bajo el antiguo pacto. Sin embargo, esto pasa por alto el contexto. Estas palabras son para los seguidores de Jesús. En otras partes Jesús no se opone a dejar de lado las partes de la ley que ya no aplican a sus discípulos (cf. Mr. 7:19). Pero al enseñar a sus discípulos, Jesús sostiene la ordenanza del diezmo.

Dios ha sido fiel

Mi esposa y yo hemos estado comprometidos con el diezmo durante nuestro matrimonio. Esto se convirtió en un desafío cuando criaba a cuatro niños y enseñaba en una escuela cristiana, y después como misioneros en Senegal, África. No solo diezmamos, sino que también dimos más allá de nuestro diezmo cada año para apoyar las misiones y  obreros.

Creemos que el diezmo debe venir de nuestro ingreso total, para que Dios reciba su diezmo antes de que el gobierno reciba su parte. El Señor ha provisto constantemente todas nuestras necesidades y nos ha dado mucho más de lo que pudiéramos esperar.

En una época en la que los estudios nos dicen que los cristianos evangélicos dan menos del 3% de sus ingresos a la iglesia, o a cualquier ministerio, exhorto a todos a aceptar el desafío de Dios. Comprométete con el diezmo bíblico. Dios no promete hacerte rico, pero Él proveerá tus necesidades y derramará bendiciones sobre ti.

Como he oído decir, no puedes dar más de lo que Dios da.

www.hectorsalinas.net

 

Ministerio profético, fuente y dicernimiento

Comprendiendo la fuente de las profecías, y aprendiendo a juzgar bíblicamente el ministerio profético

En Fundamento para la Familia últimamente  estamos haciendo un énfasis en el Ministerio Profético, por esa razón colocamos aquí algunos apuntes personales incorporando escritos extraídos de varios materiales de ministerios proféticos con quienes compartimos la misma “linea profética” que ellos practican:

UNCIÓN REEMPLAZADA

La hermana que profetizaba ese domingo hablaba con autoridad. La profecía estaba marcada con frases bíblicas muy conocidas. “¡Pueblo mío, pueblo mío! ¡Venid a mí, venid a mí! Yo voy a hacer cosas grandes. ¡Grandes cosas voy a hacer o pueblo mío!” La profecía realmente no decía nada diferente de lo que ella había profetizado cada semana, por los últimos dos años. Ya todos sabían lo que iba suceder después de haber cantado cuatro cantos rápidos y tres cantos lentos. Y cuando se llegaba a ese momento, en el que todos estaban concentrados en la bondad de Dios y en la grandeza del Señor, de repente la Hermana Mara-la-Rara interrumpía con su profecía y con sus movimientos raros…sus gemidos… y hasta gritos que hacían pensar a uno que estaba pasando una piedra por la vesícula.

En un instante los ojos que antes estaban sobre Cristo, súbitamente estaban sobre ella. Los nuevos convertidos la miraban con los ojos como platos, maravillados con el espectáculo sobrenatural. Los fieles “torcían” los ojos, o miraban su reloj, o pensaban… “ya comienza de nuevo.”  Toda la unción que antes se sentía fue reemplazada con un sentir negativo, pero todos tenían temor de Dios y pensaban que…que tal si esta vez era de Dios. El pastor no quería apagar al Espíritu, pero al mismo tiempo no le caía bien todo esto. Y pensaba, “los caminos de Dios son mayores que los míos.”

Mientras tanto, otra hermana, Dora-Intercesora sentía un fuerte disgusto por todo lo que estaba viendo cada semana. Cada vez que veía a la hermana Mara-la-Rara sentía en su espíritu que lo que estaba haciendo Mara, venia de un espíritu de adivinación. Pero no podía comprobarlo. ¿Qué podía hacer ella? Era obvio para Dora Intercesora que Mara solo quería llamar la atención y manipular todo el tiempo. Además, nunca había habido fruto bueno a causa de la profecía, Pero no había dicho nada, porque esperaba que el pastor fuera el que dijera algo. A veces, Mara solamente estaba predicando su propia agenda a través de la profecía. En otras ocasiones Dora la vio dando una profecía a una joven diciendo que debía de casarse con cierto joven “porque era la voluntad de Dios.” Logrando que la joven dejara la iglesia para no seguir siendo presionada.

Dora Intercesora se quedaba orando al Señor para que le revelara al pastor la verdad, fuera lo que fuera, para que la voluntad de Dios se hiciera.

¿Le suena familiar?

La experiencia que acabo de relatar es algo que sucede en muchas iglesias hoy en día. Se ha visto muchas veces. Y otros hermanos han contado sus experiencias negativas que dan escalofríos. Lastimosamente los abusos existen.

Gracias a Dios, los dones verdaderos también existen. No podemos ignorar lo verdadero por temor de lo falso o de lo mal hecho. Cientos de veces he escuchado una profecía verdadera que impartió vida a la congregación, que trajo edificación, exhortación, consuelo, que ministró sanidad, o que nos impulsó hacia una relación más cercana con Cristo, hacia una vida de santidad y la justicia.

Yo mismo, -pastor Salinas-, he recibido palabras proféticas (grabadas) del profeta Scott Webster, profeta calificado por el Congress , red apóstólica y profética en donde participa mi Apóstol.
http://congresswbn.org/ .
http://scottwebsterministries.org/

…Y fueron palabras proféticas que se han ido cumpliendo en nuestra vida ministerial al pie de la letra. Hasta ahora la pastora Ada y yo seguimos caminando en esa dirección profética que nos dio el profeta Scott hace varios años atrás en nuestra congregación en Asunción, Paraguay.
Fue una palabra profética clara y precisa, sin tantos gritos y demostraciones emocionales.

Claridad y precisión creo que son las características de una palabra que viene del ministerio profético.

Hemos visto en muchas congregaciones fluir el verdadero ministerio profético de una manera clara y precisa y escuchamos a la gente testificando de cómo la profecía le ha sido de provecho. Siempre es asombroso saber que Dios ha hablado y ministrado y ver las lágrimas de gozo y paz de la gente siendo ministrada.

congress

¿Por qué existen los abusos?

La gran mayoría de los abusos existen porque los pastores no han establecido un protocolo profético en su iglesia, no han enseñado a su pueblo, ni han procurado moverse en sus dones para poder ser un ejemplo al rebaño de cómo es que se hace todo correctamente. No es una sorpresa que la Palabra de Dios declara en Oseas 4:6: Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento.

Gracias a Dios por los pastores que están comenzando a moverse en los dones del Espíritu y equipar a su congregación en sus dones también. Es la razón por la que varios pastores y servidores de Fundamento para la Familia asistimos el fin de semana anterior al Curso profético del ministerio Christhian International en Monterrey.

Tiempos de entrenamiento son necesarios

Los santos necesitan no solamente enseñanza, sino también un lugar seguro, bajo supervisión, y con pautas y límites puestos en donde pueden ser activados en sus dones.

En Fundamento para la Familia  hemos experimentado eso en el Curso que ofrecieron profetas calificados de Christian International México. Así, los santos pueden comenzar a dar pasos de fe, aprender, y recibir retro-alimentación para poder obedecer el mandato de Cristo de procurar abundar en los dones para la edificación de la iglesia. En enero 2016 comienza el Diplomado de activación profética en Monterrey y esperamos que pastores y servidores de la región participen de este programa.

Hay más que una sola fuente de la profecía

Como pueblo de Dios tenemos que entender que hay profecías que vienen de Dios, pero también que hay profecías inspiradas por otras fuentes. Examinemos esas fuentes expliquemos cómo podemos saber si una profecía viene de Dios o no.

Jeremías 14:14 Me dijo entonces Jehová: Falsamente profetizan los profetas en mi nombre; no los envié, ni les mandé, mi les hablé; visión mentirosa, adivinación, vanidad y engaño de su corazón os profetizan.

Hoy en día como nunca antes tenemos que estar discerniendo para poder identificar cuando es que Dios habla, y cuando es una palabra que proviene del alma humana o de un espíritu engañador.

Las tres posibles fuentes de las profecías son:

Uno: El Espíritu Santo que es el Espíritu de Dios, el Espíritu de Verdad.

Siempre exalta a Cristo, edifica, exhorta, consuela, es bíblica, es positiva. Juan 6:63 “…las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.

Si el que profetiza es maduro y conoce bien el corazón de Dios, habrá menos oportunidad de introducir un error. Pero hay veces que uno que no es maduro profetiza con revelación correcta, pero no de una forma sabia o fuera de tiempo.

Dos: El alma humana (el intelecto, las emociones, y la voluntad humana), el ser natural, la razón humana y los deseos carnales.

Promueve una agenda o convicción personal, manipula, exalta al ego, está centrada en deseos personales.

Los cristianos no maduros y que no conocen bien el corazón de Dios son más susceptibles a erróneamente profetizar cosas que vienen de su propia imaginación, de sus propios deseos o de una convicción personal.

Tres: Inspiración demoníaca (espíritu de muerte, jezabel, mentira, engaño, error, o adivinación).

Exalta al hombre u otra cosa, pero no a Cristo, divide, contradice principios bíblicos, crea duda en la autoridad establecida, crea duda en el carácter de Dios, excusa y justifica el pecado o la rebelión, manipula, distorsiona la verdad (como la serpiente en el huerto de Edén).

