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Celebraciones

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En algunos lugares se les llama «culto» en otros «reuniones», nosotros le llamamos celebraciones porque son tiempos en donde se celebra en comunidad un tiempo de adoración y alabanza al Señor además de recibir la instrucción precisa de la Palabra de Dios mientras se ministra y empodera la vida de los participantes.

En un tiempo aproximado entre una y dos horas abarcamos tres acciones concretas durante las celebraciones:
1. Alabanzas y adoración
2. Predicación de la Palabra
3. Ministración (oración por las personas, compañerismo, reflexión del mensaje)

No hay duda de que la adoración en el cielo será gloriosa. Tratemos de que lo sea también en la tierra. Creo que mucha oración y sabiduría pueden establecer una gran diferencia. La adoración es herencia y responsabilidad de todo el pueblo de Dios. Hagamos bien nuestra tarea. ¡Adoremos juntos!
En nuestras iglesias muchos hombres y mujeres están incómodos y hasta sufren durante el tiempo de adoración. Sin embargo, ningún músico puede llegar a creerlo si no se toma tiempo para escuchar y observar lo que está pasando más allá de su propio éxtasis.

Alguien hizo una encuesta a más de 400 creyentes que asistían a iglesias con grupos de adoración bien constituidos. Me sorprendió que más del 50% de los hombres respondió que lo que menos les gustaba de sus iglesias era el tiempo de adoración. Muchos dijeron que directamente llegaban tarde porque no soportaban lo que pasaba en sus iglesias durante ese rato. Un gran porcentaje usó palabras fuertes contra los directores de música, lo cual dejó entrever que, obviamente, no estaban siendo bendecidos por ellos.

Las dos partes más importantes de la celebración son: primero, la respuesta del hombre hacia Dios (oración, música, adoración, ofrenda, etc.) y segundo, pero primero en importancia, Dios hablando a su pueblo (la exposición de la Palabra). Ambas partes resultan de gran bendición o de gran aflicción, según la forma en que se realicen. En algunas iglesias, la adoración atormenta el alma justa de muchas personas. Como un hermano suele decir: “Lo que mejor hacen algunas iglesias es desarrollar la paciencia de sus fieles”.

El Nuevo Testamento casi no indica de qué manera específica debe ser realizada la adoración en la iglesia. Enseña algunos principios, como que todo debe ser hecho decentemente y en orden para edificación, pero vemos pocas pautas prácticas. Aun más, existen muchas razones para cuestionar que la iglesia primitiva tuviera algo parecido a nuestros cultos modernos típicos; lo más probable podría ser que las celebraciones o reuniones de hermanos se hubieran parecido a las reuniones caseras de grupos chicos. Pero algo sí es seguro: no usaban micrófonos ni bocinas o parlantes. Todo esto lo comento para decir que mucho de lo que hacemos o no hacemos en un culto no es, necesariamente, por principios u ordenanzas bíblicas sino por los gustos de “los que tienen la batuta”.

A la luz de lo dicho hasta el momento y con un poco de sabiduría derivada ésta de haber observado, participado, gozado y sufrido en muchos cultos y reuniones de celebración sugerimos algunas pautas que pueden ayudar a mejorar nuestros tiempos de celebración. Nos centraremos más en la primera parte, es decir, el tiempo de alabanza y adoración, pero las recomendaciones pueden ser útiles para las otras partes de la celebración como son “la predicación” y “la ministración”.

Hay ciertos factores fundamentales para tomar en cuenta, si vamos a ser usados en la edificación del pueblo de Dios y no en su aflicción.

I. ¿CUÁL ES EL ROL Y EL PROPÓSITO DEL GRUPO DE ADORACIÓN?

A.  A través de la historia y hasta los días modernos, siempre que hubo un director de música, éste preparaba y dirigía el momento de adoración para que la congregación participara plenamente y de modo significativo en la adoración a Dios.

1. Preparación: desde tiempos del Antiguo Testamento hubo personas cuya responsabilidad era preparar la música para poder lograr excelencia y bendición en la adoración. (Observemos cuántos salmos bíblicos fueron dados al director de música para la preparación.) Los directores de música sabían que la preparación era fundamental, y que no era cosa de “depender sólo del Espíritu”. Para lograr que la música y el mensaje se complementaran y fueran para edificación, era necesaria la preparación previa.

2. Dirección: se entendía que la mente y el corazón de las personas debían ser dirigidos para que hubiera una profunda adoración a Dios. La adoración no ocurre accidentalmente; requiere de la iniciativa y el liderazgo que lleva al pueblo de Dios a responder al Señor de manera apropiada.

3. Participación significativa: el propósito no era que el músico se “luciera”, sino que el pueblo fuera motivado y llevado a una participación significativa . En otras palabras, no eran los expertos quienes llevaban a cabo la adoración, sino que ayudaban a que todos adoraran.

A su vez, se reconocía que la música era sólo una parte, que la oración, la confesión, y la lectura de la Palabra eran también esenciales en la adoración. Hoy en muchas iglesias parece que sólo la música importa y, lamentablemente, los demás elementos han sido descuidados.
B. Expresiones prácticas en la iglesia.

1. El director de música coordinaba la música con el tema que el Espíritu Santo le guía, con el mensaje o de las fechas especiales.

2. Un grupo (el coro) practicaba la música para poder dirigir bien el canto, para enseñar nuevas canciones o para llevar a cabo números especiales.

3. El programa era planificado para lograr equilibrio, orden y participación significativa. Todos los elementos vitales eran considerados e insertados en los lugares apropiados y, además, se tenían en cuenta las necesidades físicas (a fin de no cansar a las personas).

4. La música era escogida y preparada (impresos, pizarra, himnarios, etc.), de tal forma que las personas podían aprender los cantos y participar de los mismos.

5. Los instrumentos se utilizaban para ayudar a dar cuerpo y sustancia a la música, pero siempre eran vistos como elementos auxiliares, no dominantes. En otras palabras, debían ayudar a transmitir el mensaje y por ningún motivo impedir que fueran escuchadas la letra de las canciones o las voces de la congregación. Ruido y desorden eran mal vistos.

C. Problemas comunes modernos.

1. Se considera que el grupo de adoración es quien la realiza, y la congregación solamente los acompaña. Ellos son los expertos, los músicos, los que adoran, mientras las personas restantes participan nominalmente. El énfasis ha ido de la congregación al músico.

2. Los grupos llevan a cabo su participación como si fueran lo más importante, con poca relación y coordinación con el resto del programa (hasta he visto grupos que al concluir su participación salen de la reunión). Debido a que los músicos consideran su parte como la principal, ellos controlan el programa hasta que la gente está cansada.

3. Por su falta de orientación hacia la congregación, no existe una búsqueda sincera de llevar a las personas a una participación activa. Todo se tapa con más amperios de los amplificadores. Por esta razón, en muchas iglesias canta menos de la mitad de las personas.
II. CONCEPTOS QUE NINGÚN MÚSICO DEBE OLVIDAR.

A. Trabajamos con humanos, no con ángeles.

Los humanos necesitan dirección y enseñanza. Muchos músicos sólo están actuando, en lugar de dirigir la música de la congregación. Tratan a ésta como los jugadores de fútbol tratan a la platea. Se espera de la platea que grite, salte y alabe animando al equipo, pero jamás que juegue mientras éste lo hace. Es necesario que el director de música dirija a la congregación, no sólo a sus músicos. Los músicos están allí para ayudar a que la congregación cante bien, no viceversa.

Los humanos son un conjunto de carne, alma y espíritu. No debemos pretender que alguien que permanece de pie durante una hora no se canse ni le resulte difícil concentrarse. ¿De dónde provendrá la tradición moderna de que toda la alabanza y la adoración sólo debe hacerse de pie? Hace poco estuve en una reunión donde hubo una interrupción en el suministro de energía eléctrica. En medio de la oscuridad, el director de canto dirigió a los presentes en diferentes canciones, sin instrumentos, y todos estábamos sentados. Fue uno de los momentos más lindos de adoración de los que he participado. No existió la distracción a causa de los instrumentos o del cansancio físico.

B. Diversidad de gustos legítimos.

No hay una clase de comida que todo cristiano deba comer, como tampoco hay una clase de música que todo cristiano tenga que cantar. Hay diferentes gustos, todos legítimos, que expresan mejor el corazón, la personalidad y el momento histórico de diferentes personas. Es abusivo, egoísta y una señal de inmadurez de parte del líder musical imponer exclusivamente sus preferencias a la congregación. Su papel es ayudar a toda la iglesia a expresar su adoración a Dios. Hay que tener en cuenta los diferentes gustos para que todos puedan disfrutar.

C. Diversidad de edades.

En una congregación hay diversidad de edades. La música debe expresar los gustos y la madurez de los diferentes grupos. Cuando hay muchos niños, debe haber una o dos canciones especialmente del gusto de ellos. Si hay jóvenes, también para ellos (siendo que la mayoría de los integrantes de grupos de alabanza son jóvenes, suele ocurrir que son todas de su preferencia). Y lógicamente, cuando hay mayores, debe haber música para su gusto y propia de su época. Cuando no sucede es porque hay falta de consideración hacia los demás, egoísmo, y no se entiende el cuerpo de Cristo.

D. Diversidad de necesidades y situaciones en la vida de los participantes.

Diferentes personas llegan a la iglesia con necesidades distintas. Algunas llegan con derrotas y otras con victorias. El libro de los Salmos es un reflejo de la diversidad de momentos en la vida de las personas, y de la necesidad de tener música y palabras apropiadas. Hay salmos para cada ocasión de la vida. Necesitamos tener en cuenta las necesidades de todos. Esto no es fácil, requiere oración, reflexión y planificación.
III. MALES FRECUENTES EN NUESTRO MEDIO (no por ser comunes y populares son menos malos).

A. El cansar y aburrir al pueblo de Dios. Alguien ha comentado que el diablo está logrando que el pueblo se canse de la adoración, a causa de los músicos que ignoran que más no siempre equivale a mejor. Es importante dar por finalizado el tiempo de adoración en el momento apropiado, antes de que las personas se cansen. El cansancio es resultado de los siguientes factores:

Repetición (más de tres veces la misma canción). Un grupo musical muestra su inmadurez y falta de repertorio cuando repite la misma canción vez tras vez. Dios nos ha dado innumerables canciones e himnos, y debemos usar esta gran diversidad de música.
Un período de canto muy largo.
Todo el tiempo se permanece en la misma posición física.
Hay mucho ruido en el ambiente.
Se cantan canciones que la mayoría no conoce.

B. El exhibicionismo y la ostentación por parte de los músicos.

Estos parecen estar centrados en sus habilidades.
Existe falta de liderazgo, de tal forma que ellos son los únicos actores.

C. La distorsión espiritual de los músicos.

Están fascinados, satisfaciendo sus propios gustos o necesidades espirituales, sin pensar realmente en el efecto que eso tiene en otros.
Tienen como preocupación primaria la libertad de expresar sus propias emociones y el satisfacerse a sí mismos, en vez de la edificación y el bien del hermano.

D. El abuso de lo sagrado.

Algunas veces, expresiones legítimas son usadas artificialmente para llenar el vacío y para dar apariencia de espiritualidad. El uso y abuso de las expresiones de moda desgasta lo sagrado. Algunas expresiones trilladas son:

“Demos un aplauso más fuerte a Dios” (como si Dios fuera sordo).
“Todos levantando sus manos” (o brincando, o danzando).
“¿Quién da gloria a Dios?”

E. La falta de canciones e himnos con profundo contenido teológico.

Mucha de la música es emocional, agradable o con ritmo, pero carece de contenido significativo.

F. La falta de cánticos nuevos o de variación.

En cada celebración, casi siempre se cantan las mismas canciones.

G. La imitación sin la experiencia.

Años atrás los jóvenes imitaban a Billy Graham, a Luis Palau o a algún otro predicador favorito. Copiaban la forma como sostenían la Biblia en sus manos, como hablaban, y sus gestos. El problema es que no tenían las vivencias de Billy Graham ni de Luis Palau, entonces resultaban actores dotados con la apariencia pero sin la sustancia.

