«Casas de paz», liberamos la visión

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Casas de paz, liberando la iglesia

 Está amaneciendo un nuevo día para la iglesia del Dios vivo, en el cual dejaremos de depender de edificios, marketing, ministerios estrellas, conciertos millonarios, etc., para depender del Señor y de la guía del Espíritu Santo, volviendo al origen de la Iglesia.

CASAS DE PAZ (Células) HERRAMIENTA NO SOLO PARA INICIAR SINO PARA CONTINUAR Y MULTIPLICAR.

Las células o , «Casas de paz» como le llamamos en Fundamento para la Familia, no es un instrumento de control, sino un centro de abastecimiento.

El error histórico que hemos cometido, a consistido en que hemos usado la «casas de paz» para comenzar una nueva obra, y sin duda que esta, es una gran herramienta para iniciar una iglesia, pero lo que no hemos visto realmente, es que la casa-de-paz no es una herramienta solo para iniciar la iglesia, sino para continuar y multiplicar más casas de paz.

El error frecuentemente consiste en esto: Comenzamos la iglesia en una casa, y cuando el grupo crece, arrendamos un lugar grande y abandonamos la casa original, para enfocarnos completamente en la reunión grande, y convertimos el local en un templo temporal o definitivo, pues nos resulta mucho más emocionante y atractivo el lugar grande, debido a que este es el tipo de iglesia que deseamos.

EL BALANCE PERFECTO ENTRE EL CULTO PÚBLICO Y LAS CASAS DE PAZ (células)

Estoy completamente de acuerdo en la enorme importancia que tiene la reunión grande, con todos sus componentes tales como: Sofisticados equipos de sonido, cámaras de TV, bandas musicales, luces y pantallas LED de última generación, una gran multitud reunida y un predicador famoso y elocuente (todo esto lo hacemos para la gloria de Dios).

Estoy seguro que todo esto lo hacemos con absoluta sinceridad y con un gran amor por Dios y por la gente, además con todo esto buscamos crear identidad en la gente con relación a nuestra iglesia local, y lo más importante es que anhelamos convertir de esta gran reunión una CELEBRACIÓN al Señor.

DIOS ESPARCE Y EL HOMBRE JUNTA

A Dios le gusta esparcir y a nosotros nos gusta juntar, hay dos voluntades en disputa, déjame decirte algo, el plan de Dios no es juntar, sino dispersar a sus hijos por toda la tierra.

En el templo encerramos la visión, pero en la casa de paz liberamos la visión, tu puedes tener una iglesia encerrada o una iglesia liberada.

¿Cuál opción vas a elegir?

Dios está totalmente comprometido con su estrategia de «casas de paz», y para la realización de la tarea, Él está restaurando tres cosas en su iglesia.

  • Está restaurado el ministerio quíntuple (Apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros).
  • Está restaurando los milagros, las maravillas y los prodigios (las señales).
  • Está restaurando el ministerio de todos los creyentes (Transformando los santos en ministros).

Está amaneciendo un nuevo día para la iglesia del Dios vivo, en el cual dejaremos de depender de edificios, marketing, ministerios estrellas, conciertos millonarios, etc., para depender del Señor y de la guía del Espíritu Santo. Veo surgir un gran ejercito, equipado para invadir -a partir de las Casas de paz- los barrios, los pueblos, y todas las ciudades, como dijo Pablo: “Todo lo he llenado con el evangelio”.

LO QUE SABEMOS E IGNORAMOS DE LA IGLESIA PRIMITIVA

No sabemos con exactitud como funcionaba la iglesia primitiva en las Casas de paz, quiero decir que desconocemos los detalles domésticos y diarios de esta tarea, tampoco sabemos como organizaban los cultos o como escogían a sus líderes, y como planificaban la estrategia para alcanzar nuevas regiones. Lo que si sabemos, es que ellos predicaban todos los días con testimonios, con señales y milagros, y además, participaban de la cena del Señor, y las oraciones intensas y poderosas, y manifestaban de una manera práctica el amor para ayudar a los necesitados, también sabemos de su alegría desbordante, y de la comunión y la disciplina.

Estoy seguro que todas estas cosas se comenzarán a manifestar en la iglesia de hoy.

Dios ya ha comenzado a renovar los odres (estructuras), para que el vino nuevo del Espíritu pueda ser contenido, sin embargo, no sabemos con certeza como serán nuestras «casas de paz» en cinco o diez años más, solo sabemos que levantaremos toda la cosecha.

AUNQUE PABLO FUE EL MÁS GRANDE APÓSTOL, TODA SU VIDA ESTUVO DEDICADA A LAS «CASAS DE PAZ»

Hechos 20:20 «Ustedes saben que no he vacilado en predicarles nada que les fuera de provecho, sino que les he enseñado públicamente y en las CASAS».

Hechos 28:30-31 «Durante dos años completos permaneció Pablo en la casa que tenía alquilada, y recibía a todos los que iban a verlo. Y predicaba el Reino de Dios y enseñaba acerca del Señor Jesucristo sin impedimento y sin temor alguno».

A través de su testimonio Pablo nos deja ver las dos maneras en que funcionó la iglesia primitiva: “Públicamente y por las casas”
La iglesia de hoy ha desarrollado con excelencia el culto público, pero ha descuidado casi por completo el trabajo de las casas, ambos son extremadamente importantes, para la realización de la obra de Dios.

Todos los que son de Cristo son llamados a cumplir la Gran Comisión, predicando el evangelio con poder y señales, por lo tanto, tu y toda tu gente está llamada y enviada para sanar a los enfermos. Esto se puede hacer, desde las casas.

Romanos 16:3 «Saluden a Priscila y a Aquila, mis compañeros de trabajo en Cristo Jesús. Por salvarme la vida, ellos arriesgaron la suya. Tanto yo como todas las iglesias de los gentiles les estamos agradecidos. Saluden igualmente a la iglesia que se reúne en la casa de ellos. Saluden a mi querido hermano Epeneto, el primer convertido a Cristo en la provincia de Asia».

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