Aunque los datos de la profecía pueden ser acertados, el Espíritu Santo que mora en el corazón del creyente no da testimonio a la profecía. En vez de dejar paz, produce confusión, inquietud, temor, rechazo, y causa el sentirse alejado de Dios y sin esperanza.

Datos correctos no es prueba que la profecía es inspirada por Dios

Muchos piensan que si la palabra es acertada (con datos correctos) tiene que ser de Dios. Pero bíblicamente, esto no siempre es el caso.

Palabra acertada inspirada por un demonio

En Hechos 16 vemos el ejemplo de una profecía con palabras acertadas, pero de una fuente incorrecta: Pablo y Silas en Filipos…

Hechos 16:16 Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, este se volvió y dúo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.

Vemos aquí que Pablo pudo discernir la fuente demoníaca (espíritu de adivinación) en la muchacha a pesar de que lo que decía era cierto. Recuerde que l de Samuel 15:23 nos revela que “Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación.”  Los que permiten rebelión en su corazón se abren a una influencia demoníaca de adivinación.

La rebeldía abre el corazón a influencia demoníaca

Tristemente, hay algunos en nuestras congregaciones con rebeldía en el corazón, y que nunca se sujetan a nadie. Aunque pueden ser cristianos, estas personas son susceptibles de profetizar bajo una influencia de adivinación. La rebeldía en el corazón no les permite el discernir bien, porque han cerrado sus oídos en parte al Espíritu Santo quien es quien les ha llamado al arrepentimiento, la sujeción y a la humildad. Por eso hay algunas profecías que parecen ser bíblicas, porque mencionan frases bíblicas; no obstante, el resultado es negativo: intimida, manipula, exalta al hombre, o crea duda en la autoridad establecida. La rebeldía puede ser en contra Dios mismo, el gobierno, el pastor o líderes espirituales, el esposo u otro líder en el hogar, o en el trabajo. Toda autoridad es establecida por Dios, y Dios nos manda sujetarnos.

La comezón de oír

2 Timoteo. 4:3 Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias,

Vemos que hay hoy en el mundo un deseo muy grande por lo sobrenatural. Por eso se han levantado muchos psíquicos y los que practican ocultismo. Y aun en la iglesia, hay cristianos carnales que quieren oír cosas agradables y que no soportan la verdad. Estos cristianos carnales, centrados en sí mismos y a su propia comodidad, son susceptibles a ser engañados por la profecía falsa o inexacta.

Hay muchos que buscan una palabra profética como si fuera una lectura de cartas o una adivinación que les haga sentirse bien en cuanto a su pecado, rebeldía o alguna ofensa que tengan en la vida.

 Romanos 13:1-2 Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. 2 De modo que quien Se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.

Una hermana comentó que hace muchos años (antes de convertirse), fue a ver a una mujer que leía la suerte. En ese tiempo ella estaba en una relación sexual ilícita con un hombre casado. La psíquica le habló de muchos detalles que eran ciertos acerca de su vida y del hombre con quien ella mantenía la relación. Pero al final le dijo, “…y esta relación es muy buena para ti,” efectivamente justificando así el pecado en el que vivía. En ese tiempo eso era lo que ella quería oír.

Sabemos que Dios nunca va a contradecir Su Palabra, la cual prohíbe las relaciones ilícitas. No importa cuántas cosas acertadas le hayan dicho, el fruto de la palabra reveló que venía de una fuente demoníaca para engañarla.

Cuidado con las palabras que llaman a lo malo “bueno” y a lo bueno “malo.”  Isaías 5:20

Es posible profetizar en el nombre de Jesús y no conocer a Jesús

Mateo 7:15-23 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. …

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrara en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día. Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí. apartaos de mí, hacedores de maldad (Énfasis mío)

Vemos aquí que es posible el que uno profetice, y hasta que haga milagros sin conocer a Dios. Por eso, a todo aquel que quiera profetizar, el mejor consejo que podemos darles es que desarrollen su relación personal con Dios y que adquieran un verdadero conocimiento de Su Palabra.

Milagros Verdaderos, Pero Engañosos

Marcos 13:22 Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán señales y prodigios. para engañar, si fuese posible, aun a los escogidos.

El diablo es un mentiroso y un engañador, y usa profecías falsas, manifestaciones sobrenaturales, señales y milagros para engañar a los incrédulos, así como a los cristianos ignorantes. Un engaña es una mentira disfrazada con suficiente verdad para que la aceptes.

Los conoceremos por sus frutos

En Mateo 7, Cristo nos enseña que conoceremos a los profetas verdaderos “por sus frutos”, no por sus milagros, ni tampoco por sus profecías. Siempre tenemos que discernir la fuente de la revelación, y aprender a no impresionarnos tanto con una manifestación sobrenatural o con alguien simplemente porque dijo, “Así dice el Señor.”

El fruto revela la fuente

¿Cuál es el fruto? Toda profecía debe ser probada. El fruto revela la fuente. Hay que examinar el fruto (el contenido y el resultado) de la profecía, y además el fruto de la vida de la persona que profetiza.

Una profecía que es de Dios reflejará el corazón de Dios (amor, misericordia, bondad) y siempre ofrecerá la gracia de Dios y la restauración.

Una profecía que es de Dios siempre estará de acuerdo con los principios bíblicos A y en particular con la doctrina de los apóstoles del Nuevo Testamento.

El fruto de nuestra vida

También debemos examinar el fruto de la vida.

Gálatas 5:22 -23  Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley…

Dios no nos dio una opción entre los dones del Espíritu Santo y el fruto del Espíritu. Aunque nadie ha alcanzado la perfección, debemos procurar andar con ambas cosas evidentes en nuestras vidas.

Una palabra de equilibrio

Alguien me dijo una vez, “Yo confío en Dios, pero no confío en la gente.” El problema con tener esa actitud es que ¡Dios siempre usa la gente! No debemos de rechazar una profecía simplemente porque conocemos de alguna falla en la vida del que la profetizo. Por otro lado, sus fallas nos causan que examinemos un poco más la profecía antes de aceptarla.

Lo Ideal vs. La Realidad

Lo ideal sería que Dios usara solamente a las personas perfectas. Pero la realidad es que Dios ha escogido usamos a nosotros. En la Biblia vemos muchos ejemplos de profecías verdaderas y de vasos humanos llenos de fallas (ejemplo: Balaam y Jonás). Dios los usó a pesar de sus fallas, Estas son buenas noticias para nosotros, ¿verdad?

Las profecías tienen que ser juzgadas

1 Tesalonicenses 5:19, 21. No apaguéis al Espíritu. No menospreciéis las profecías. Examinadlo todo y retened lo bueno. ” .

Obviamente, el elemento humano en la profecía tiene la posibilidad de introducir cosas que no son de Dios. Pablo nos instruye a examinar bien las profecías y a retener lo bueno. Eso implica que puede haber “huesos en el filete de pescado”. En vez de rechazar la profecía entera, quita los “huesos” y disfruta de lo bueno.

l Corintios 14:29 Los profetas hablan dos o tres y los demás juzgan.

Aun los profetas maduros están sujetos los unos a los otros, y lo que profetizan debe de ser juzgado y no ser aceptado simplemente porque alguien dice, “Así dice el Señor. . .”

Se recomienda grabar las profecías personales

Por esta razón, tanto en el ministerio  Christian International  y en el ministerio de mi apóstol  el Congress WBN  ellos insisten en que todas las profecías personales sean grabadas. Cuando las profecías son grabadas, entonces hay un registro de todo lo que fue profetizado, y no habrá duda de lo que fue dicho. Si no hay una grabación de la profecía entonces estamos a la disposición de nuestra memoria. Tristemente, no podemos recordar todo lo que fue dicho. Y muchos solamente recordamos lo que nos cae bien, y lo acomodamos según nuestro gusto. Pero cuando la profecía está grabada, entonces, podemos volver a escuchar lo que fue dicho, orar y pedir al Espíritu Santo que nos ayude a juzgar, interpretar y aplicar la profecía a nuestras vidas según la voluntad de Dios. Si queda alguna duda, podemos pedir ayuda de nuestro pastor para entender mejor de qué se trata la profecía.

Probando a los espíritus

1 Juan 4:1-3 Amados, no creáis o todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.

Aquí tenemos una de las pruebas de la profecía. Un espíritu engañador no puede confesar que Jesucristo ha venido en carne. La profecía que viene de Dios siempre exaltara a Cristo Jesús porque el espíritu de profecía verdadera es el testimonio de Jesús.

El discernimiento vs. La sospecha

El ser discernido no quiere decir que estemos sospechando de todos y solo buscando fallas en los otros. Significa que debemos de estar alertas y ser entendidos. Tenemos que recordar que hay profetas falsos, lobos rapaces vestidos de ovejas. Pero que también hay cristianos con dones verdaderos y motivaciones buenas, pero que se encuentran en todo un rango de varios niveles de entrenamiento, desarrollo y madurez. Por falta de madurez o entrenamiento algunos profetizan cosas no acertadas aunque con un corazón sincero y una motivación buena.

Cuando hay un error es obvio que este causa daño, hay que corregirlo inmediatamente. Pero la mayoría de los errores son solamente una mala aplicación de la revelación o el estar fuera de tiempo. Estos errores se pueden corregir de una forma suave para no humillar a la persona y para no apagar su don. Debemos de andar en amor, dando gracia a los otros, pero siendo discernidos y sabios.