Hoy lo mismo está ocurriendo entre los músicos. El domingo pasado, en la iglesia a la que asistí, el joven líder del grupo de adoración trató de imitar a Marcos Witt. Era la apariencia, pero sin la sustancia. No sólo no tenía la voz de aquel, pero las palabras sonaban artificiales, prefabricadas, huecas, no las de alguien que realmente camina con el Señor y de cuyo corazón brotan las alabanzas.

No hay un substituto para el caminar diario y profundo con el Señor. Hace poco, un director de alabanza expresó que los domingos se sentía cerca del Señor cuando “ministraba”, pero que el resto de la semana casi no oraba ni lo buscaba. Dios le mostró que eso era incorrecto. De la abundancia del corazón habla la boca. Necesitaba estar toda la semana meditando en la Palabra y caminando con Dios si realmente deseaba expresar vida.

La alabanza no es la imitación de una forma, sino la expresión de una vida espiritual que no puede ser contenida y que brota en celebración y gratitud al Señor.
IV. ALGUNAS SUGERENCIAS.

A. Lidere. El director de adoración debe recordar que su trabajo es liderar, dirigir al pueblo de Dios en alabanza. Es un líder, no un actor.

B. Observe a su audiencia. ¿Qué están haciendo y pensando? Cuando uno ve que la mayoría no está cantando sino sólo esperando que ese momento termine, debe tomar conciencia y cambiar lo que está sucediendo.

C. Dé importancia a los otros ministerios de la iglesia, especialmente al ministerio de la Palabra. La música y la adoración aumentan la receptividad de la gente y la preparan para recibir el mensaje de Dios.

D. Más no es mejor. Ejercite el dominio propio. Es mejor que las personas se queden con el deseo de más y no que resulten cansadas de demasiado.

E. Evite que los sistemas modernos de sonido tapen la respuesta de la congregación. Recuerde que la música de ellos es tan importante como la suya. Cuando uno no logra escucharse, generalmente se calla.

F. Sea espiritual, no aparente espiritualidad. A la vez, recuerde que hay cosas que deben suceder a solas entre usted y Dios.

G. La adoración no es simplemente una función de habilidad musical. Los músicos necesitan dar un testimonio excelente y poseer madurez.

H. Expresiones prácticas.

1. El director de adoración debe coordinar la música con el tema del mensaje o de las fechas especiales. Lamentablemente en muchas iglesias no existe tal coordinación, sino que los músicos hacen su programa y, cuando han terminado, simplemente ceden la palabra al pastor. Aun más, la actitud de muchos músicos es entregar la palabra y el lugar al pastor cuando todos están cansados y “gastados”.

2. El grupo musical debe practicar previamente la música para poder dirigirla bien, enseñar nuevos cantos o realizar números especiales.

3. El programa debe ser planificado para ofrecer equilibrio, orden y participación significativa . Todos los elementos vitales deben ser considerados e insertados en los lugares apropiados. También hay que tener en cuenta las necesidades físicas, a fin de que las personas no se cansen. Es imprescindible que haya equilibrio.

4. La música debe ser escogida o preparada (impresos, pizarra, himnarios, etc.), de tal forma que las personas puedan aprender los cantos y participar.

5. Los instrumentos deben ser utilizados para ayudar a dar cuerpo y sustancia a la música, pero siempre vistos como elementos auxiliares, no dominantes. En otras palabras, deben ayudar a llevar el mensaje y tienen que permitir que se escuchen tanto la letra de las canciones como las voces de la congregación.

6. Es importante distinguir entre la música que es para toda la congregación y la música que es especial. En la música especial es mejor invitar a la congregación a estar sentada escuchando y adorando. La música para la congregación debe ser conocida o deben proveerse los medios necesarios (retroproyector, cancionero) para que la congregación pueda participar plenamente.

7. Si la iglesia está creciendo numéricamente, se necesita pensar en la manera en que los nuevos miembros puedan aprender la letra y cantar desde el primer momento. Una hermana comentó lo siguiete: Recuerdo que cuando llegué a cierto país, el primer domingo que fui a la iglesia no conocía ninguna de las canciones. Estuve parado más que una hora sin poder participar, excepto en el escuchar cantar a los demás. Pensé en las personas nuevas… ¡Qué difícil hacemos para ellas el poder disfrutar de nuestras celebraciones o cultos!

No hay duda de que la adoración en el cielo será gloriosa. Tratemos de que lo sea también en la tierra. Creo que mucha oración y sabiduría pueden establecer una gran diferencia. La adoración es herencia y responsabilidad de todo el pueblo de Dios. Hagamos bien nuestra tarea.

¡Adoremos juntos!

Discipulado

En el Ministerio Cristiano Fundamento para la Familia creemos que el éxito sostenible a largo plazo debe basarse en plataformas éticas y morales cuidadosamente establecidos por la Palabra de Dios. Por esa razón el Ministerio pone en alto el estudio de la Palabra de Dios para así fortalecer al cristiano y conocer el propósito de Dios para su vida.
A la medida que avanzamos como ministerio en el Reino de Dios, es importante que cada miembro recuerde siempre fortalecer el centro el de su vida (el corazón) por medio de la Palabra de Dios, la relación intima con el Padre celestial y la comunión con los hermanos.

A los ministerios que están bajo nuestra cobertura les ofrecemos un programa de Discipulado básico de 3 módulos -un manual para cada módulo-,  con una duración de e meses cada uno, de tal manera a que en 9 meses el nuevo creyente esté listo para introducirse al Reino y sus ministerios.
El discipulado podría hacerse de persona a persona o de una persona a 3 o 5. Son temas básicos y fundamentales sobre la doctrina y vida cristiana, producirá un cimiento fuerte a los nuevos creyentes.
Hemos descubierto que incluso los “viejo cristianos” que vienen a Fundamento para la Familia, a veces tienen conceptos erroneos o incompletos y con estos estudios de discipulado ellos pueden recibir mejor claridad de la verdad de Dios para sus vidas.

La importancia del discipulado
“En esto es glorificado mi Padre en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos”. Juan 15:8

Para comprender el tema del «Discipulado» necesitamos la definición. Entendemos que es aquel alumno que es instruido y está presto para llevar acabo sin demora las doctrinas de su maestro.

Muchos grupos religiosos dicen estar haciendo la voluntad de Dios para sus vidas, aunque no dan prioridad al mandato de Cristo en Mt. 28:18-20. Aparentan ser muy activos, no obstante descuidan la gran Comisión “El ganar almas para Cristo”.

Para poder tener un discipulado dinámico se necesita primero ser un discípulo de Cristo, y haber recibido esa vida abundante y dinámica que solo Él puede dar. Juan 15:8: “En esto es glorificado mi Padre en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos”.
Quien ha recibido una vida dinámica esto le estimulará en segundo lugar a obedecer el mandato de su Señor. Mat. 28:19: “Por tanto id y haced discípulos…” Su mayor pasión será glorificarle a través de su servicio, llevándole mucho fruto.

Además de ganarles para Cristo se esmerará en “Enseñarles que guarden todas las cosas” (Doctrinas básicas de la Biblia). Esta es la mejor manera de que este fruto perdure, permanezca y por consiguiente se multiplique. No caer en el error de la madre desnaturalizada que engendra hijos y se olvida de sus responsabilidades de amarles, cuidarles y alimentarles. Hagamos la labor completa y sólo así tendremos la satisfacción de verles crecer y madurar hasta llegar al tiempo que puedan multiplicarse espiritualmente y esto nos llenará de gozo. I Tes. 2:19-20.

Así como el Apóstol San Pablo, el hecho de ver a quienes ya había ganado para Cristo, les vio madurar y estar al frente de la iglesias, esto le estimuló en gran manera para seguir adelante, (con el discipulado dinámico), haciendo más discípulos para el Señor.
A fin de realizar esta obra se requiere esfuerzo, sacrificio, amor, entrega, dinero, tiempo y mucha paciencia. Recordemos el ejemplo de Cristo con sus discípulos de cómo invirtió sus vida por ellos; y es la mejor inversión que podemos hacer para el retorno de Cristo y no presentarnos ante él con las manos vacías, sino llenos de frutos que honre y glorifique su Santo nombre. Fil. 1:10-11. No descuidemos esta gran tarea que el Señor nos ha asignado, cumplamos con nuestra responsabilidad compartiendo y no desmayemos, pues el poder del Señor sigue patente y además el poder de su Palabra.

El Señor hará efectiva su promesa de que su Palabra sembrada en los corazones no regresará vacía. Isaías 55:10, 11.

PLANEANDO PARA LA MEJOR ATENCIÓN ESPIRITUAL DEL CREYENTE
Dos preguntas que podríamos hacernos son estas:
1. ¿Hacia dónde vamos en la atención espiritual?
2. ¿Cómo llegar allí desde donde estamos? Abraham Lincoln, dijo: “Si antes que nada pudiéramos saber dónde estábamos y hacia dónde vamos, podríamos juzgar mejor, qué debemos hacer y cómo debemos hacerlo”. Esta afirmación es aplicable hoy en día. Debemos saber hacia dónde vamos porque alguien dijo así: “La gente no planea para fracasar; fracasa al planear”.

Es imprescindible que planeamos la enseñanza que de antemano queremos ver plasmada en la vida del nuevo creyente en su desarrollo y semejanza a Cristo.

METAS A LOGRAR

SALVACIÓN
Es el primer aspecto de la enseñanza, porque todo comienza con la salvación. En Fundamento para la Familia creemos que la palabra salvación en la Biblica se refiere mucha más que a “la transferencia del alma de la tierra al cielo”. Para nosotros la salvación comienza con el registro del hombre arrepentido en el libro de la vida y avanza a la apropiación de las promesas de Dios sobre su vida recuperando su estado de gobierno que lo ha perdido por causa del pecado, y sigue con las manifestaciones sobrenaturales del Reino de Dios en la vida cotidiana del creyente.

A menudo, cuando se inicia la atención espiritual personal, encontrarás que muchas veces no ha recibido a Cristo. Asegúrate de que la persona se ha arrepentido y recibido a Cristo, antes de ir adelante en la atención espiritual. Preguntas que te ayudarán:
1. ¿Crees que Jesucristo murió por tus pecados y que se levantó de entre los muertos?
2. ¿Te has arrepentido sinceramente y has pedido a Jesucristo que venga a tu vida?
3. ¿Está él ahora en tu vida?
4. ¿Cómo lo sabes? Apoc. 3:20
5. ¿Si en este momento murieras, irás al cielo?
Aquí el propósito a lograr es que el discípulo exteriorice lo que Cristo ha hecho en su vida para salvarle y vida de acuerdo a los planes divinos para su vida.

SEGURIDAD

  • Vida Eterna: es el primer punto a tratar, es la seguridad de tener identidad divina, vida eterna en el Señor, la realidad del Reino de Dios manifestado en su vida en todo momento y en todo lugar; alienta al nuevo creyente a pensar en la riqueza de esa promesa, que significa: Vida sobrenatural sin fin con Dios, y además también, real comunión con Él, completa plenitud de manifestaciones poderosas del Reino a su vida y felicidad para siempre. ¡Este maravilloso futuro, espera a todos los que responden al evangelio! “Y este es el testimonio que Dios nos ha dado vida eterna y esta vida está en su Hijo” I Juan 5:11-13.
  • Hijo de Dios: El nuevo creyente tiene la promesa de formar parte ahora en la familia de Dios. Es importante hacer que el nuevo creyente se dé cuenta de este privilegio que es coheredero con Cristo y el Padre. Juan 1:12, 13; Gal. 3:26.
  • Protección Divina: Es alentador tener aun Padre que le ama, además le cuida y le protege. Jn. 10:27-29.
  • Camino Verdadero: Es una confianza plena de ir por el sendero que tiene su cause en la habitación de Dios. Jn. 14:6.

INTEGRACIÓN EN LA IGLESIA
Es esencial que se integre al grupo de creyentes que forman parte de la iglesia local. ¿POR QUÉ? Ya que provee compañerismo que empodere su vida espiritual. Los creyentes reciben aliento mutuo, Rom. 1:12, Edificación mutua I Cor. 12:14-27; y finalmente se comparten las alegrías y las cargas, Gal. 6:12. Al ver la fidelidad de los demás será fortalecido y no tendrá la mala costumbre de ausentarse. Heb. 10:25.

OBEDIENCIA AL BAUTISMO
Una evidencia clave de su amor a Cristo es que él desea mostrar su obediencia a los mandatos de su Señor y tiene el firme deseo de identificarse públicamente a través del bautismo (Rom. 6:3-6) y quiere agradarle. Juan 14:15; Mt. 3:17.

IDOLATRÍA Y PERSECUCIÓN
Nuestro país ha sido invadido por una tremenda idolatría, y no solamente a imágenes de ídolos sino también a la idolotría hacia el materialismo, la fama, el estatus, etc. ¡Es urgente enseñarles la verdad! Solo así ellos podrán abandonar la idolatría. En algunas ocasiones se quedan estancados en la visita a esta lección, porque no aceptan creer que Cristo lo llena todo, que su sacrificio es eficaz y por lo tanto el único mediador entre Dios y el hombre pecador. I Tim. 2:5. Es sorprendente el poder de la Palabra de Dios; Porque también hemos visto con gran alegría, como son transformados, al convertirse de la idolatría al Dios vivo y verdadero. I Tes. 1:9, 10.

El discípulo necesita estar alerta y saber que las pruebas e incluso persecución que vendrán pueden ser superada, brindémosles confianza, seguridad y que tienen una mejor familia espiritual, que les ama y les ayudará en su situación orando y siendo bien recibidos por nuestro Padre celestial. “Aunque mi padre y mi madre me dejaren, con todo, Jehová me recogerá” Sal. 27:10. Padeciendo como cristianos. I Ped. 4:12-19.

ORACIÓN
Es una prioridad vital. Necesita saber: ¿Cómo orar? ¿A quién pedir? ¿Por qué orar? Dios nos ha dado este maravilloso medio de comunicación, y que es sumamente tan efectiva la oración. Porque ahora somos sus hijos y tenemos acceso directo a nuestro Padre, pidiéndole en los méritos de nuestro Señor Jesucristo.

ESTUDIAR LA BIBLIA
A través de las Escrituras podemos conocer a nuestro Dios y fortalecernos “con la leche espiritual, para que por ella crezcáis para salvación”. I Ped. 2:2. Es la espada del Espíritu. Ef. 6:17. Cristo venció al citarla “¡Escrito está!…” (Mt. 4) Podríamos seguir mencionando temas de mucha importancia que le servirán, para continuar adelante, pero es necesario que empiecen por ellos mismos a caminar. Como el águila deja caer a su aguililla desde lo más alto para que empiece a volar y pueda extender sus alas y ya no dependa de su madre.

Para terminar. En su despedida de Pablo en Mileto decía: Hech. 20:26 “…estoy limpio de la sangre de todos; v. 27 “Porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios”. v. 35 “En todo os he enseñado…” v. 36 “Cuando hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos ellos”.
¡GRACIAS A DIOS! Cuando hemos terminado de darles el programa de discipulado completo en verdad es una ¡Gran Victoria! Solo nos resta de orar por ellos y que Dios les bendiga rica y abundantemente.

 

Visión y Misión

Visión y Misión

Ayudar a las familias es la razón por la que trabajamos cada día. Nuestro deseo es que usted y su familia nos conozcan y encuentren apoyo. Estamos aquí para ayudarle a mejorar su matrimonio, su familia, y su vida personal; a través de seminarios, talleres, conferencias, programas educativos sistemáticos, psicología-consejería cristiana, publicaciones y demás recursos para la familia, instituciones, empresas, y a la Iglesia del Señor en su localidad.

Ayudamos a las familias a mejorar.

En este ministerio cristiano creemos que con su apoyo, el mejor legado que podemos dejarle a la sociedad, es el de matrimonios que permanecen unidos en amor a pesar de las dificultades, y cuyos hijos e hijas, al crecer, inspiren esta herencia de fe y esperanza a las generaciones futuras.

Nuestra Visión  consiste en colaborar con Dios en la extensión de su Reino sembrando iglesias saludables motivados por la misión del Dios trino (missio Dei), amoroso y misericordioso quien desea que hombres y mujeres sean discípulos de Jesucristo y miembros responsables de la Iglesia, el cuerpo de Cristo, cuyas congregaciones son señales éticas, morales y sobrenaturales de la venida del Reino de Dios para alabanza de su gloria. La restauración de matrimonios y familias es nuestro enfoque.

Nuestra Misión   consiste en formar comunidades de fe que encarnan los valores y estilos de vida del Reino en maneras y lugares nuevos; proclamando un evangelio integral y sobrenatural; funcionando como sal y luz en la sociedad, trayendo perspectiva profética a su contexto, confrontando la injusticia, y abogando por la causa de los pobres y marginados, trabajando con otros para restaurar vidas quebrantadas, y colaborando en la sanidad de personas y comunidades

Nuestra doctrina de fe y compañerísmo cristiano están dirigidos por un mandato Divino y un verdadero compromiso con el desarrollo humano, social y nacional. Esto nos obliga a establecer alianzas de empoderamiento con personas, organizaciones e instituciones de ideas afines. Con algunas personas, ministerios y/o grupos cristianos mantenemos relaciones más estrechas a modo de cobertura y paternidad.

A la medida que avanzamos como ministerio en el Reino de Dios, es importante que cada miembro del ministerio recuerde siempre fortalecer el centro de su vida (el corazón) por medio de la Palabra de Dios, la relación intima con el Padre celestial y la comunión con los hermanos. Así que al escuchar la palabra de Dios debe provocar en nosotros la responsabilidad individual de tener una proceso claro y un sonido personal de la voz de Dios.

Dr. Héctor Salinas Ayala
Director General del MCFF

Resiliencia

Introducción

¿Cómo enfrenta la gente los eventos difíciles que cambian su vida? ¿Cómo reacciona a eventos traumáticos como la muerte de un ser querido, la pérdida del trabajo, una enfermedad difícil, un ataque terrorista y otras situaciones catastróficas?

Generalmente, las personas logran adaptarse con el tiempo a las situaciones que cambian dramáticamente su vida y que aumentan su estado de tensión. ¿Qué les permite adaptarse? Es importante haber desarrollado resiliencia, la capacidad para adaptarse y superar la adversidad. Ésta se aprende en un proceso que requiere tiempo y esfuerzo y que compromete a las personas a tomar una serie de pasos.

En Psicología se llama Resiliencia a la facultad que permite a una persona recuperase, después de haber sufrido un golpe emocional ya sea por la pérdida de un ser querido, de una dura enfermedad, de una situación de dura crisis económica o cualquier otra situación que lo podría hacer una persona destrozada, inservible.

Este escrito tiene el propósito de orientar a los pastores y consejeros cristianos bajo la cobertura de Fundamento para la Familia quienes apoyan a los que sufren a fin de que tomen su propio camino hacia la resiliencia. Provee información sobre la resiliencia y algunos factores que afectan a la gente a enfrentar sus problemas. Gran parte de la información ofrecida se enfoca en el desarrollo y el uso de una estrategia personal para mejorar la resiliencia.

¿Qué entendemos por resilencia?
La resiliencia es el proceso de adaptarse bien a la adversidad, a un trauma, tragedia, amenaza, o fuentes de tensión significativas, como problemas familiares o de relaciones personales, problemas serios de salud o situaciones estresantes del trabajo o financieras. Significa “rebotar” de una experiencia difícil, como si uno fuera una bola o un resorte.

La investigación ha demostrado que la resiliencia es ordinaria, no extraordinaria. La gente comúnmente demuestra resiliencia.

Ser resiliente no quiere decir que la persona no experimenta dificultades o angustias. El dolor emocional y la tristeza son comunes en las personas que han sufrido grandes adversidades o traumas en sus vidas. De hecho, el camino hacia la resiliencia probablemente está lleno de obstáculos que afectan nuestro estado emocional.

La resiliencia no es una característica que la gente tiene o no tiene. Incluye conductas, pensamientos y acciones que pueden ser aprendidas y desarrolladas por cualquier persona. En Fundamento para la Familia trabajamos para que los hermanos aprendan estas conductas durante el proceso de discipulado.

Ejemplo bíblico

El apóstol Pablo. Fue un hombre que pasó muchas dificultades en su vida pero a su vez alguien que aprendió el secreto de adaptarse a las difíciles situaciones con las que le tocó lidiar. Él lo expresa muy bien, con las siguientes palabras, escribiéndole a los cristianos en Filipo: “En todo lugar y en todas las circunstancias, he aprendido el secreto de hacer frente tanto a la hartura como al hambre, tanto a la abundancia como a la necesidad. ¡Todo lo puedo en Cristo que me fortalece!” Filipenses 4:12 y 13

Pablo habla de haber aprendido un secreto de adaptación, una muestra absoluta de una persona resiliente, aquel que sufre un duro golpe, que es sometido a una fuerte presión, pero que se recupera.
En el concepto que Pablo expresa aquí, sería la persona que ayudada por Dios soporta los reveses de la vida sin dejar que le afecten su estructura, y se adapta a distintas circunstancias, saliendo victorioso de ellas.
Pablo, nos habla en el capítulo 4 de Filipenses de cómo su esquema de lucha frente a los reveses de la vida no era aguantarse o resignarse, sino un hacerle frente al viento de la prueba, echando mano de la fuerza que Cristo le daba, porque vientos siempre vendrán, pero lo importante es esa capacidad de recuperación de la que estamos hablando y permanecer firmes en nuestro lugar, cuando haya pasado la fuerte presión del tiempo.

Factores en la resiliencia

Una combinación de factores contribuye a desarrollar la resiliencia. Muchos estudios demuestran que uno de los factores más importantes en la resiliencia es tener relaciones de cariño y apoyo dentro y fuera de la familia. Relaciones que emanan amor y confianza, que proveen modelos a seguir, y que ofrecen estímulos y seguridad, contribuyen a afirmar la resiliencia de la persona. Podríamos los consejeros cristianos y pastores de Fundamento para la Familia trabajar en nuestras Iglesias a crear un ambiente propicio para desarrollar resilencia en los miembros que asisten.

Otros factores asociados a la resiliencia son:

  • La capacidad para hacer planes realistas y seguir los pasos necesarios para llevarlos a cabo.
  • Una visión positiva de sí mismos, y confianza en sus fortalezas y habilidades.
  • Destrezas en la comunicación y en la solución de problemas. La capacidad para manejar sentimientos e impulsos fuertes.
  • Todos estos son factores que las personas pueden desarrollar por si mismas.