Los que profetizamos tenemos que ser enseñables y estar listos para que lo que profetizamos sea juzgado sin que nos ofendamos. Si alguien se ofende cuando el pastor le corrige está mostrando que no tiene un buen carácter.

Discerniendo la fuente de la profecía

Aquí esta una lista de preguntas que podemos hacernos para discernir entre las profecías falsas, las inexactas, y las verdaderas.

  • Si la profecía exalta a Cristo, puede ser de Dios.

La profecía que no es de Dios exalta al ego, al hombre, o a cualquier otra cosa. A veces la profecía que proviene del hombre se manifiesta con una falsa humildad que atrae la atención a sí mismo.

Apocalipsis 19:10 Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.

  • Si la profecía promueve el reino y el gobierno de Dios y no el del hombre, puede ser de Dios.

Mateo 16:18y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella

Romanos 14:17 porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.

  • Si está de acuerdo con los principios de la Palabra de Dios, la Biblia, y en particular con la doctrina de los apóstoles del Nuevo Testamento, puede ser de Dios.

Hebreos 4:12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

2a Corintios. 4:2 Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por la manifestación de la verdad recomendándonos a toda conciencia humana delante de Dios.

2a Timoteo 3:16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,

2a Corintios. 3:6 el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.

Gálatas 1:8 Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.

  • Si la profecía ministra vida (en vez de muerte, duda, temor, etc.), puede ser de Dios.

Juan 6:63b las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.

2a Corintios 5:18-19 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.

  • Si la profecía edifica a la Iglesia, puede ser de Dios.

I Corintios 12:7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.

1a Corintios 14:3 pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación.

1a Corintios 14:12 Así también vosotros; pues que anheláis dones espir1’tuales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia.

Otros elementos de la profecía

Ahora que hemos estudiado acerca de la fuente de las profecías, vamos a examinar los demás elementos de la profecía.

  • El objetivo de la profecía
  • El mensaje de la profecía
  • La persona que profetiza
  • El método de entrega de la profecía
  • La persona que recibe la profecía

El objetivo de la profecía

Cuando Dios habla, lo hace con un propósito. El propósito de Dios siempre es positivo y es para damos vida. I-lay que preguntarnos, ¿La profecía ministra vida? Jesús dijo en Juan 6:63

El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os /de hablado son espíritu y son vida…

Muchas supuestas profecías ministran muerte y condenación en vez de vida. Como les escribí, el fruto revela la fuente.

Si la profecía edifica a la iglesia, puede ser de Dios.

Cristo esta en el proceso de edificar a Su Iglesia, no en el de destruirla.

Señales de peligro

  • Si la profecía causa división y sospecha entre el Cuerpo de Cristo no es de Dios.
  • Si promueve un exclusivismo (que somos los únicos con la verdad no adulterada) no es de Dios. El Reino de Dios es más grande que un pequeño movimiento.
  • Si la profecía demanda una fe ciega hacia un ser humano no es de Dios. Los ministros verdaderos no demandan que les sigamos ciegamente. Pablo dijo en 1 Corintios. 11:1, “Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.”

Últimamente, tenemos que seguir a Cristo. Solo podemos seguir a un hombre en la medida en que éste, esté siguiendo a Cristo. Es peligroso rodearse solamente de personas que siempre se ponen de acuerdo con usted sin opinar algo diferente. No somos infalibles. Cualquier ministro con corazón honesto tendría que admitir que comete errores de vez en cuando, y que necesita de alguien que le pueda decir la verdad en amor, aunque la verdad no le agrade.

  • Si la profecía exige dinero del pueblo por temor de una maldición, o si una ofrenda de cierta cantidad es requerida para recibir una bendición, no es de Dios.

Dios nunca usa motivaciones negativas como la manipulación o el temor. Dios nos motiva con fe, gozo y con amor. Dios tampoco considera tanto la cantidad que estamos dando, sino la cantidad que nos sobra. Y más importante que lo que estamos dando, para Dios es el mirar a nuestro corazón. Si no podemos dar con fe y gozo, realmente Dios no lo puede honrar. Cualquier ministro que exige ofrendas de otros causándoles dar por obligación o por temor está robando a la gente.

Mateo 16:18

El mensaje de la profecía

Si la profecía está de acuerdo con principios bíblicos (la letra y el espíritu de las Escrituras), especialmente con la doctrina de los apóstoles del Nuevo Testamento puede ser de Dios. Dios no se contradice.

Hay que preguntar,

  • ¿Es el contenido teológicamente y doctrinalmente sano?
  • ¿Cómo se alinea la profecía con la doctrina de los apóstoles?
  • Recuerde que estamos en el Nuevo Pacto, no el Antiguo. Hay unas diferencias muy marcadas. Ya no estamos bajo la Ley.
  • Estamos bajo la gracia de Dios. Dios no está enojado con nosotros. Toda la ira de Dios fue puesta sobre Cristo en la cruz del Calvario.

Hay que preguntarnos también,

  • ¿La profecía promueve el legalismo o la justicia y gracia de Dios?
  • ¿La profecía condena?, u ¿ofrece la misericordia de Dios y la restauración?

La meta de Dios en la profecía personal es reconciliación y restauración. A Dios no le agrada el sufrimiento de Su creación. Recuerde a los habitantes de Nínive, aunque Dios anunció su destrucción, cambió de planes cuando ellos se arrepintieron.

¿Juicio sobre el Cerro de la Silla?

Una vez alguien me contó de una supuesta profecía que decía que el Cerro de la Silla se iba a derrumbar sobre la Ciudad de Guadalupe, Nuevo León, México, a causa del pecado que había ahí. Yo no creo que esa profecía sea de Dios. Veamos el registro bíblico… Si Dios no hubiera destruido a Sodoma y Gomorra por diez justos que vivían ahí, tampoco va destruir a Guadalupe por los miles de justos que viven en aquella ciudad   -Génesis 18:20-32-

¿Qué pasó entonces? ¿Cómo es que alguien se atrevió profetizar algo tan severo? Personalmente, creo que el hermano, (quizás con un don verdadero pero que le faltaba un conocimiento de la misericordia de Dios), se ofendió por el pecado que vio en la ciudad, y profetizó de la ofensa en su propia alma en vez de profetizar del Espíritu de Dios. Vemos que el fruto de la profecía era negativo. En vez de producir el temor de Dios que causa arrepentimiento, solamente causó terror y con fusión. El fruto negativo revela que la fuente no era divina.

Revelación de calamidades: ¿para predecir juicio o para pedir misericordia?

Tenemos que recordar que la mayoría de las veces Dios nos muestra una posible calamidad para animamos a orar e interceder para que no ocurra. Algunos que no entienden esto comiencen a predecir el evento como un juicio de Dios sobre alguien o sobre un grupo que tiene un pecado diferente que el suyo. Es triste que hayamos formado categorías de pecados suponiendo que el pecado de otro es más feo en los ojos de Dios que nuestro propio orgullo espiritual. Proverbios 6: 16-l9 nos revela los pecados que aborrece Dios:

16 seis cosas aborrece Jehová, Y aun siete abomina su alma:

17 Los ojos altivos, la lengua mentirosa, Las manos derramadoras de sangre inocente,

18 El corazón que maquina pensamientos inicuos, Los pies presurosos para correr al mal,

19 El testigo falso que habla mentiras, Y el que siembra discordia entre hermanos.

Escrituras torcidas y tomadas fuera del contexto

Un espíritu de error frecuentemente usa o distorsiona algunos versos bíblicos para convencerle en no creer otro verso o verdad bíblica. El diablo conoce bien las escrituras, y se aprovecha de nuestra falta de conocimiento del corazón de Dios para engañarnos. Por eso, los que profetizan deben de hacer todo esfuerzo para conocer a Dios. Toda ministración profética debe de estar basada sobre una relación con El y sobre Su amor por Su Iglesia y Su Creación.

El mensaje de la profecía

¿Tiene sustancia el mensaje de la profecía? Demasiadas personas solo quieren lucirse en frente de los demás. Pero si Dios habla, es que tiene algo importante que decirnos. Podríamos decir que es “la prueba del propósito.” ¿Qué es lo que comunica la profecía? Si atrae demasiada atención a la persona en vez de a Dios, algo esta fuera de orden.

Algunos empiezan con una profecía verdadera y un mensaje de Dios, pero terminan dando un consejo personal porque no disciernen entre los pensamientos que Dios esta inspirando y sus propios pensamientos que provienen de su alma.

El mensaje debe de guiarnos a estar más cerca de Dios y motivarnos a vivir en victoria y en santidad. Las cosas predichas deben de cumplirse (tomando en cuenta la naturaleza condicional de las profecías personales).

La persona que profetiza

La persona que profetiza tiene cierta responsabilidad cuando se atreve decir, “Así dice el Señor”. Debemos de tomar en cuenta los siguientes puntos:

  • ¿Es Jesús el Señor de su vida?

Debe haber suficiente evidencia que la persona se ha entregado al Señor y que esta haciendo un esfuerzo para vivir de acuerdo con los principios del Reino de Dios.

  • ¿Es la persona llena del Espíritu Santo?