Diez formas de construir Resilencia
Usted, como consejero cristiano y/o Pastor de Fundamento para la Familia deberá brindar apoyo y aconsejar lo siguiente:

  • Establezca relaciones—Es importante establecer buenas relaciones con familiares cercanos, amistades y otras personas importantes en su vida. Aceptar ayuda y apoyo de personas que lo quieren y escuchan, fortalece la resiliencia. Algunas personas encuentran que estar activo en grupos de la comunidad, organizaciones basadas en la fe, y otros grupos locales les proveen sostén social y les ayudan a tener esperanza. Ayudar a otros que le necesitan también puede ser de beneficio para usted.
  • Evite ver las crisis como obstáculos insuperables—Usted no puede evitar que ocurran eventos que producen mucha tensión, pero si puede cambiar la manera como los interpreta y reacciona ante ellos. Trate de mirar más allá del presente y piense que en el futuro las cosas mejorarán. Observe si hay alguna forma sutil en que se sienta mejor, mientras se enfrenta a las situaciones difíciles.
  • Acepte que el cambio es parte de la vida—Es posible que como resultado de una situación adversa no le sea posible alcanzar ciertas metas. Aceptar las circunstancias que no puede cambiar le puede ayudar a enfocarse en las circunstancias que si puede alterar.
  • Muévase hacia sus metas—Desarrolle algunas metas realistas. Haga algo regularmente que le permita moverse hacia sus metas, aunque le parezca que es un logro pequeño. En vez de enfocarse en tareas que parecen que no puede lograr, pregúntese acerca de las cosas que puede lograr hoy y que le ayudan a caminar en la dirección hacia la cual quiere ir.
  • Lleve a cabo acciones decisivas—En situaciones adversas, actúe de la mejor manera que pueda. Llevar a cabo acciones decisivas es mejor que ignorar los problemas y las tensiones, y desear que desaparezcan.
  • Busque oportunidades para descubrirse a sí mismo—Muchas veces como resultado de su lucha contra la adversidad, las personas pueden aprender algo sobre sí mismas y sentir que han crecido de alguna forma a nivel personal. Muchas personas que han experimentado tragedias y situaciones difíciles, han expresado tener mejoría en el manejo de sus relaciones personales, un incremento en la fuerza personal aun cuando se sienten vulnerables, la sensación de que su autoestima ha mejorado, una espiritualidad más desarrollada y una mayor apreciación de la vida.
  • Cultive una visión positiva de sí mismo—Desarrollar la confianza en su capacidad para resolver problemas y confiar en sus instintos, ayuda a construir la resiliencia.
  • Mantenga las cosas en perspectiva—Aun cuando se enfrente a eventos muy dolorosos, trate de considerar la situación que le causa tensión en un contexto más amplio, y mantenga una perspectiva a largo plazo. Evite agrandar el evento fuera de su proporción.
  • Nunca pierda la esperanza—Una visión optimista le permite esperar que ocurran cosas buenas en su vida. Trate de visualizar lo que quiere en vez de preocuparse por lo que teme.
  • Cuide de sí mismo—Preste atención a sus necesidades y deseos. Interésese en actividades que disfrute y encuentre relajantes. Ejercítese regularmente. Cuidar de si mismo le ayuda a mantener su mente y cuerpo listos para enfrentarse a situaciones que requieren resiliencia.
  • Formas adicionales de fortalecer la resiliencia le podrían ser de ayuda. Por ejemplo, algunas personas escriben sobre sus pensamientos y sentimientos más profundos relacionados con la experiencia traumática u otros eventos estresantes en sus vidas. La meditación en la Palabra de Dios,  las oraciones  y otras prácticas espirituales ayudan a algunas personas a establecer relaciones y restaurar la esperanza.
  • La clave es identificar actividades que podrían ayudarle a construir una estrategia personal para desarrollar la resiliencia.

Aprender del pasado

  • Hacerse algunas preguntas y enfocarse en las experiencias así como sus fuentes de fortaleza personal del pasado, le puede ayudar a identificar las estrategias para desarrollar resiliencia que funcionan para usted.
  • Explore las respuestas a las siguientes preguntas sobre sí mismo y sus reacciones a los retos en su vida. Este ejercicio le puede ayudar a descubrir cómo responder efectivamente a eventos difíciles.

Considere lo siguiente:

  • ¿Qué tipos de eventos le han resultado más difíciles?
  • ¿Cómo le han afectado dichos eventos?
  • ¿Cuándo se encuentra estresado, le ha sido de ayuda pensar en las personas importantes en su vida?
  • ¿Cuándo se enfrenta a una experiencia difícil, a quién ha acudido para que le ayude? ¿Fue un consejero cristiano o un pastor?
  • ¿Qué ha aprendido sobre sí mismo y sus interacciones con los demás durante momentos difíciles?
  • ¿Le ha ayudado ofrecer apoyo a otras personas que están pasando por una experiencia similar?
  • ¿Ha podido superar los obstáculos, y si es así, cómo?
  • ¿Qué le ha ayudado a sentirse más esperanzado sobre el futuro?

Mantener una actitud de tolerancia y flexibilidad
La resiliencia conlleva mantener flexibilidad y balance en su vida en la medida que usted confronta circunstancias difíciles y eventos traumáticos. Usted lo puede lograr de diferentes maneras al:

  • Permitirse experimentar emociones fuertes y también reconocer cuando tiene que evitarlas para poder seguir funcionando.
  • Salir adelante y tomar acciones para atender sus problemas y enfrentar las demandas del diario vivir.
  • También, dar un paso atrás para descansar y llenarse de energía nuevamente.
  • Pasar tiempo con sus seres queridos para recibir su apoyo y estímulo, y también su cuidado.
  • Confiar en los demás y también confiar en sí mismo.

Continuar viajando

Para resumir varios de los puntos principales en este escrito, piense en la resiliencia como algo parecido a tomar un viaje río abajo en una balsa.
En un río, puede encontrar rápidos, virajes, aguas lentas y áreas poco profundas. Como en la vida, los cambios que experimenta en el camino le afectan de forma diferente.
Viajar por el río, le ayuda el conocerlo y recordar las experiencias pasadas que ha tenido con él. Su viaje debe ser guiado por un plan, una estrategia que considere funciona para usted.
La perseverancia y la confianza en que Dios le ha dado capacidades para evitar los peñones y otros obstáculos son importantes. Puede ganar valor y perspicacia al navegar con éxito en las aguas embravecidas. Las personas en quienes confía y le acompañan en el viaje, pueden especialmente ayudarle a enfrentarte a los rápidos, las corrientes y otras dificultades del río.
Puede bajarse de la balsa y descansar en la orilla del río. Sin embargo, para terminar su viaje debe remontar la balsa y continuar.
La información ofrecida en este ensayo no debe usarse como substituto del cuidado profesional de salud general y de salud mental, o de la consulta a estos profesionales. Las personas que consideran que necesitan o que se beneficiarían de ese cuidado deben consultar un psicólogo u otros profesionales licenciados de la salud general y salud mental.

Puede obtener más apoyo en las comunidades bajo la cobertura de Fundamento para la Familia, ahí tenemos pastores y consejeros capacitados.

El Señor es mi pastor; nada me falta. En verdes praderas me hace descansar, a las aguas tranquilas me conduce, me da nuevas fuerzas
y me lleva por caminos rectos, haciendo honor a su nombre. Salmos 23:1-3

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Sanando heridas del divorcio

Sanando las heridas del divorcio y la separación

Cuando hablamos del Divorcio y la Separación, es algo deprimente y trae carga al corazón. El Divorcio y Separación se han convertido en una plaga, con proporciones epidémicas en nuestra sociedad que avanza y penetra en todas las clases sociales dejando en cada hogar dividido soledad, tristeza y dolor. Los divorcios están ocurriendo aún en los hogares cristianos, a pesar de los buenos consejos, oraciones de amigos y aún en contra de alguno de los cónyuges. Muy pocos están recibiendo la ayuda de la Palabra de Dios, mientras siguen luchando contra la corriente avasalladora de la culpa, la depresión, el rechazo público y aún de los miembros del Cuerpo de Cristo.

El propósito de este artículo es orientar a las Iglesias  bajo la cobertura de Fundamento para la Familia y no condenar al que ha sufrido en carne propia el dolor del Divorcio o la Separación.

Los consejos, reflexiones y la Palabra de Dios, que usaremos en esta enseñanza, ayudarán a mantener el matrimonio como un tesoro dado por Dios, para los que estén en CRISIS, y hayan pensado en divorciarse o separarse; o matrimonios que en un futuro puedan llegar a esta situación. Es decir, que estas enseñanzas nos sirvan como medicina PREVENTIVA y CURATIVA para los hogares.

“El sana a los corazones destrozados y venda sus heridas”. Salmo 147:3

INTRODUCCION 
divorcio20facilAlgunos temas se escriben con una sonrisa despreocupada, otros con determinación enérgica y otros simplemente con el deseo de instruir y alentar. Sin embargo, este se ha escrito con un gemido profundo. Hablar del matrimonio como el Plan Original de Dios, o sea, donde los cónyuges están unidos en un mismo sentir, es encontrar cosas maravillosas que Dios hace, como la permanencia, la unidad y la intimidad de los esposos.

Cuando hablamos del Divorcio y la Separación, es algo deprimente y trae carga al corazón. El Divorcio y Separación se han convertido en una plaga, con proporciones epidémicas en nuestra sociedad que avanza y penetra en todas las clases sociales dejando en cada hogar dividido soledad, tristeza y dolor. Los divorcios están ocurriendo aún en los hogares cristianos, a pesar de los buenos consejos, oraciones de amigos y aún en contra de alguno de los cónyuges. Muy pocos están recibiendo la ayuda de la Palabra de Dios, mientras siguen luchando contra la corriente avasalladora de la culpa, la depresión, el rechazo público y aún de los miembros del Cuerpo de Cristo.

Una persona dijo; “Hay pocas experiencias más desgarradoras que un Divorcio o Separación, sobre todo cuando ocurre después de muchos años de matrimonio. El divorcio puede sumirnos en una especie de exilio psicológico y espiritual”. Esta persona sentía que hasta Dios mismo la había abandonado, y aunque su vida se había convertido en un caos casi total, “el Buen Pastor la buscó y curó sus heridas.”

El matrimonio no es una institución creada por el hombre; por lo tanto, no tiene el derecho de destruirlo y pervertirlo. “La íntima comunidad de vida y amor conyugal, fundada por el Creador y provista de leyes propias, se establece sobre la alianza del Matrimonio…, un vínculo sagrado…no depende del arbitrio humano. El mismo Dios es el autor del Matrimonio”.

El matrimonio es algo noble, grande y sublime, instituido por Dios para el bien del hombre y como base sólida de la Familia y de la sociedad. Fue elevado por Jesucristo a la dignidad de sagrado entre bautizados. La Familia es la institución que Dios creó como contraste a la soledad humana. Un político contemporáneo dijo: “Dadme hogares equilibrados y os daré una nación fuerte y poderosa”. Pero ¿cómo podremos hacer una nación fuerte y poderosa si nuestra generación quiere echar fuera a Dios? Los organizadores de la ONU, acordaron que en la carta constitucional no figuraría nunca la palabra Dios. Esta decisión equivalió a que nuestros políticos expresaran: “resolvamos todos nuestros problemas sin Dios, no lo necesitamos.” 

En algunos países se cree que quienes se casan ante la autoridad civil y no ante la religiosa, tienen la libertad de divorciarse cuando quieran. Esto es falso pues no fue la sociedad, ni la Iglesia las que instituyeron el matrimonio, sino el mismo Dios es el autor del matrimonio. Las ceremonias de boda son creación humana, pero el matrimonio es de Dios. El matrimonio es más que una unión sexual, el matrimonio sirve para llenar el vacío del corazón humano, para tener compañerismo. El matrimonio es la unión más íntima de todas las existentes y puede ser la más duradera pues como dice la Biblia: “…serán una sola carne…” Génesis 2:24.

EL DIVORCIO Y SEPARACIÓN UNA REALIDAD 

El divorcio nunca estuvo en el Plan Original de Dios para el hogar. Jesús lo estableció claramente en Mateo 19:8 “Jesús contestó: Porque ustedes son duros de corazón, Moisés les permitió despedir a sus esposas, pero no es esa la ley del comienzo.” El Plan Original fue sencillo y claro: un hombre, Adán, con una mujer, Eva, juntos en una unión permanente, matrimonio para toda la vida. ¡Cuán perfecto!  Recordemos que el pecado no estaba presente, ni la naturaleza carnal en esa humanidad.

En el comienzo de la vida, en el hogar había absoluta perfección. El pecado del hombre generó un efecto destructor sobre todas las cosas y sobre todo el mundo. El conflicto sustituyó a la armonía, la guerra reemplazó a la paz y el sufrimiento al gozo. La desobediencia, rebeldía, peleas y aún el asesinato formaron parte de la vida diaria, en las naciones, en las ciudades y aún en los HOGARES, estos no estuvieron exentos.

La mezcla de los judíos con los gentiles fue algo que Dios no permitía…por eso le proveyó a Moisés la “carta de divorcio”. Cuando le preguntaron a Jesús acerca del divorcio, El lo explicó diciendo: “por la dureza de vuestro corazón”. Recordemos que no fue diseñado en el Plan original de Dios para el matrimonio. El pecado contaminó ese Plan. En el matrimonio actual, primero llega el Amor, después el Matrimonio. Más tarde las peleas interminables y finalmente el DIVORCIO, la SEPARACIÓN y/o la ANULACION. Los tres son consecuencias que dejan heridas en el corazón de los esposos. Estos tres conceptos implican SEPARACION.

DIVORCIO 

La palabra DIVORCIO se deriva del verbo latino Divertiré que significa Separar; es dejar sin efecto, romper una unión que hasta ahora era válida y estaba plenamente vigente. Se rompe una unión entre dos personas.

CLASES DE DIVORCIO

De acuerdo con el estudio realizado y las experiencias obtenidas a través del Ministerio, podemos clasificar el divorcio así:

a. Divorcio Espiritual

El Divorcio rompe un principio fundamental del matrimonio que es la unidad. No existe matrimonio sin UNIDAD. Cuando la Palabra de Dios dice “…y serán una sola carne” se refiere en primer lugar a la unión sexual, pero de ninguna manera se refiere solamente a esta. Dios no pretende que para ser una sola carne aprendamos a tener relaciones sexuales satisfactorias, porque estas no son un fin en sí mismas, sino el producto de una buena intimidad espiritual y emocional. La pareja aprende a vivir en unidad cuando ambos están listos a renunciar a todo lo que, aunque sea bueno para el individuo, es malo para el matrimonio.

La unidad no solo habla de vivir juntos bajo el mismo techo; la UNIDAD no es solo dormir en la misma cama, ni disfrutar las mismas comidas, ni pagar juntos las cuentas. Es mucho más que eso. La UNIDAD es determinar que ambos seguirán las metas que Dios ha establecido para el matrimonio. Ambos son diferentes, sin embargo, ambos van rumbo a la misma meta; meta que no es el resultado del plan del esposo, ni de los propósitos de la esposa. Meta que es el Plan Divino para el esposo y la esposa. La unidad incluye planificación de los asuntos espirituales, físicos, emocionales, familiares e intelectuales.

Este es un Plan conjunto que toma en cuenta la opinión de ambos y se decide lo que es mejor para la familia y lo que más se ajusta al propósito de Dios. La unidad no significa que ambos siempre estarán de acuerdo. Es decir, la unidad no es sinónimo de unanimidad, ni uniformidad. Con base en lo anterior, si uno de los cónyuges no sigue el Plan de Dios, hay un DIVORCIO ESPIRITUAL, aunque pueda haber unión física y aún emocional.

b. Divorcio Emocional

La pareja aún viviendo bajo el mismo techo, ha hecho una ruptura en la afectividad. El amor se ha acabado en uno o en ambos cónyuges; se ha roto la intimidad. Pero aún así, siguen conviviendo por diferentes motivaciones: sociales, económicas, por los hijos, etc.

c. Divorcio total

Es la ruptura definitiva en todas las áreas.

SANANDO LAS HERIDAS DEL DIVORCIO Y LA SEPARACIÓN

Salmo 34:19: “El Señor está cerca de las almas que sienten aflicción y salva a los de espíritu abatido.” El divorcio y la separación son procesos que nunca terminan; son una de las experiencias más dolorosas. Es la muerte de un matrimonio, pero con esto no terminan todas las cosas como sucede con la muerte física. Se acaba con la relación conyugal pero en la mayoría de los casos quedan nexos comunes. Existen lazos económicos que exigen cierto trato y es mucho más difícil cuando se tienen hijos.

Los efectos del divorcio se pueden aprender a manejar con mucha sabiduría, pero en esencia es una herida en el Plan perfecto de Dios que deja profundas cicatrices. Por eso, haga un análisis o examen profundo de lo destructiva que es su relación conyugal y compárela con las consecuencias que le sobrevendrán, en caso de un divorcio o separación. El divorcio y la separación ciertamente son una tragedia, porque incluyen experiencias y consecuencias que afectan el normal desarrollo de la vida humana. Pero en toda tragedia existen personas que sufren y que necesitan restauración, especialmente los hijos que son inocentes.

La restauración está disponible si es que se inicia el proceso dando el primer paso. La longitud de este camino depende de la actitud de la persona. El primer paso no es fácil. Mediante él reconocemos que todo divorcio y separación tienen una realidad dolorosa e incluye tragedia. El divorcio y separación llevan a la tragedia porque acaba con algo que nunca debe terminar, como es el matrimonio y lleva a las personas a experiencias hondamente conmovedoras. El divorcio y la separación provocan una situación traumática en la Familia porque interrumpe el proceso de desarrollo natural de esta.

Por lo general, todo el proceso está rodeado de muchas emociones y confusión. Las personas pueden experimentar sentimientos de soledad, de rechazo y un profundo pesar por sentir que se ha fallado. Le pueden provocar ira, enojo consigo mismo o con otras personas. Además, puede disminuir considerablemente su nivel de autoestima. Pueden ir de uno al otro extremo. A veces se sienten solos y les parece que nadie les apoya en su tragedia. Otras veces, sienten que algunos invaden su vida y se inmiscuyen en lo que no han permitido.

Generalmente, quienes viven la dura experiencia del divorcio, son blanco de una gran cantidad de crítica de los parientes, incluso a veces de los propios hermanos de la Iglesia y en medio de este tormento emocional, deben enfrentar otros conflictos: la confusión que experimentan los niños, los conflictos que surgen cuando se debe decidir qué hacer con los bienes comunes, la nueva proyección del futuro y los sentimientos de fracaso o culpa son una carga muy difícil de llevar. El Divorcio y la separación pueden ser tan traumáticos como la muerte de un cónyuge. Así como es difícil soportar el dolor y es duro e inevitable el proceso posterior a la pérdida de un ser querido, también cuando llegan el divorcio o separación llega la angustia.

El dolor y la ansiedad inundan la casa. Los cónyuges están obligados a vivir el inevitable proceso de rompimiento y todo el dolor que esto implica, para después transitar por el doloroso proceso de SANIDAD. Existen muchas publicaciones que describen la experiencia psicológica y sociológica del divorcio, pero no se ha escrito mucho para ayudar en el proceso de Sanidad Espiritual; sin embargo, hay esperanza para la sanación.

Los momentos de autocompasión deben desecharse y la sabiduría del Señor debe revelarse. A veces es difícil enfrentarnos a nosotros mismos pero debemos hacerlo, si queremos que nuestra vida sea plena, verdadera y limpia, no una religiosidad en el mal sentido de la palabra. Dios quiere descubrir los razonamientos complicados y barreras ocultas que hay en nuestro corazón y ayudarnos a enfrentarlos. Digámosle a Dios lo que sentimos y hagámosle muchas preguntas. Jesús quiere que el amor nos vuelva reales.

El amor de Dios hace desaparecer de nosotros el temor a ser verdaderos y nos ayuda a aceptarnos y disfrutarnos tal y como El nos creó. Dios nos ayuda a sentir lo que necesitamos sentir, pero pidámosle que los sentimientos no nos dominen ni gobiernen.

Hay una esperanza para las personas que han tenido rupturas en su matrimonio   y así puedan enfrentar todos los sentimientos que experimentan por las pérdidas que sufren y sanarse de ellos. El proceso de restauración está rodeado de muchas emociones y confusión. Las personas pueden experimentar sentimientos de soledad, rechazo, pesar, etc. que analizaremos a continuación y que será una Guía Espiritual para la Recuperación y Sanación, de tal forma que recordaremos el sufrimiento pero transformado en riqueza espiritual.

El cristiano entenderá mejor esta historia reflexionando en el cuerpo resucitado de Jesucristo. Salió de la tumba, después de tres días y apareció ante sus seguidores con las huellas de la crucifixión todavía visibles en sus manos, sus pies y su costado. El sufrimiento que Jesús experimentó en la tierra no se borró cuando volvió a su Cuerpo resucitado. El dolor se había transformado pero seguía siendo reconocible. De igual modo las heridas que experimentamos en esta vida nunca desaparecen por completo. Nuestro dulce Dios matiza las penas de manera que ya no nos abrumen, pero seguimos recordando lo que sucedió. De alguna manera, se lleva a cabo un cambio interno que nos permite percibir cada situación con una visión diferente. Un antiguo proverbio, nos conforta recordándonos: “No haber sufrido es no haber sido humano”. 

El dolor pasa, los recuerdos quedan; nuestros seres amados nos dejan, pero persiste la experiencia de amor. Somos más ricos por haber pagado el alto costo de estar unidos, de ser vulnerables y de tener intimidad con Dios, con los demás y con nosotros mismos.

A continuación analizaremos cómo podemos ser sanos y libres de cada uno de los sentimientos de NEGACIÓN.

La negación es surgen y nos hieren por las rupturas matrimoniales: una forma frecuente de manejo de las situaciones dolorosas. Una persona que niega es incapaz de percibir la realidad. Los demás pueden verla fácilmente y hasta mostrarle las situaciones de peligro, pero la persona distorsiona la realidad y entierra la cabeza continuamente como el avestruz y se provoca un gran daño.

Salir de la negación puede ser muy difícil porque generalmente la persona “niega estar negando”. Cuando el dolor llega a ser más intenso que los temores, se abre los ojos a la verdad. La mente humana puede aprender a distorsionar los datos que recibe, cambiándolos por algo totalmente diferente . Ejemplo: “El síndrome del hipopótamo en la sala”: En esta escena, el hipopótamo obviamente establece su residencia en el hogar pero nadie está dispuesto a aceptar su existencia. Para ello, los miembros de la familia caminan alrededor de él, lo decoran, le ponen carpetas encima, construyen otra recámara para acomodarlo en ella, pero nunca jamás se dicen el uno al otro: “Hay un hipopótamo en la sala”. Esta tonta metáfora puede parecer ridícula, pero es exactamente la manera en que se comporta la persona que niega.

La situación marital enfermiza puede ser obvia, hasta para conocidos ocasionales, pero la pareja seguirá fingiendo que todo está bien. La conciencia del problema es el inicio de la Sanación. El Señor comprende muy bien el rasgo humano de la NEGACION y lo describe en la cita de Mateo 13: 13:14: “Por eso les habló con parábolas, porque cuando miran no ven, y cuando oyen, no escuchan ni entienden. Y se verifica en ellos lo que escribió el profeta Isaías: Oirán, pero no entenderán, y, por más que miren, no verán.” Enfrentar la verdad en un matrimonio enfermizo significa enfrentarse a sí mismo y a la pareja.

Se desbarata la infraestructura y provoca RECHAZO a darse una nueva oportunidad “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”, Salmo 22:1. En estas palabras pronunciadas por Jesucristo, expresa en voz alta sentimientos de abandono, de pérdida y de rechazo. No grita por la tortura a que es sometido, sino por el tormento mayor de encontrarse rechazado y aislado. Los sentimientos de rechazo unidos a las relaciones rotas, son un componente devastador del trauma del Divorcio. La sensación de no ser deseado es un golpe a la autoestima de la persona, que juró permanecer conmigo para siempre. Además de la sensación del rechazo en el ámbito humano, la persona divorciada experimenta a menudo sentimientos de ser rechazada emocional y espiritualmente por Dios.

El REMEDIO -la cura-  para el RECHAZO y los demás males causados por el Divorcio, lo encontramos reclamando el INTERCAMBIO DIVINO. Dios nos demostró el amor al morir en la cruz para que nosotros fuéramos salvos; en este caso, El sufrió el mayor rechazo que pueda sufrir ser humano alguno, TEMOR y MIEDO, de Dios y del hombre, para que nosotros fuéramos aceptados. Reclamemos esta Bendición: Isaias 41:10: “No temas pues yo estoy contigo, no mires con desconfianza, pues yo soy tu Dios, y yo te doy fuerzas, yo soy tu auxilio y con mi diestra victoriosa te sostendré”.

El temor o miedo van invadiendo a la persona hasta llevarla a la cima de la escala de tensión, de afectar el sueño y le produce insomnio; se llena de temores racionales e irracionales, hasta llegar al pánico. El expresar los temores ayuda a reconocer los síntomas relacionados con las emociones del miedo. Los temores irracionales, son sentimientos de condena que se pueden mitigar a través de reclamar el amor misericordioso del Señor, orando.

TRISTEZA – PESAR – DEPRESIÓN – SOLEDAD

…Se transforman proclamando la palabra contra el TEMOR. Mateo 26:38: “Y les dijo: “Siento una tristeza de muerte; quédense aquí conmigo y permanezcan despiertos”. 