La profecía es uno de los dones del Espíritu Santo. Nadie puede esperar profetizar 0 ministrar los dones del Espíritu Santo sin la gracia y habilidad del Espíritu Santo en su vida.

  • ¿Hay evidencia de una vida consagrada al Señor?

Aunque nadie es perfecto, debemos todos de estar viviendo en y creciendo en cierta santidad y consagración y demostrando el fruto del Espíritu Santo.

  • ¿Ministra la profecía con amor?

Aun cuando Dios tiene que corregirnos, lo hace con amor. Los que ministran con condenación o con una actitud de crítica no conocen el corazón de Dios.

Debamos conocer a los que ministren a nuestras congregaciones. No debemos de permitir a un desconocido profetizar sin primero entrevistarlo y tener una idea de las “credenciales espirituales” que trae. Podamos decir que esta es “la prueba de relación.”

Profetas verdaderos honran la autoridad delegada

Un profeta (0 cualquier ministro, incluso apóstoles) verdadero no tendrá problema en sujetarse a la autoridad del pastor de una congregación. El pastor de una congregación es el que tiene la responsabilidad de esa congregación. Cuando yo ministro en una iglesia siempre me someto a la autoridad que Dios ha puesto ahí. Dios honra a los que honran la autoridad.

El método de entrega de la profecía

  • ¿Puede la congregación oír y entender la profecía?

Dios es un Dios de orden y de paz.5 En una congregación grande será necesario el establecer un protocolo para que los que profetizan puedan usar un micrófono para ser escuchados. Los que no pueden guardar el protocolo están fuera de orden.

  • ¿Está la persona fuera de control?

Estando bajo la influencia del Espíritu Santo puede ser algo que nos emociona. Sin embargo, las emociones no deben de dominar la ministración o distraer de lo que Dios quiere comunicar.

Algunos se emocionan tanto (con sollozos u otra cosa) que no se les puede entender. Si no se le puede entender, la ministración no será de provecho y la persona debe de callar, calmarse y esperar el tiempo oportuno. Las emociones provienen del alma, no del Espíritu. Por eso, las emociones nunca deben de dominar la ministración del Espíritu.    -1a Corintios 14:33; 40-

¿Espiritual o espiritualoide?

El método de entrega de la profecía no debe de ser ostentoso o de una forma que finja una súper-espiritualidad. No debe de ser hecho de una forma melodramática que atrae la atención al vaso humano. Algunos no han visto otra forma de ministración y piensan que tienen que ser “espiritualoides” para ser espiritual. Estos tienen falta de enseñanza y entrenamiento. Hay que tomar en cuenta que Dios a veces escoge ministrar una profecía de una forma dramática, con un acto profético (ej.: Ágabo y el cinturón de Pablo en Hechos 21:10-ll). Dios a veces escoge usar un acto profético (un drama) igual como Cristo usó parábolas para enseñar.

  • ¿Combina bien la profecía con el orden y el fluir del culto?

Dios es Dios de orden y de paz. La profecía no debe de cambiar radicalmente el orden y el fluir del culto.

¿Para usted, o para todos?

Muchas veces alguien recibe una revelación que es solo para ellos mismos y no para la congregación entera. Es normal que durante un culto el que muchas personas reciban revelación profética – pero no toda revelación es para compartir en público. A veces Dios solo está confirmando algo a nuestro corazón para nuestro beneficio personal. A veces, Dios quiere que intercedamos solamente. Es bueno preguntar al Señor si El quiere que se comparta la revelación y si seria de provecho antes de buscar el micrófono. A cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho, o para el beneficio de todos (I Corintios 12:7). Queremos que lo que es de provecho sea hecho, pero que no sea hecho lo que no es de provecho.

Cuando hay duda, pregunte al pastor

No queremos limitar a Dios. A veces, puede ser que Dios quiere cambiar el orden de un culto. Pero en esos casos (no son comunes) el pastor o el que dirige debe de decidir y aprobar la ministración y el cambio. Siempre una buena regla para los miembros es: cuando hay duda, consulte al pastor u a otra persona delegada del pastor antes de entregar esa clase de profecía.

Muchos por su inmadurez o carnalidad manipulan usando el

pretexto de una supuesta profecía para controlar, intimidar (mantener control) o para que se haga lo que ellos quieren. Hay que entender que esta clase de fruto revela una fuente que no es .Dios sino de un espíritu de jezabel. Hay que comenzar a confiar en el Espíritu Santo que está en ti cuando hay una falta de paz acerca de una profecía de esta clase. Esa inquietud puede ser Dios llamándole la atención y diciendo, “esa es una profecía inexacta”.

El que recibe la profecía.

Si el Espíritu Santo da testimonio a su espíritu que es de Dios, puede ser de Dios. (Tomando en cuenta que nosotros mismos podemos tener paradigmas equivocados o puntos ciegos.) Los que escuchan la profecía deben de sentir el testimonio del Espíritu Santo aprobando la profecía.

Romanos 8:16

El mismo Espíritu Santo que nos da testimonio de que somos hijos de Dios, nos de testimonio si una profecía viene de Dios.6 Muchas veces ese testimonio del Espíritu viene como una paz interior. Si hay una falta de paz, es posible que algo esté mal. Recuerde, usted es un hijo de Dios, y oveja de Cristo. Cristo nos dijo en Juan 10:14 –

Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen.

Podemos también preguntar, ¿Siento yo la inspiración y paz de Dios? ¿Me siento animado y fortalecido en mi fe y deseo de crecer en Dios? ¿Puedo yo ver como el Señor utilizó la profecía para motivarme y ayudarme a mejorar y madurar mi carácter y vida espiritual? Si no hay un resultado positivo, entonces la naturaleza de la profecía es dudable.

Por otro lado, si la profecía causa confusión, duda, o condenación, no es de Dios. Recuerde que el enemigo es un experto en usar las escrituras y distorsionarlas para su propia agenda.

Guía para discernir si una profecía es de Dios:

  • El mensaje de la profecía está claramente de acuerdo con principios de la Palabra de Dios, la Biblia (Hebreos 4:12; 2 Timoteo 3:16).
  • El resultado (el fruto) de la profecía es que edifica, consuela y/o exhorta en una manera positiva (2 Corintios 14:3-5).
  • Si el fruto de la profecía esta de acuerdo con el fruto del Espíritu (Gálatas 5:22-23)
  • La profecía ministra vida y no muerte (Juan 6:63).
  • La ministración apoya y fluye con lo que Dios está haciendo en el servicio y en la iglesia. (1 Corintios 14:40)
  • La profecía en alguna manera avanza el Reino de Dios y da gloria a Cristo y no al hombre. (Apocalipsis 19:10)
  • El mensaje de la profecía exalta el señorío de Cristo. (Filipenses 2:9-11)

Si hubiere preguntas por favor escriba a.  hectorsali@yahoo.es

Consejo a mis pastores

PASTORES CUIDANDO Y RENOVANDO RECURSOS ESPIRITUALES

Los Pastores de Fundamento para la Familia debemos saber administrar con pericia el tiempo que dedicamos a las personas. A eso le llamamos «el desafío de cuidar y renovar nuestros recursos espirituales».

He aquí algunos conceptos que pueden ser de enorme ayuda en la búsqueda por mantener un equilibrio frente a las demandas espirituales en el ministerio pastoral.

En nuestro transitar por el ministerio vamos a entrar en contacto con cinco clases de personas. A esos grupos se los puede definir por categorías según el efecto que producen en nuestras vidas y en nuestro ministerio. La habilidad para dosificar el tiempo y las energías que dediques a cada uno de ellos, determinará, en gran medida, no solo tu efectividad, sino también la durabilidad de tu ministerio.

Observa estos cinco grupos de personas quienes son parte de los que asisten a tu congregación:

  • Personas con problemas: Los hay en todos los sitios y por supuesto que también en las Iglesias. No son malas personas, son, simplemente, seres humanos que necesitan ayuda y recurrirán a ti para buscarla. Puede ser el matrimonio que está en crisis, o la familia cuyo jefe de hogar quedó sin trabajo. Puede ser una persona que padece enfermedades diversas y que precisa compañía y comprensión o aquel que ha perido un ser querido. Una vez restaurados pueden llegar a ser preciosos discípulos y hasta compañeros de ministerio, como así también puede que ya no regresen sencillamente porque el problema por el que vino ya está solucionado. Pero esa esperanza futura no quita el hecho de que esta categoría es la que mayor desgaste produce en nuestra vida ministerial, aproximadamente el 70%.
  • Personas buenas: Suelen ser la mayoría dentro de nuestras congregaciones. Son personas que acuden con devoción a cada una de las reuniones. No aportan cargas negativas ni suelen dar problemas. Algunos contribuyen incluso, con sus recursos económicos, y apoyan los proyectos de la Iglesia. A pesar de todo, las personas buenas aportan muy poco a nuestras reservas espirituales. Les gusta estar con nosotros porque difrutan de lo que teneos que darles. El solo hecho de estar con sus pastores les hace sentir bien, pero también ellos, lentamente, van desgastando nuestra vida espiritual.
  • Compañeros de ministerio: En este apartado me refiero a otros siervos que están implicados en la misma labor. Tal vez pastores de otras congregaciones o personas que despliegan otros ministerios. Son amigos que estimulan renuevan nuestra fe. Es sabio, positivo y necesario cultivar relaciones con ellos. A su lado nos podemos relajar porque sabemos que son compañeros de milicia. Podemos, incluso, reírnos mientras compartimos anécdotas del ministerio. También podemos llorar y ellos nos escucharán con compasión porque la realidad que viven es igual a la nuestra. Es posible también intercambiar consejos y experiencias. Busca a otros líderes junto a los que reir, llorar y también orar. Será sano y reparador.
  • Discípulos: Una parte sustancial de tu tiempo deberías dedicarlo a hacer discípulos; es decir, formar siervos que, creciendo a tu sombra, sean adiestrados y en quienes vayas delegando determinadas responsabilidades, desde arreglar el auditorio para las reuniones hasta incluso llegar a dirigir una Casa de Paz.  En realidad es el grupo de personas a quien deberías dedicarle la mayor parte de tu tiempo. Si les activas y capacitas ellos pueden atender a las ‘personas con problemas’ y a las ‘personas buenas’ de la congregación.
    Son los hombres y mujeres que hemos incorporado a nuestro círculo más intimo para que se conviertan en nuestros aprendices.  Eso te aliviará y garantizará la supervivencia de tu ministerio, familia y congregación. Si no haces discípulos tu iglesia no te sobrevivirá a ti. Durará lo que dures tú.
    No hay éxito en la vida si no hay un sucesor.
  • Personas de recursos: Esto es vital. Este será tu cobertura, es decir el tipo de persona capaz de estimular y reavivar en nosotros la pasión por el ministerio. No solo tu Pastor-Cobertura sino también puedes recibir crecimiento espiritual a través de otras personas que te edifican. También este estímulo puede llegar de nuestro autor favorito, o quizás a través de un congreso al que asistas anualmente. Tu pastor y Cobertura es tu recurso principal, pero también recibirás recursos extras de otros ministerios. Busca personas más sabias que tu. Permíteles que te nutran y alimenten. Será difícil que tengas muchos de esta categoría, pero búscales. Una hora con ellos puede promover un estímulo que dure semanas, meses y aun años, añadiendo además centímetros a tu estatura espiritual.  Te enseñarán cómo afrontar las etapas difíciles. Todo ministerio debería poder identificar al menos dos o tres personas o eventos que ocupen este lugar en su vida personal. Hace unos meses atrás asistí con Rubén -en Guadalajara-  a 5 días de seminario con hombres de ‘alto calibre’ en el Reino y fue como haber ido a un gimnasio espiritual.

Son los cinco tipos de personas que absorberán a tu tiempo.
Es muy habitual que las personas con problemas y la gente buena llenen nuestra agenda ocupando el noventa por ciento de nuestro tiempo. A causa de eso no es extraño que sintamos drenados nuestros recursos y nuestro ministerio tenga pocos resultados a largo plazo.
Al estar ausentes las fuentes que recargan nuestras baterías, podemos, a duras penas, mantener un movimiento en los diferentes programas de la congregación, sin impactar verdaderamente la vida de aquellos que han sido puestos bajo nuestra responsabilidad.

Ese desequilibrio operativo genera en nosotros un tremendo desgaste ministerial, mental y también emocional. La solución a este desequilibrio es relativamente fácil: Debemos distribuir nuestro tiempo con sabiduría, pasando más horas con las otras tres clases de personas: Las de recursos, los discípulos y los compañeros de batalla.
Esto no implicará desatender a los que nos necesitan, pero si recibimos de, y nos nutrimos con, otras relaciones que nos aporten estaremos en óptimas condiciones para servirles. Incluso los discípulos sobre todo los Servidores y quienes dirigen las Casas de Paz, ellos deberían atender a la gran mayoría de las ‘personas con problemas‘. Entrena a tus discípulos a ayudar y ministrar a las personas con problemas y así tendrás más tiempo y fuerzas para activar, capacitar y establecer a nuevos discípulos.

La correcta distribución del tiempo, y la sabiduría en las relaciones hacen reverdecer ministerios secos y reavivan las llamas de fuego casi extinguidos.

Dr. Héctor Salinas Ayala
Director Fundamento para la Familia

Celebraciones

Servicios de Celebraciones
En algunos lugares se les llama «culto» en otros «reuniones», nosotros le llamamos celebraciones porque son tiempos en donde se celebra en comunidad un tiempo de adoración y alabanza al Señor además de recibir la instrucción precisa de la Palabra de Dios mientras se ministra y empodera la vida de los participantes.

En un tiempo aproximado entre una y dos horas abarcamos tres acciones concretas durante las celebraciones:
1. Alabanzas y adoración
2. Predicación de la Palabra
3. Ministración (oración por las personas, compañerismo, reflexión del mensaje)

No hay duda de que la adoración en el cielo será gloriosa. Tratemos de que lo sea también en la tierra. Creo que mucha oración y sabiduría pueden establecer una gran diferencia. La adoración es herencia y responsabilidad de todo el pueblo de Dios. Hagamos bien nuestra tarea. ¡Adoremos juntos!
En nuestras iglesias muchos hombres y mujeres están incómodos y hasta sufren durante el tiempo de adoración. Sin embargo, ningún músico puede llegar a creerlo si no se toma tiempo para escuchar y observar lo que está pasando más allá de su propio éxtasis.

Alguien hizo una encuesta a más de 400 creyentes que asistían a iglesias con grupos de adoración bien constituidos. Me sorprendió que más del 50% de los hombres respondió que lo que menos les gustaba de sus iglesias era el tiempo de adoración. Muchos dijeron que directamente llegaban tarde porque no soportaban lo que pasaba en sus iglesias durante ese rato. Un gran porcentaje usó palabras fuertes contra los directores de música, lo cual dejó entrever que, obviamente, no estaban siendo bendecidos por ellos.

Las dos partes más importantes de la celebración son: primero, la respuesta del hombre hacia Dios (oración, música, adoración, ofrenda, etc.) y segundo, pero primero en importancia, Dios hablando a su pueblo (la exposición de la Palabra). Ambas partes resultan de gran bendición o de gran aflicción, según la forma en que se realicen. En algunas iglesias, la adoración atormenta el alma justa de muchas personas. Como un hermano suele decir: “Lo que mejor hacen algunas iglesias es desarrollar la paciencia de sus fieles”.

El Nuevo Testamento casi no indica de qué manera específica debe ser realizada la adoración en la iglesia. Enseña algunos principios, como que todo debe ser hecho decentemente y en orden para edificación, pero vemos pocas pautas prácticas. Aun más, existen muchas razones para cuestionar que la iglesia primitiva tuviera algo parecido a nuestros cultos modernos típicos; lo más probable podría ser que las celebraciones o reuniones de hermanos se hubieran parecido a las reuniones caseras de grupos chicos. Pero algo sí es seguro: no usaban micrófonos ni bocinas o parlantes. Todo esto lo comento para decir que mucho de lo que hacemos o no hacemos en un culto no es, necesariamente, por principios u ordenanzas bíblicas sino por los gustos de “los que tienen la batuta”.

A la luz de lo dicho hasta el momento y con un poco de sabiduría derivada ésta de haber observado, participado, gozado y sufrido en muchos cultos y reuniones de celebración sugerimos algunas pautas que pueden ayudar a mejorar nuestros tiempos de celebración. Nos centraremos más en la primera parte, es decir, el tiempo de alabanza y adoración, pero las recomendaciones pueden ser útiles para las otras partes de la celebración como son “la predicación” y “la ministración”.

Hay ciertos factores fundamentales para tomar en cuenta, si vamos a ser usados en la edificación del pueblo de Dios y no en su aflicción.

I. ¿CUÁL ES EL ROL Y EL PROPÓSITO DEL GRUPO DE ADORACIÓN?

A.  A través de la historia y hasta los días modernos, siempre que hubo un director de música, éste preparaba y dirigía el momento de adoración para que la congregación participara plenamente y de modo significativo en la adoración a Dios.

1. Preparación: desde tiempos del Antiguo Testamento hubo personas cuya responsabilidad era preparar la música para poder lograr excelencia y bendición en la adoración. (Observemos cuántos salmos bíblicos fueron dados al director de música para la preparación.) Los directores de música sabían que la preparación era fundamental, y que no era cosa de “depender sólo del Espíritu”. Para lograr que la música y el mensaje se complementaran y fueran para edificación, era necesaria la preparación previa.

2. Dirección: se entendía que la mente y el corazón de las personas debían ser dirigidos para que hubiera una profunda adoración a Dios. La adoración no ocurre accidentalmente; requiere de la iniciativa y el liderazgo que lleva al pueblo de Dios a responder al Señor de manera apropiada.

3. Participación significativa: el propósito no era que el músico se “luciera”, sino que el pueblo fuera motivado y llevado a una participación significativa . En otras palabras, no eran los expertos quienes llevaban a cabo la adoración, sino que ayudaban a que todos adoraran.

A su vez, se reconocía que la música era sólo una parte, que la oración, la confesión, y la lectura de la Palabra eran también esenciales en la adoración. Hoy en muchas iglesias parece que sólo la música importa y, lamentablemente, los demás elementos han sido descuidados.
B. Expresiones prácticas en la iglesia.

1. El director de música coordinaba la música con el tema que el Espíritu Santo le guía, con el mensaje o de las fechas especiales.