Son sentimientos relacionados con la pérdida de un ser amado por muerte o ruptura. Se expresa en llanto, agotamiento, desaliento, desánimo, desesperanza.  A veces el rompimiento de un matrimonio, es una pérdida aún peor que el fallecimiento de la pareja, porque el enviudar no conlleva un estigma social, ni provoca continuas luchas por los bienes y los hijos, ni genera sentimientos fuertes de fracaso. La terminación de una relación, sin importar su duración, provoca olas de depresión y melancolía en todo nuestro ser. Si no manejamos nuestros sentimientos, estos nos manejan a nosotros, con síntomas como diarrea, insomnio, conductas adictivas, etc.

No debemos aislarnos, no puede menospreciarse la importancia de los amigos que brindan apoyo y nos escuchan durante esta época. Aquí es donde se descubren los verdaderos amigos y hermanos. Como cristianos podemos invitar a Dios para que nos consuele en este período de tristeza. II Corintios 1:3-4: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de los misericordias y Dios de toda consolación, que nos consuela en toda tribulación nuestra para poder nosotros consolar a los que están en toda tribulación, mediante el consuelo con que nosotros somos consolados por Dios!”

IRA – ENOJO 

Efesios 4:26: “Enójense, pero sin pecar: que el enojo no les dure hasta el término del día, y no den lugar al demonio.” Es difícil no estar enojado ante este cambio de acontecimientos en nuestra vida. El enojo es principalmente hacia Dios. Los sentimientos de ira tarde o temprano se manifiestan y conducen a enfermedades físicas como úlceras, dolores de cabeza por tensión, asma, colitis, alergias. Al ser conscientes del enojo, se aprende a reconocer los síntomas de la ira almacenada y así se puede manejar sin que ella nos maneje. Cuando no reconocemos la ira caemos en el rencor y en la censura.

VERGÜENZA – BAJA AUTOESTIMA – CULPA

Vivamos la cita Bíblica que enunciamos. Salmo 34:6: “Mírenlo y quedarán iluminados, no asomará en sus caras la vergüenza”. Debemos diferenciar entre qué es culpa y qué es vergüenza. Culpa es una palabra de acción; tiene que ver con las cosas que hago, que ofenden a Dios, a otras personas o a mí misma. La vergüenza es una experiencia interior muy aguda de vulnerabilidad; es un sentimiento doloroso de uno mismo como persona. La vergüenza es cuestión de identidad no de falla en nuestra conducta. La vergüenza es sentirse mal y decir: “soy un error”. La mayoría de las personas padecen agudos sentimientos de vergüenza después de un rompimiento matrimonial, sobre todo si tienen fuertes creencias religiosas acerca del matrimonio. Sentimos vergüenza porque tenemos una baja autoestima. Jesús que nos redimió, ya nos liberó de las cadenas de la vergüenza y la mala auto imagen.

Dios nos puede PERDONAR y sanar las raíces de este obstáculo, si le pedimos que nos sane.

AYUDA DE DIOS 

Mateo 6: 14-15: ”Queda bien claro que si ustedes perdonan las ofensas de los hombres. También el Padre celestial los perdonará. En cambio, si no perdonan las ofensas de los hombres, tampoco el Padre los perdonará a ustedes.” En un proceso de ruptura de las relaciones matrimoniales; debemos perdonar en primer lugar a Dios porque creemos que El no nos ayudó, no escuchó nuestra oración, nos abandonó. En segundo lugar, perdonarnos a nosotros mismos, sobre todo si iniciamos los trámites de la ruptura. Hay culpa porque creemos que cometimos errores. En tercer lugar, perdonar a nuestro cónyuge por luchas de finanzas, manutención y custodia de los hijos. Y si ha sido por adulterio, perdonar la traición al cónyuge y a la tercera persona que destruyó el matrimonio.

También debemos perdonar a los familiares y personas implicadas en el divorcio. El perdón es una decisión no un sentimiento. El perdón ofrece a la persona liberación y debe otorgarse independientemente de si la otra persona lo desea o no. Cuando perdonamos, nos quitamos un peso de encima y permitimos que sea Dios El que se encargue de tratar con la persona. Cuando perdonamos a la persona, apartamos de nuestra mente el constante martirio del resentimiento y los deseos de venganza; abrimos la puerta e invitamos a que actúe el Dios de justicia. El cristiano debe creer que es verdadera la afirmación divina que: “en la ira del hombre no obra la justicia de Dios”, Santiago 1:20. San Pablo aconseja con sabiduría: “No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.” Romanos 12:19. Debemos practicar el perdón no solo como un acto, con obediencia, sino porque este es clave para la Sanidad Emocional.

LOS HIJOS

Tras la separación viene la lucha por el afecto y la lealtad de los hijos. Los hijos se sienten entre dos fuegos que van en direcciones opuestas. Ellos aman a sus dos padres, pero cada padre tiende a hablar mal del otro para poner a los hijos de su lado. Los padres deben ver, que no deben convertir en víctimas a sus hijos, ni utilizarlos como armas de batalla. Deben comunicarles la decisión de separación, pero que sepan que no es por culpa de los hijos, sino de los padres. No deben hablar mal el uno del otro en presencia de sus hijos. Por el contrario, deben enseñarles a sus hijos a aplicar el mandamiento: “Honra a tu padre y a tu madre”, aun cuando no hagan cosas dignas de honra. Se debe enseñar a los hijos a practicar la misericordia en su propia casa y con sus propios padres; a no juzgar sino a perdonar, esto por el bien de los propios hijos.

FINANZAS

Enfrentar las realidades financieras en las separaciones es uno de los aspectos más agotadores. Puede haber culpa, rabia e ira, cuando sentimos que somos tratados injustamente. Temor por el propio bienestar futuro de los hijos. Es raro que ambos queden satisfechos por el resultado final. Los aspectos financieros seguirán afectando a las parejas, mucho después de que se hayan separado.

PASOS DISPONIBLES PARA UNA RESTAURACION POSIBLE

Las personas que experimentan el doloroso rompimiento del matrimonio, necesitan seguir algunos pasos para ayudarse en su restauración:

1. Expresar libre y sinceramente las emociones cuando llegan. La persona debe sentir que tiene la suficiente confianza como para poder mostrar sus sentimientos. Esconderlos no ayuda en nada. Pero debe hacerlo con sabiduría, ante las personas preparadas para ayudar. Debe tener paciencia y educar a los niños para que manifiesten con sinceridad sus sentimientos, pues ellos están sufriendo.

2. Mantener una adecuada relación con Dios para evitar el odio, el resentimiento y la amargura. La experiencia dolorosa del rompimiento del matrimonio, quizás los aleje o los acerque a Dios. Un gran número de personas religiosas se aíslan espiritualmente, mientras que los que no han tenido interés en lo espiritual, se sienten atraídos por la Iglesia en busca de comprensión, y para lograr experimentar el perdón.

Tratar de llevar nuestras cargas solos, cuando Dios nos ofrece ayudarnos es una mala decisión. La lectura de la Palabra de Dios, el amor de los hermanos en la comunidad y la constante comunicación con Dios mediante la oración, no solo es una excelente terapia, sino la forma de que aceptemos la dirección y ayuda de Dios.

3. Perdonar con la Ayuda de Dios. Si nos relacionamos bien con Dios, nos ayudará a entender la diferencia entre el perdón divino y la censura de los humanos. Solo así, comprendemos que Dios es el autor de todo nuevo comienzo. Si no fuera por el perdón, no podríamos relacionarnos con Dios. Sin perdón, no podemos relacionarnos con los humanos como Dios quiere.

Cuando perdonamos, recorremos el único sendero que nos lleva a la tierra de la sanidad de las emociones dañadas. El perdón no significa aceptación de un mal comportamiento, sino la aceptación de la persona a pesar de sus errores. Aceptar a la persona no significa que condonemos sus errores, ni que vamos a volver a relacionarnos de la misma manera. Es simplemente el deseo de sacar del corazón, el deseo de venganza. Es liberarnos de la terrible necesidad de que alguien sufra, porque nos hizo sufrir y dejar que esa persona sufra por sus propios errores y que Dios haga justicia.

4. Guerra Espiritual. Haga guerra espiritual diariamente invocando la Sangre, el Nombre, la Palabra de Dios, y recurra a la ayuda del Señor. 

5. La necesidad de buscar ayuda de Expertos. La tendencia de las personas es tratar de enfrentarlo todo por sí solas, o de confundirse buscando ayuda de inexpertos. Es importante, que se dé cuenta de la necesidad de buscar expertos en las diferentes áreas: legal, o una consejería psicológica y espiritual.

6. Establecer nuevas relaciones interpersonales adecuadas. Muchas de estas relaciones se rompen como consecuencia de una separación. A veces, se rompen las relaciones familiares y otras, se ahondan con la familia del cónyuge. Pero se debe establecer una nueva relación interpersonal con el cónyuge que se va a separar. A veces se rompe todo vínculo, pero cuando existen hijos, casi siempre quedan algunos vínculos y se necesita establecer una nueva relación interpersonal de respeto. Hay muchos cambios que realizar especialmente con amistades comunes.

LA ACTITUD DE LA IGLESIA ANTE EL DIVORCIO Y LAS NUEVAS PAREJAS 

En el ministerio cristiano Fundamento para la Familia creemos que la Iglesia debe entender la situación de los divorciados vueltos a casar.

Ellos tienen la primera tentación de sentirse separados de la vida de la Iglesia, discriminados e incomprendidos, y muchas veces, no les faltan motivos de justificación del fracaso del primer matrimonio. Para comprender esta situación tenemos que acudir a dos realidades de la Iglesia: la Iglesia como refugio y la Iglesia como guía.

Como Refugio tiene entrañas de misericordia; en ella está presente el amor bondadoso de Dios Padre, esa Iglesia participa de los sentimientos de Jesús, Buen Pastor que siente compasión por el rebaño, y en especial por las ovejas heridas, extraviadas, enfermas. El vino a buscar a los pecadores, sabiendo que no son los sanos los que necesitan el médico, sino los enfermos.

La “Iglesia Guía” debe velar por el cumplimiento de la voluntad del Señor en el proyecto de Vida de Dios; acercarnos a la verdad que Dios ha querido entregarnos. Si la Iglesia como guía es la Iglesia de la Fidelidad y de la Verdad, la Iglesia Refugio es la Iglesia de la Misericordia y de la acogida. La “Iglesia Guía” tiene que ser consciente de la santidad de las instituciones que el Señor estableció.

Sería muy frustrante para unos esposos que se casan para toda la vida, encontrar en la Iglesia un juego. De tal manera, que lo que se promete de palabra, la Iglesia con la misma facilidad lo borra. La Iglesia cree que el matrimonio es santo, porque el amor de los esposos, es signo de la unión indisoluble y siempre fiel, de Cristo con la Iglesia.

En este momento aparece la “Iglesia Refugio”, la Iglesia de la misericordia, preocupándose por estos hijos y les expresa una posición clara respecto a la verdad de la santidad del matrimonio, porque la Iglesia es fiel a sus principios. Sin embargo, esa “Iglesia Refugio” no quiere que nadie perezca por esto, no abandona a sus hijos, no abandona a los divorciados vueltos a casar; es la Iglesia que dice que los cristianos divorciados y vueltos a casar forman parte de la familia de Dios, porque están convertidos -nacidos de nuevo-; esa conversión no lo borra nada ni nadie. La comunidad de fe -Iglesia- bajo la cobertura de FUNDAMENTO PARA LA FAMILIA, debe particularmente ofrecer, “estima, solidaridad, comprensión y ayuda correcta”, a los cristianos divorciados y vueltos a casar.

Concluyamos, ¿Hay alguna esperanza para el hogar de los divorciados vueltos a casar? El camino que la Iglesia les propone a los divorciados vueltos a casar, es el mismo que para los otros cristianos: una vida de Fe, de Esperanza y de Misericordia participando de la vida de la Iglesia.

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Consejería Cristiana

Consejería Cristiana

La Consejería cristiana es un instrumento de la Iglesia para atender y apoyar sistemáticamente a las personas que padecen algún tipo de disfunción o trastorno emocional, como Ansiedad, adicciones, estrés, problemas de pareja, de familia, etc.