2. Un grupo (el coro) practicaba la música para poder dirigir bien el canto, para enseñar nuevas canciones o para llevar a cabo números especiales.

3. El programa era planificado para lograr equilibrio, orden y participación significativa. Todos los elementos vitales eran considerados e insertados en los lugares apropiados y, además, se tenían en cuenta las necesidades físicas (a fin de no cansar a las personas).

4. La música era escogida y preparada (impresos, pizarra, himnarios, etc.), de tal forma que las personas podían aprender los cantos y participar de los mismos.

5. Los instrumentos se utilizaban para ayudar a dar cuerpo y sustancia a la música, pero siempre eran vistos como elementos auxiliares, no dominantes. En otras palabras, debían ayudar a transmitir el mensaje y por ningún motivo impedir que fueran escuchadas la letra de las canciones o las voces de la congregación. Ruido y desorden eran mal vistos.

C. Problemas comunes modernos.

1. Se considera que el grupo de adoración es quien la realiza, y la congregación solamente los acompaña. Ellos son los expertos, los músicos, los que adoran, mientras las personas restantes participan nominalmente. El énfasis ha ido de la congregación al músico.

2. Los grupos llevan a cabo su participación como si fueran lo más importante, con poca relación y coordinación con el resto del programa (hasta he visto grupos que al concluir su participación salen de la reunión). Debido a que los músicos consideran su parte como la principal, ellos controlan el programa hasta que la gente está cansada.

3. Por su falta de orientación hacia la congregación, no existe una búsqueda sincera de llevar a las personas a una participación activa. Todo se tapa con más amperios de los amplificadores. Por esta razón, en muchas iglesias canta menos de la mitad de las personas.
II. CONCEPTOS QUE NINGÚN MÚSICO DEBE OLVIDAR.

A. Trabajamos con humanos, no con ángeles.

Los humanos necesitan dirección y enseñanza. Muchos músicos sólo están actuando, en lugar de dirigir la música de la congregación. Tratan a ésta como los jugadores de fútbol tratan a la platea. Se espera de la platea que grite, salte y alabe animando al equipo, pero jamás que juegue mientras éste lo hace. Es necesario que el director de música dirija a la congregación, no sólo a sus músicos. Los músicos están allí para ayudar a que la congregación cante bien, no viceversa.

Los humanos son un conjunto de carne, alma y espíritu. No debemos pretender que alguien que permanece de pie durante una hora no se canse ni le resulte difícil concentrarse. ¿De dónde provendrá la tradición moderna de que toda la alabanza y la adoración sólo debe hacerse de pie? Hace poco estuve en una reunión donde hubo una interrupción en el suministro de energía eléctrica. En medio de la oscuridad, el director de canto dirigió a los presentes en diferentes canciones, sin instrumentos, y todos estábamos sentados. Fue uno de los momentos más lindos de adoración de los que he participado. No existió la distracción a causa de los instrumentos o del cansancio físico.

B. Diversidad de gustos legítimos.

No hay una clase de comida que todo cristiano deba comer, como tampoco hay una clase de música que todo cristiano tenga que cantar. Hay diferentes gustos, todos legítimos, que expresan mejor el corazón, la personalidad y el momento histórico de diferentes personas. Es abusivo, egoísta y una señal de inmadurez de parte del líder musical imponer exclusivamente sus preferencias a la congregación. Su papel es ayudar a toda la iglesia a expresar su adoración a Dios. Hay que tener en cuenta los diferentes gustos para que todos puedan disfrutar.

C. Diversidad de edades.

En una congregación hay diversidad de edades. La música debe expresar los gustos y la madurez de los diferentes grupos. Cuando hay muchos niños, debe haber una o dos canciones especialmente del gusto de ellos. Si hay jóvenes, también para ellos (siendo que la mayoría de los integrantes de grupos de alabanza son jóvenes, suele ocurrir que son todas de su preferencia). Y lógicamente, cuando hay mayores, debe haber música para su gusto y propia de su época. Cuando no sucede es porque hay falta de consideración hacia los demás, egoísmo, y no se entiende el cuerpo de Cristo.

D. Diversidad de necesidades y situaciones en la vida de los participantes.

Diferentes personas llegan a la iglesia con necesidades distintas. Algunas llegan con derrotas y otras con victorias. El libro de los Salmos es un reflejo de la diversidad de momentos en la vida de las personas, y de la necesidad de tener música y palabras apropiadas. Hay salmos para cada ocasión de la vida. Necesitamos tener en cuenta las necesidades de todos. Esto no es fácil, requiere oración, reflexión y planificación.
III. MALES FRECUENTES EN NUESTRO MEDIO (no por ser comunes y populares son menos malos).

A. El cansar y aburrir al pueblo de Dios. Alguien ha comentado que el diablo está logrando que el pueblo se canse de la adoración, a causa de los músicos que ignoran que más no siempre equivale a mejor. Es importante dar por finalizado el tiempo de adoración en el momento apropiado, antes de que las personas se cansen. El cansancio es resultado de los siguientes factores:

Repetición (más de tres veces la misma canción). Un grupo musical muestra su inmadurez y falta de repertorio cuando repite la misma canción vez tras vez. Dios nos ha dado innumerables canciones e himnos, y debemos usar esta gran diversidad de música.
Un período de canto muy largo.
Todo el tiempo se permanece en la misma posición física.
Hay mucho ruido en el ambiente.
Se cantan canciones que la mayoría no conoce.

B. El exhibicionismo y la ostentación por parte de los músicos.

Estos parecen estar centrados en sus habilidades.
Existe falta de liderazgo, de tal forma que ellos son los únicos actores.

C. La distorsión espiritual de los músicos.

Están fascinados, satisfaciendo sus propios gustos o necesidades espirituales, sin pensar realmente en el efecto que eso tiene en otros.
Tienen como preocupación primaria la libertad de expresar sus propias emociones y el satisfacerse a sí mismos, en vez de la edificación y el bien del hermano.

D. El abuso de lo sagrado.

Algunas veces, expresiones legítimas son usadas artificialmente para llenar el vacío y para dar apariencia de espiritualidad. El uso y abuso de las expresiones de moda desgasta lo sagrado. Algunas expresiones trilladas son:

“Demos un aplauso más fuerte a Dios” (como si Dios fuera sordo).
“Todos levantando sus manos” (o brincando, o danzando).
“¿Quién da gloria a Dios?”

E. La falta de canciones e himnos con profundo contenido teológico.

Mucha de la música es emocional, agradable o con ritmo, pero carece de contenido significativo.

F. La falta de cánticos nuevos o de variación.

En cada celebración, casi siempre se cantan las mismas canciones.

G. La imitación sin la experiencia.

Años atrás los jóvenes imitaban a Billy Graham, a Luis Palau o a algún otro predicador favorito. Copiaban la forma como sostenían la Biblia en sus manos, como hablaban, y sus gestos. El problema es que no tenían las vivencias de Billy Graham ni de Luis Palau, entonces resultaban actores dotados con la apariencia pero sin la sustancia.

Hoy lo mismo está ocurriendo entre los músicos. El domingo pasado, en la iglesia a la que asistí, el joven líder del grupo de adoración trató de imitar a Marcos Witt. Era la apariencia, pero sin la sustancia. No sólo no tenía la voz de aquel, pero las palabras sonaban artificiales, prefabricadas, huecas, no las de alguien que realmente camina con el Señor y de cuyo corazón brotan las alabanzas.

No hay un substituto para el caminar diario y profundo con el Señor. Hace poco, un director de alabanza expresó que los domingos se sentía cerca del Señor cuando “ministraba”, pero que el resto de la semana casi no oraba ni lo buscaba. Dios le mostró que eso era incorrecto. De la abundancia del corazón habla la boca. Necesitaba estar toda la semana meditando en la Palabra y caminando con Dios si realmente deseaba expresar vida.

La alabanza no es la imitación de una forma, sino la expresión de una vida espiritual que no puede ser contenida y que brota en celebración y gratitud al Señor.
IV. ALGUNAS SUGERENCIAS.

A. Lidere. El director de adoración debe recordar que su trabajo es liderar, dirigir al pueblo de Dios en alabanza. Es un líder, no un actor.

B. Observe a su audiencia. ¿Qué están haciendo y pensando? Cuando uno ve que la mayoría no está cantando sino sólo esperando que ese momento termine, debe tomar conciencia y cambiar lo que está sucediendo.

C. Dé importancia a los otros ministerios de la iglesia, especialmente al ministerio de la Palabra. La música y la adoración aumentan la receptividad de la gente y la preparan para recibir el mensaje de Dios.

D. Más no es mejor. Ejercite el dominio propio. Es mejor que las personas se queden con el deseo de más y no que resulten cansadas de demasiado.

E. Evite que los sistemas modernos de sonido tapen la respuesta de la congregación. Recuerde que la música de ellos es tan importante como la suya. Cuando uno no logra escucharse, generalmente se calla.

F. Sea espiritual, no aparente espiritualidad. A la vez, recuerde que hay cosas que deben suceder a solas entre usted y Dios.

G. La adoración no es simplemente una función de habilidad musical. Los músicos necesitan dar un testimonio excelente y poseer madurez.

H. Expresiones prácticas.

1. El director de adoración debe coordinar la música con el tema del mensaje o de las fechas especiales. Lamentablemente en muchas iglesias no existe tal coordinación, sino que los músicos hacen su programa y, cuando han terminado, simplemente ceden la palabra al pastor. Aun más, la actitud de muchos músicos es entregar la palabra y el lugar al pastor cuando todos están cansados y “gastados”.

2. El grupo musical debe practicar previamente la música para poder dirigirla bien, enseñar nuevos cantos o realizar números especiales.

3. El programa debe ser planificado para ofrecer equilibrio, orden y participación significativa . Todos los elementos vitales deben ser considerados e insertados en los lugares apropiados. También hay que tener en cuenta las necesidades físicas, a fin de que las personas no se cansen. Es imprescindible que haya equilibrio.

4. La música debe ser escogida o preparada (impresos, pizarra, himnarios, etc.), de tal forma que las personas puedan aprender los cantos y participar.

5. Los instrumentos deben ser utilizados para ayudar a dar cuerpo y sustancia a la música, pero siempre vistos como elementos auxiliares, no dominantes. En otras palabras, deben ayudar a llevar el mensaje y tienen que permitir que se escuchen tanto la letra de las canciones como las voces de la congregación.

6. Es importante distinguir entre la música que es para toda la congregación y la música que es especial. En la música especial es mejor invitar a la congregación a estar sentada escuchando y adorando. La música para la congregación debe ser conocida o deben proveerse los medios necesarios (retroproyector, cancionero) para que la congregación pueda participar plenamente.

7. Si la iglesia está creciendo numéricamente, se necesita pensar en la manera en que los nuevos miembros puedan aprender la letra y cantar desde el primer momento. Una hermana comentó lo siguiete: Recuerdo que cuando llegué a cierto país, el primer domingo que fui a la iglesia no conocía ninguna de las canciones. Estuve parado más que una hora sin poder participar, excepto en el escuchar cantar a los demás. Pensé en las personas nuevas… ¡Qué difícil hacemos para ellas el poder disfrutar de nuestras celebraciones o cultos!

No hay duda de que la adoración en el cielo será gloriosa. Tratemos de que lo sea también en la tierra. Creo que mucha oración y sabiduría pueden establecer una gran diferencia. La adoración es herencia y responsabilidad de todo el pueblo de Dios. Hagamos bien nuestra tarea.

¡Adoremos juntos!

Discipulado

En el Ministerio Cristiano Fundamento para la Familia creemos que el éxito sostenible a largo plazo debe basarse en plataformas éticas y morales cuidadosamente establecidos por la Palabra de Dios. Por esa razón el Ministerio pone en alto el estudio de la Palabra de Dios para así fortalecer al cristiano y conocer el propósito de Dios para su vida.
A la medida que avanzamos como ministerio en el Reino de Dios, es importante que cada miembro recuerde siempre fortalecer el centro el de su vida (el corazón) por medio de la Palabra de Dios, la relación intima con el Padre celestial y la comunión con los hermanos.

A los ministerios que están bajo nuestra cobertura les ofrecemos un programa de Discipulado básico de 3 módulos -un manual para cada módulo-,  con una duración de e meses cada uno, de tal manera a que en 9 meses el nuevo creyente esté listo para introducirse al Reino y sus ministerios.
El discipulado podría hacerse de persona a persona o de una persona a 3 o 5. Son temas básicos y fundamentales sobre la doctrina y vida cristiana, producirá un cimiento fuerte a los nuevos creyentes.
Hemos descubierto que incluso los “viejo cristianos” que vienen a Fundamento para la Familia, a veces tienen conceptos erroneos o incompletos y con estos estudios de discipulado ellos pueden recibir mejor claridad de la verdad de Dios para sus vidas.

La importancia del discipulado
“En esto es glorificado mi Padre en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos”. Juan 15:8

Para comprender el tema del «Discipulado» necesitamos la definición. Entendemos que es aquel alumno que es instruido y está presto para llevar acabo sin demora las doctrinas de su maestro.

Muchos grupos religiosos dicen estar haciendo la voluntad de Dios para sus vidas, aunque no dan prioridad al mandato de Cristo en Mt. 28:18-20. Aparentan ser muy activos, no obstante descuidan la gran Comisión “El ganar almas para Cristo”.

Para poder tener un discipulado dinámico se necesita primero ser un discípulo de Cristo, y haber recibido esa vida abundante y dinámica que solo Él puede dar. Juan 15:8: “En esto es glorificado mi Padre en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos”.
Quien ha recibido una vida dinámica esto le estimulará en segundo lugar a obedecer el mandato de su Señor. Mat. 28:19: “Por tanto id y haced discípulos…” Su mayor pasión será glorificarle a través de su servicio, llevándole mucho fruto.

Además de ganarles para Cristo se esmerará en “Enseñarles que guarden todas las cosas” (Doctrinas básicas de la Biblia). Esta es la mejor manera de que este fruto perdure, permanezca y por consiguiente se multiplique. No caer en el error de la madre desnaturalizada que engendra hijos y se olvida de sus responsabilidades de amarles, cuidarles y alimentarles. Hagamos la labor completa y sólo así tendremos la satisfacción de verles crecer y madurar hasta llegar al tiempo que puedan multiplicarse espiritualmente y esto nos llenará de gozo. I Tes. 2:19-20.

Así como el Apóstol San Pablo, el hecho de ver a quienes ya había ganado para Cristo, les vio madurar y estar al frente de la iglesias, esto le estimuló en gran manera para seguir adelante, (con el discipulado dinámico), haciendo más discípulos para el Señor.
A fin de realizar esta obra se requiere esfuerzo, sacrificio, amor, entrega, dinero, tiempo y mucha paciencia. Recordemos el ejemplo de Cristo con sus discípulos de cómo invirtió sus vida por ellos; y es la mejor inversión que podemos hacer para el retorno de Cristo y no presentarnos ante él con las manos vacías, sino llenos de frutos que honre y glorifique su Santo nombre. Fil. 1:10-11. No descuidemos esta gran tarea que el Señor nos ha asignado, cumplamos con nuestra responsabilidad compartiendo y no desmayemos, pues el poder del Señor sigue patente y además el poder de su Palabra.

El Señor hará efectiva su promesa de que su Palabra sembrada en los corazones no regresará vacía. Isaías 55:10, 11.

PLANEANDO PARA LA MEJOR ATENCIÓN ESPIRITUAL DEL CREYENTE
Dos preguntas que podríamos hacernos son estas:
1. ¿Hacia dónde vamos en la atención espiritual?
2. ¿Cómo llegar allí desde donde estamos? Abraham Lincoln, dijo: “Si antes que nada pudiéramos saber dónde estábamos y hacia dónde vamos, podríamos juzgar mejor, qué debemos hacer y cómo debemos hacerlo”. Esta afirmación es aplicable hoy en día. Debemos saber hacia dónde vamos porque alguien dijo así: “La gente no planea para fracasar; fracasa al planear”.

Es imprescindible que planeamos la enseñanza que de antemano queremos ver plasmada en la vida del nuevo creyente en su desarrollo y semejanza a Cristo.

METAS A LOGRAR

SALVACIÓN
Es el primer aspecto de la enseñanza, porque todo comienza con la salvación. En Fundamento para la Familia creemos que la palabra salvación en la Biblica se refiere mucha más que a “la transferencia del alma de la tierra al cielo”. Para nosotros la salvación comienza con el registro del hombre arrepentido en el libro de la vida y avanza a la apropiación de las promesas de Dios sobre su vida recuperando su estado de gobierno que lo ha perdido por causa del pecado, y sigue con las manifestaciones sobrenaturales del Reino de Dios en la vida cotidiana del creyente.

A menudo, cuando se inicia la atención espiritual personal, encontrarás que muchas veces no ha recibido a Cristo. Asegúrate de que la persona se ha arrepentido y recibido a Cristo, antes de ir adelante en la atención espiritual. Preguntas que te ayudarán:
1. ¿Crees que Jesucristo murió por tus pecados y que se levantó de entre los muertos?
2. ¿Te has arrepentido sinceramente y has pedido a Jesucristo que venga a tu vida?
3. ¿Está él ahora en tu vida?
4. ¿Cómo lo sabes? Apoc. 3:20
5. ¿Si en este momento murieras, irás al cielo?
Aquí el propósito a lograr es que el discípulo exteriorice lo que Cristo ha hecho en su vida para salvarle y vida de acuerdo a los planes divinos para su vida.

SEGURIDAD

  • Vida Eterna: es el primer punto a tratar, es la seguridad de tener identidad divina, vida eterna en el Señor, la realidad del Reino de Dios manifestado en su vida en todo momento y en todo lugar; alienta al nuevo creyente a pensar en la riqueza de esa promesa, que significa: Vida sobrenatural sin fin con Dios, y además también, real comunión con Él, completa plenitud de manifestaciones poderosas del Reino a su vida y felicidad para siempre. ¡Este maravilloso futuro, espera a todos los que responden al evangelio! “Y este es el testimonio que Dios nos ha dado vida eterna y esta vida está en su Hijo” I Juan 5:11-13.
  • Hijo de Dios: El nuevo creyente tiene la promesa de formar parte ahora en la familia de Dios. Es importante hacer que el nuevo creyente se dé cuenta de este privilegio que es coheredero con Cristo y el Padre. Juan 1:12, 13; Gal. 3:26.
  • Protección Divina: Es alentador tener aun Padre que le ama, además le cuida y le protege. Jn. 10:27-29.
  • Camino Verdadero: Es una confianza plena de ir por el sendero que tiene su cause en la habitación de Dios. Jn. 14:6.