La consejería cristiana como la psicología cristiana a la que nos especializamos comparten el mismo deseo de ayudar a la gente a superar sus problemas, encontrar significado y alegría en la vida, y convertirse en individuos saludables y bien ajustados, mental y emocionalmente. La mayoría de los pastores y líderes de Fundamento para la Familia tienen títulos universitarios de Diplomado en Terapeuta cristiano y/o Maestría en Psicología y Consejería cristiana.

La palabra “consejería” puede tener múltiples significados, incluyendo el ofrecer consejos y exhortaciones, compartir conocimientos y habilidades, establecer metas, resolver conflictos, etc. Usualmente, los consejeros inquieren sobre el pasado (si el problema ocurrió hace una semana o durante la niñez) en un intento de arreglar el presente. A veces exploran los posibles efectos de desbalances físicos y químicos que puedan causar problemas psicológicos. Una parte importante de la consejería es resolver problemas y sanar conflictos entre la gente.

La consejería cristiana es distinta a la consejería humanista. La consejería cristiana se eleva a otra dimensión. “En contraste con los sistemas psicológicos humanistas, la consejería bíblica busca cuidadosamente descubrir las áreas en las cuales un cristiano pueda estar desobedeciendo los principios y mandamientos de las Escrituras, y ayudarle a aprender cómo someterse con cariño a la voluntad de Dios”.

Los consejeros cristianos de Fundamento para la Familia son capaces de hacer esto debido a que ellos tienen un estándar absoluto con el cual miden sus objetivos y evalúan el estilo de vida de sus pacientes (clientes). Ellos ven la Biblia como la fuente de toda verdad. 2da de Timoteo 3:16-17 dice: “Toda escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”

Los consejeros cristianos entienden que la Biblia tiene mucha sabiduría práctica acerca de la naturaleza humana, el matrimonio y la familia, el sufrimiento humano, y muchísimo más. Al utilizar conceptos bíblicos en la consejería, ellos pueden instruir a las personas en la manera en que deben conducirse y también responsabilizarlas por sus acciones. El Salmo 119:24 dice: “Tus testimonios son mis delicias y mis consejeros.”

Los consejeros cristianos a menudo utilizan habilidades del campo de la psicología y consejería humanista, ellos reconocen que la Biblia, no la psicología, es la autoridad final. “Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquél que nos llamó por su gloria y excelencia. (2da de Pedro 1:3). La estrategia más importante de un consejero cristiano es ayudar a sus pacientes (clientes) a sustituir la verdad bíblica por el error a medida que se desenvuelven en sus vidas cotidianas. Ellos saben que la verdad, cuando es conocida, creída, y obedecida, libera a la gente. Cuando la gente es liberada, ellos sienten que han cumplido su verdadero llamado. “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” (Juan 8:32).

“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz. Y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.” (Hebreos 4:12).

Nuestro deseo es que cada Congregación sea también un Centro de Consejería Familiar y atienda en un consultorio de manera profesional a las necesidades que tiene la sociedad.

En nuestro ministerio tenemos recursos y programas de formación profesional y el campo de la psicología cristiana y la consejería.

Dr. Héctor Salinas Ayala
Director

Casas de Paz

Casas de Paz
Grupos pequeños o células

En el Ministerio cristiano Fundamento para la Familia reconocemos la necesidad de seguir edificando a los nuevos miembros y alcanzar con el evangelio a nuevas personas a través de las células, también llamado “grupos pequeños”,  para lograr una mayor madurez en la fe y seguir nutriendo a la Iglesia de nuevos miembros.

La capacidad de una iglesia para acoger a las personas en compañerismo fraternal a menudo determina el potencial que tiene para el crecimiento.

En algunas organizaciones se le llama células y otros lugares se le denomina grupos familiares o grupos pequeños. Nosotros le hemos denominado Casas de Paz, porque estamos haciendo una declaración profética creyendo que las Casas en donde se realizan estas reuniones se convertirán en «casas de paz» y las personas que asistan a las reuniones recibirán la paz de Dios en sus corazones.

Las Casas de Paz o grupos pequeños  representan una de las mejores maneras de proveer el cuidado pastoral general, la edificación constante de los creyentes, el alcance a nuevas personas, el desarrollo de nuevos líderes y el compañerismo fraternal. Los grupos pequeños entre cristianos y amigos o vecinos proveen oportunidad para crecer espiritualmente, para sentir amistad y compañerismo, para conseguir consejo, para servir a otros en el momento de necesidad, orar juntos y tener apoyo para enfrentar las situaciones de la vida. Los grupos pequeños permiten la intimidad que induce a la comunicación mutua, lo que no ocurre en grupos grandes debido a sus propias características.

En el Nuevo Testamento hay mucho apoyo para utilizar la estrategia
de grupos pequeños. Jesús enfocó mucho de su trabajo y enseñanza
en los 12 discípulos. En el libro de Hechos puede buscar los siguientes pasajes y ver que desde el primer siglo de la cristiandad los cristianos se reunían en las casas: 2.46, 5.42, 10.22, 12.12 y 18.26. Es más, había iglesias completas que se reunían en una casa (Col 4.15).
La primera Iglesia cristiana en Europa comenzó en una “casa de paz”, fue en la casa de una mujer llamada Lidia, Hechos 16:13-16.

No es un descubrimiento nuevo el que hacemos, pues los grupos pequeños son utilizadas por muchas congregaciones en constante crecimiento, incluso algunas congregaciones han descubierto el modelo de “Iglesias celulares”  el cual enfatizan los grupos pequeños como el ente en el que las personas son alcanzadas, discipuladas y cuidadas en la semana, para luego reunirse todas en una celebración de alabanza y adoración a Dios el fin de semana u otra fecha acordada.

A través de la historia, los grupos pequeños han demostrado ser uno de los medios más eficaces para lograr el cumplimiento de la misión evangelizadora de la Iglesia.
Las Casas de Paz son un diseño divino; además representan un modelo apostólico para el cumplimiento de la misión. Son un auxilio para el crecimiento en la vida cristiana. Y facilitan el desarrollo y la participación de los miembros.

El Ministerio Cristiano Fundamento para la Familia tiene una visión muy fuerte hacia los grupos pequeños -casas de paz-. Nosotros queremos «Convertirnos en una iglesia donde nadie esté solo» y consideramos que las Células son una herramienta para la comunión de los hermanos y el cuidado pastoral de sus miembros. De hecho, para nosotros ‘las células’ no son un ‘método de trabajo’ sino más bien es la vida misma la Iglesia extendida por toda la ciudad.
Además vemos este ministerio de Casas de Paz como una red de hogares donde están representadas todas las urbanizaciones de cada ciudad en donde está presente la Iglesia, y de esa manera, en las mega-ciudades o metrópolis las personas pueden tener compañerismo cristiano y edificación en su propia zona geográfica sin necesidad de ocupar mucho dinero y tiempo para trasladarse de un lugar a otro. Así también, las células pueden desarrollarse en grupos afines en ciudades multi-étnicas.

¡Dondequiera que la gente se reúna, allí vamos a establecer Casas de Paz!

¿Qué hago en la Casa de Paz?
En Fundamento para la Familia ofrecemos un Manual para Anfitriones que puede usarse para iniciar grupos pequeños en las casas. Además existen otros materiales que pueden ayudar en el trabajo, lo importante es que la “la casa de paz” NO se convierta en “otro culto”, ni tampoco fracase por la falta de planeación.

La agenda que proponemos en el Manual para anfitriones, integra algunos  pasos muy sencillos pero con una razón muy particular para cada una. Toda la reunión debe durar entre 1 hora y una hora y media, tenga cuidado de no extenderlo más de lo necesario.


1. Rompehielos
Es una actividad breve, no amenazante, que sirve para que los
asistentes se integren al grupo, participen inmediatamente y dejen a
un lado las posibles distracciones de su vida cotidiana. Puede ser simplemente saludándose y presentándose cada persona o también se podría hacer una dinámica, por ejemplo  en que se memoricen nombres o se compartan, por ejemplo, alimentos favoritos,  anécdotas interesantes o lugares atractivos que gustan ir. En este momento no es necesario hacer referencia a temas bíblicos o espirituales ya que los participantes, en el contexto de sembrar iglesias, son nuevos en el evangelio. La razón primordial para el rompehielos es que cada persona tenga la oportunidad de hablar en los primeros minutos de la reunión. Los estudios demuestran que esto hará que la persona esté más dispuesta a compartir a la hora del estudio bíblico.

2. Oración breve
Tomando en cuenta que los asistentes pueden desconocer la
oración, esta debe llenar tres requisitos. Debe ser: Audible, Breve
y Cristocéntrica. ¡Esto es el ABC de la oración! Recuerde que la
persona nueva lo imitará a usted en la oración. La idea es hacerlo
lo más breve y sencillo posible para que la persona nueva piense
que es fácil y que también lo puede hacer. Sería un grave error
tratar de impresionar a la gente con un vocabulario extravagante y
demasiado eclesiástico. Haga la oración breve y sencilla.
Casi siempre recomiendo una oración como esta para comenzar
el estudio bíblico: “Gracias Señor por este día. Estamos aquí
para presentar ante ti nuestras peticiones así como también compartir tu Palabra y pedimos que nos ayudes a entenderla.
Ministra nuestras mentes y nuestros corazones. En el nombre de Jesús. Amén”.

3. Canto o testimonio
Es opcional. En algunos lugares donde todas las personas son nuevas y no conocen las canciones sería mejor dar lugar a alguna persona que desee contar algún testimonio. El tiempo de testimonio no debería exceder los 5′ minutos. Máximo 2 personas.

En caso de que se tengan canciones, recuerde ser breve, una o dos canciones estará bien. Prepare este tiempo con anticipación escogiendo algún canto sencillo o compartiendo un testimonio breve que enseñe a valorar la obra de Dios en su vida. Si deciden cantar, escoja algo que sea fácil de aprender o tenga un cancionero o una pizarrita donde puede escribir la letra. Debe pensar en la persona nueva que no conoce estas canciones. Recuerde, NO es un culto, evite cantar himnos muy largos o canciones complicadas.

4. Estudio bíblico o mensaje
Es generalmente la parte más importante de la reunión y por lo
tanto puede tomarse de veinte a 30 minutos. El mensaje debería centrarse en algún tema actual o que motive a la fe y la esperanza, por ejemplo la explicación y aplicación práctica de alguna parábola de los evangelios, algún episodio en donde Jesús realiza un milagro o ayuda a alguien, etc.
La enseñanza debe ser inspiradora, dejando las amonestaciones o exhortaciones para el Discipulado. 

Recomendamos que toda la reunión no pase más de una hora o una hora y media para que los nuevos puedan asimilar esta nueva costumbre. Reuniones demasiado largas pueden ahuyentar a algunas personas que preferirán no volver.

5. Oración de intercesión
Dedique un tiempo antes de terminar para orar por cada persona
en el grupo, esto fortalecerá la reunión y dará un sentido de pertenencia a quienes asisten. Recuerde las peticiones durante la semana y averigüe entre sus visitantes si el Señor ha contestado las peticiones.
El simple hecho de acordarse de estas también comunica que usted se preocupa por los miembros de su grupo pequeño.

6. Compañerísmo
NO se precipiten en retirarse de la casa tan rápido. Aprovechen el tiempo para conocerse más. En algunos lugares sirven algún refrigerio, pero no es obligatorio, lo importante es «conocerse más». Tampoco vayan al otro extremo de quedarse mucho tiempo, con 15 minutos es suficiente para el sano compañerismo.

CONSEJERÍA O CUIDADO PASTORAL

Cuando hay grupos pequeños, gran parte del trabajo que normalmente tiene que realizar el pastor se reparte entre los ervidores y líderes.
Muchos problemas se solucionan a nivel de Casas de paz (grupo pequeño). Esto permite un cuidado intensivo y adecuado entre los integrantes de la célula debido a la estrecha relación que tienen con sus líderes.  Debemos recordar que hay casos que solo los pastores o consejeros preparados deben tratar. La atención en situaciones específicas como casos de consejería clínica o problemas entre líderes deben tratarse a nivel superior o recomendados a especialistas. Pero los Líderes de casasdepaz deben atender a sus miembros durante la semana visitando y estimulando. La Consejería bíblica NO se hace durante las casasdepaz, en éstas se hacen citas o arreglos para durante la semana encontrarse y platicar sobre temas personales del miembro o asistente.