INTEGRACIÓN EN LA IGLESIA
Es esencial que se integre al grupo de creyentes que forman parte de la iglesia local. ¿POR QUÉ? Ya que provee compañerismo que empodere su vida espiritual. Los creyentes reciben aliento mutuo, Rom. 1:12, Edificación mutua I Cor. 12:14-27; y finalmente se comparten las alegrías y las cargas, Gal. 6:12. Al ver la fidelidad de los demás será fortalecido y no tendrá la mala costumbre de ausentarse. Heb. 10:25.

OBEDIENCIA AL BAUTISMO
Una evidencia clave de su amor a Cristo es que él desea mostrar su obediencia a los mandatos de su Señor y tiene el firme deseo de identificarse públicamente a través del bautismo (Rom. 6:3-6) y quiere agradarle. Juan 14:15; Mt. 3:17.

IDOLATRÍA Y PERSECUCIÓN
Nuestro país ha sido invadido por una tremenda idolatría, y no solamente a imágenes de ídolos sino también a la idolotría hacia el materialismo, la fama, el estatus, etc. ¡Es urgente enseñarles la verdad! Solo así ellos podrán abandonar la idolatría. En algunas ocasiones se quedan estancados en la visita a esta lección, porque no aceptan creer que Cristo lo llena todo, que su sacrificio es eficaz y por lo tanto el único mediador entre Dios y el hombre pecador. I Tim. 2:5. Es sorprendente el poder de la Palabra de Dios; Porque también hemos visto con gran alegría, como son transformados, al convertirse de la idolatría al Dios vivo y verdadero. I Tes. 1:9, 10.

El discípulo necesita estar alerta y saber que las pruebas e incluso persecución que vendrán pueden ser superada, brindémosles confianza, seguridad y que tienen una mejor familia espiritual, que les ama y les ayudará en su situación orando y siendo bien recibidos por nuestro Padre celestial. “Aunque mi padre y mi madre me dejaren, con todo, Jehová me recogerá” Sal. 27:10. Padeciendo como cristianos. I Ped. 4:12-19.

ORACIÓN
Es una prioridad vital. Necesita saber: ¿Cómo orar? ¿A quién pedir? ¿Por qué orar? Dios nos ha dado este maravilloso medio de comunicación, y que es sumamente tan efectiva la oración. Porque ahora somos sus hijos y tenemos acceso directo a nuestro Padre, pidiéndole en los méritos de nuestro Señor Jesucristo.

ESTUDIAR LA BIBLIA
A través de las Escrituras podemos conocer a nuestro Dios y fortalecernos “con la leche espiritual, para que por ella crezcáis para salvación”. I Ped. 2:2. Es la espada del Espíritu. Ef. 6:17. Cristo venció al citarla “¡Escrito está!…” (Mt. 4) Podríamos seguir mencionando temas de mucha importancia que le servirán, para continuar adelante, pero es necesario que empiecen por ellos mismos a caminar. Como el águila deja caer a su aguililla desde lo más alto para que empiece a volar y pueda extender sus alas y ya no dependa de su madre.

Para terminar. En su despedida de Pablo en Mileto decía: Hech. 20:26 “…estoy limpio de la sangre de todos; v. 27 “Porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios”. v. 35 “En todo os he enseñado…” v. 36 “Cuando hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos”.
¡GRACIAS A DIOS! Cuando hemos terminado de darles el programa de discipulado completo en verdad es una ¡Gran Victoria! Solo nos resta de orar por ellos y que Dios les bendiga rica y abundantemente.

 

Consejos para Fortalecer su matrimonio

Consejos para Fortalecer su matrimonio

De cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos.” Genesis 22:17

El amor es como una planta: necesita agua (afecto, consideración, respeto, confianza, etc.), necesita abono (detalles, intimidad, ilusión, alegría, etc.), y necesita poda (rectificación de defectos, erradicación de los malos hábitos, etc.); de lo contrario, se seca.

En otras palabras, una relación conyugal madura no será posible si no la cuidamos en el día a día, si no la nutrimos con vitaminas (emociones positivas), y si no la defendemos de todo aquello que pueda envenenarla o contaminarla (emociones tóxicas).

20 cosas que EVITAR:

-1. No decirle nunca al otro que se le quiere: se da por hecho que ya lo sabe.

-2. Guardar rencor hacia los errores del otro y no querer perdonarle.

-3.  Fijarse sólo en los defectos del otro, y no en sus virtudes.

-4.  Acostumbrarse a la compañía del otro: que parezca algo normal, algo que merecemos.

-5.  Jugar con su amor, considerando que hay cosas más importantes: salidas frecuentes a solas, intimar con otras personas.

-6.  Mecanizar la relación de amor, no poner esmero en los detalles.

-7.  No reírse nunca en casa, reservando la alegría para fuera de ella.

-8.  No decirle nunca al otro lo bien que hace algo, no se lo vaya a creer.

-9.  Ignorar al otro.

-10. Rechazar tener hijos porque sólo dan problemas.

-11. Juzgar las intenciones del otro. Interpretar sus gestos y sus palabras: “Ya sé por qué dices esto o aquello… En el fondo, tú siempre…”.

-12. Hacer de padre o de madre para el otro. Practicar las técnicas parentales con el cónyuge: “haz esto, no hagas aquello, saluda, sonríe, come bien,…”.

-13. Utilizar la ironía, el sarcasmo, el grito, la ridiculización, la descalificación o el desdén al dirigirse al otro.

-14. Dudar, desconfiar, pensar siempre mal, adelantarse a los acontecimientos en negativo, etc.

-15. No querer al otro como es, sino como nos gustaría que fuese.

-16. Ser pasivo, esperar a que el otro tome siempre la iniciativa.

-17. Ser conformista (inmovilista). Creer que “si estamos bien”, mejor no hacer cambios que “compliquen la vida”.

-18. Instrumentalizar al otro.

-19. Poner barreras al diálogo: cerrar habitual y prolongadamente la comunicación.

-20. Ser infiel al proyecto en común, pero no entendido exclusivamente como las relaciones sentimentales y/o sexuales con otra persona, sino en su totalidad.
20 cosas que HACER:

– 1. Decirle todos los días que se le quiere: le gusta escucharlo, aunque ya lo sepa.

– 2. Aprender a perdonar y a olvidar los errores.

– 3. Fijarse en sus virtudes. Pensar que uno mismo también tiene defectos.

– 4. Agradecer cada día la posibilidad de tenerlo cerca: no darlo por hecho.

– 5. Proteger lo más importante que uno tiene: el amor del otro. No arriesgarlo y cuidarlo con todas las fuerzas.

– 6. Disfrutar mutuamente con cada detalle, y esforzarse por tener nuevos detalles de amor cada día.

– 7. Contagiar alegría. Prescindir de lo negativo y buscar lo positivo que las personas y las cosas encierran, ser optimistas, tener buen humor y saber reír.

– 8. Admirar y respetar al otro. Cuando uno ama a otro, es importante decirle lo que nos gusta y valoramos de él, siempre desde una posición de sinceridad y honestidad, y nunca para manipularlo o conseguir algo que deseamos.

– 9. Escucharlo. ¡Sentirse escuchado es muy gratificante!

– 10. Ser leal y permanecer fiel al compromiso adquirido, trabajar día a día para reavivar ese proyecto común, intentar que esa ilusión inicial, ese amor, crezca; o, al menos, se mantenga, y la vida resulte gratificante para ambos.

– 11. Permanecer abierto a la vida, cuidar de los hijos: el trabajo y la diversión no son lo primero.

– 12. No juzgar. No hay nada más temerario que hacer juicios temerarios.

– 13. Respetar al otro: es una persona adulta y responsable. No necesita que nadie le diga qué hacer, cómo hacerlo, cuándo hacerlo.

– 14. Quererlo tal como es.

– 15. Respetar las formas: éstas cuentan, y mucho. La familiaridad no debe convertirse en ordinariez, insensibilidad, falta de respeto o grosería.

– 16. Confiar es básico. La relación conyugal debe estar siempre presidida por una confianza básica, es decir: tener la seguridad de poder confiar en el cónyuge, y de que siempre lo encontraremos a nuestro lado.

– 17. Tomar la iniciativa, ser creativos. Cada cónyuge ha de asumir la plena responsabilidad de mejorar la relación. El matrimonio no es cosa de uno, es cosa de dos.

– 18. Aceptar los cambios, comprender que la relación es dinámica, que tanto uno como otro cónyuge cambian con el tiempo, y que los dos se tienen que ajustar a esos cambios.

– 19. Apoyarlo, respetar su libertad y procurar su pleno desarrollo personal.

– 20. Dialogar. El silencio y la incomunicación son los mayores enemigos.

En el Ministerio Fundamento para la Familia apoyamos a las familias y nuestro tareas en formar comunidades de fe con matrimonios fuertes y familias saludables.

Dr. Héctor Salinas Ayala
Director Fundamento para la Familia
hectorsali@yahoo.es