Toda iglesia confrontará casos de consejería. Por este motivo, el cuidado pastoral y la consejería son vitales para un ministerio creciente y pujante. De allí también la importancia de la visitación pastoral como ministerio que permite tomar la temperatura de las cosas. El pastor de Fundamento para la Familia debe, desde el principio, entrenar a los líderes de casasdepaz a realizar visitas de seguimiento. Cuando la iglesia comienza de esta manera no se trabaja en contra de la expectativa de gente que solo quiere la visita del pastor y no acepta la de otro. El pastor del ministerio cristiano fundamento para la familia puede comenzar haciendo las visitas con esta persona para que aprendan cómo hacerlo y poco a poco les suelta más responsabilidad
hasta que pueden hacer visitas solos e incluso entrenar a
otros. Bien organizado y pastoreado, este modelo presenta muchas
posibilidades de crecimiento en un contexto de compañerismo y armonía entre los hermanos.

La iglesia hace lo que es. En 1 Pedro 2:4, el apóstol nos exhorta: Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. Todo cristiano es ordenado a ser edificado como parte de la casa espiritual. Más adelante, el versículo 9, continúa: Mas vosotros sois linaje escogido, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. Este pasaje integra el «ser» con el «hacer». Aquí vemos que la edificación del cristiano va ligada a su función de anunciar, proclamar, servir y ministrar. Nos recuerda que la iglesia es el pueblo de Dios en misión.

La iglesia hace según lo que es. Así como el águila vuela por ser águila, la iglesia hace misión en las Casas de Paz porque es Iglesia.

Dr. Héctor Salinas Ayala
Director de Fundamento para la Familia
hectorsali@yahoo.es

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Llenos del Espíritu Santo

Introducción

Dios te ha dado dones y estos dones tienen el propósito de edificar la Iglesia. Exploraremos algunos de los dones que Dios ha puesto en los hombres y mujeres llenos del Espíritu Santo y cómo se deben ocupar esos dones dentro de la vida de la congregación.

1No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales. 2Sabéis que cuando erais gentiles, se os extraviaba llevándoos, como se os llevaba, a los ídolos mudos. 3Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo. 4Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo.5Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo.6Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 7Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.8Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; 9a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. 10A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. 11Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere. (1 Corintios 12:1-11)

Aquí el Apóstol Pablo nos da algunas características de los dones espirituales:

  1. No debemos ignorarlos.
  2. Nuestro Dios no es cómo lo ídolos mudos, sino habla por medio de los hombres
  3. Fluyen a través de los discípulos de Cristo que le han confesado Señor y tiene al Espíritu Santo.
  4. Los dones son diversos, pero es el mismo Espíritu que hace todo.
  5. El Espíritu de Dios reparte a cada creyente que está lleno del Espíritu la manifestación de estos dones.
  6. Los dones son dados para provecho. (Sumphero – contribución mutua, la ventaja de todos, para unir a todos, ser provechoso para todos.)
  7. Nos enumera los dones espirituales (vs. 8-10)
  8. Dios reparte a cada un en particular como él quiere.

1. La luz sobre el candelero

La siguiente parte de 1 Corintios 12 (vs. 12-27) habla sobre la unidad del Cuerpo de Cristo. Este es el contexto de la manifestación de los dones espirituales. La lección que enseña es que los dones espirituales le son conferidos particularmente a los creyentes con el propósito de capacitarlos a fin de que desempeñan su parte en la Iglesia, el cuerpo de Cristo colectivamente. Los dones espirituales no están destinados primordialmente para el beneficio del individuo sino para la vida y adoración de la congregación.

Vuelve a poner énfasis en el versículo 28:

Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. (1 Corintios 12:28)

La luz es para el candelero

Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.(Mateo 5:15)

En esta ilustración, Jesús utiliza dos objetos importantes: 1) La luz, y 2) el candelero.

  1. La luz se puede referir al espíritu humano. Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, La cual escudriña lo más profundo del corazón. (Proverbios 20:27)
  2. El candelero se puede referir a la iglesia. …y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias.(Apocalipsis 1:20)

Podemos decir, entonces, que la lámpara encendida es un símbolo del espíritu del creyentes bautizado en el Espíritu, hecho para arder y alumbrar por el fuego del Espíritu que mora en él.

El creyente lleno del Espíritu Santo debe tomar su lugar en la iglesia

Así como una lámpara ha sido designada para tomar su lugar sobre el candelero, así mismo el creyente bautizado en el Espíritu está designado para tomar su lugar en la congregación pública de la iglesia. Un creyente que ha sido bautizado en el Espíritu Santo pero que nunca ejerce un don espiritual en el servicio de la congregación, es como una luz bajo un cesto. No cumple el propósito para el cual Dios le dio el don.

Cuando la presencia y el poder del Espíritu Santo se manifiestan públicamente a través de varios creyentes, toda la vida y la adoración de la congregación son transformadas por completo. La responsabilidad de ministrar no descanso sólo sobre uno o dos individuos, sino sobre varios miembros del Cuerpo de Cristo. Esto rompe con el patrón que tantas veces se ha establecido de unos dos o tres haciendo toda la obra del ministerio mientras los demás miembros de la iglesia permanecen pasivos, sólo diciendo “amén” ocasionalmente.

10Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. 11Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén. (1 Pedro 4:10-11)

Debemos de tomar en cuenta lo siguiente:

  1. Cada uno es responsable delante de Dios por ministrar su don a otros.
  2. Debemos ser buenos administradores de la gracia de Dios.
  3. Debemos ejercer nuestros dones en el poder de Dios (vs. 11). Debemos ministrar nuestros dones conforme al Espíritu de Dios, no conforme a nuestro poder propio.
  4. Dios debe ser glorificado en todo.

La Iglesia es como un cuerpo, cada miembro con una función.

3Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.4Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, 5así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. 6De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe;7o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza;8el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría. (Romanos 12:3-8)

No debemos creer que nuestro don sea el más importante, o que nosotros seamos los más espirituales. Cada persona debe pensar en dí con cordura. Porque la iglesia es un cuerpo y cada miembro tiene su función específica.

Pablo dice explícitamente (vs. 6) que todos tenemos dones diferentes, y cada persona debe usar su don según la gracia que le es dada. Una iglesia en que sólo uno o dos de sus miembros tienen un ministerio activo sería como un cuerpo en que sólo un brazo y una pierna funcionan, mientras el resto del cuerpo permanece paralizado. Un cuerpo humano no podría funcionar bien así. Tampoco puede funcionar bien una iglesia en la cual los miembros no ejercen sus dones.

El ejercicio de los dones espirituales

Que claro que la voluntad de Dios es que cada miembro de la iglesia haga uso de sus dones espirituales. El Espíritu Santo que mora en el interior de los cristianos llenos del Espíritu quiere manifestar abierta, pública y sobrenaturalmente Su poder y los dones.

¿Por qué no vemos la actividad de los dones?

Si muchos no manifiestan los dones, no es porque Dios se los haya retenido, sino sencillamente porque los creyentes, por ignorancia o negligencia o incredulidad, no se han seguido desarrollando hasta la plenitud de la voluntad revelada de Dios para su pueblo.

Falta de poner empeño a la exhortación de 1 Corintios 12:31

Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aun más excelente. (1 Corintios 12:31)

Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis. (1 Corintios 14:1)

Ignorancia acerca de los dones

No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales. (1 Corintios 12:1)

Incredulidad en el área de los dones

Así como otras áreas de la vida cristiana, se requiere de fe para “salir de la comodidad” y comenzar a ejercer los dones. Es más cómodo estar quietos y no participar en los dones, pero Dios quiere que ocupemos nuestros dones.

¿Cómo podemos comenzar a fluir en los dones?

Los dones espirituales son parte de nuestra herencia como cristianos. Es necesario esforzarnos en esta área, y poseer la “tierra” que el Señor nos ha dado. Todavía queda mucha tierra por poseer en esta área. Es la voluntad de Dios que TODA la iglesia fluya en los dones del Espíritu, siendo una gran luz en medio de las tinieblas. TODOS deben buscar al Señor para la manifestación de sus dones por medio de la fe.

Debemos procurar los dones espirituales, pero especialmente la profecía.

Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis. (1 Corintios 14:1)

La palabra procurar aquí en la palabra griega zeloo, la cual significa tener un sentimiento fuerte hacia, tener deseo por o celo hacia los dones espirituales.

Podríamos decir: “Sigan en el camino del amor; tengan un fuerte deseo y celo por la operación de los dones espirituales, sobre todo, el don de profecía.”

Debemos procurar fluir en los dones espirituales. Para fluir en ellos, primero debe haber un anhelo de hacerlo. ¡Es la voluntad de Dios que tú fluyas en los dones! Debes anhelar hacerlo para la edificación de los demás.

Debemos estudiar sobre los dones.

La ignorancia se disipa con el estudio. Cuando estudiamos los dones espirituales, pronto dejaremos de ignorarlos y entrará en nuestro corazón y espíritu un anhelo por tenerlos y fluir en ellos.(Recomendar el libro Carisms de Dios, Gerda Brown)

Debemos tener fe para los dones.

Así como recibimos a Cristo por la fe, debemos recibir los dones y operar en ellos por la fe. ¿Cómo podemos obtener la fe para operar en ellos? La Biblia nos dice que la fe viene por oír la Palabra de Dios.

Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.(Romanos 10:17)

Cuando leemos y oímos lo que Dios declara sobre los dones, empieza a crecer la fe en el corazón. Pronto oiremos a Dios acerca de los dones y nos moveremos por la fe en los dones.

De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; (Romanos 12:6)

Debemos ejercer los dones.

Así como el cuerpo natural no se desarrolla correctamente sin práctica y ejercicio (como el bebé que comienza a caminar, comienza a hablar), tampoco podemos esperar que los dones espirituales lleguen a la madurez sin práctica. Debemos buscar oportunidades para “ejercer” nuestro sentido espiritual y practicar el uso de los dones espirituales.

pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal. (Hebreos 5:14)

Los siguientes pasos pueden ayudarte a practicar los dones:

  1. Tú tienes la capacidad de comunicarte con Dios, orando en otras leguas.
  2. Tú puedes escuchar a Dios, discernir su voz, entender lo que Él te muestra.
  3. Tú puedes comunicar a otros lo que Dios te ha mostrado a ti.
  4. Tú puedes orar en otras lenguas y pedir a Dios la interpretación (1 Co. 14:13).

La manifestación de los dones en la congregación

Hemos entendido que el contexto del ejercicio de los dones es el cuerpo, la iglesia local. Podemos movernos en los dones espirituales adentro de este contexto, porque provee seguridad, ya que estamos rodeados por otros que pueden ayudarnos y corregirnos si nos desviamos.

Debemos abrir nuestros corazón a la manifestación del don de profecía.

Porque podéis profetizar todos uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados. (1 Corintios 14:31)

Nada puede estar más claro que esto. Está dentro de la voluntad revelada de Dios que todos los miembros de la iglesia aprovechen el don espiritual de profecía. Sólo hay dos limitaciones:

  1. Se debe hacer “uno por uno”. Es decir, los creyentes harán uso de este don por turnos, no todos a la vez. Esto es para evitar confusión.Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen. (1 Corintios 14:29)
  2. Se debe limitar la participación a dos o tres. Esto es para que ninguno tome todo el tiempo de la reunión de la iglesia para profetizar, sin dejar a otros participar. Debe haber lugar para “dos o tres”, no sólo uno.
  3. Los demás deben juzgar las profecías. Pablo dice claramente que el ejercicio del don de profecía tiene que ser juzgado o probado: “Los demás juzguen.” Los “demás” debe de incluir al resto de los creyentes bautizados en el Espíritu, quienes son capaces de reconocer la genuina manifestación del don de profecía.

Debemos permitir el fluir del Espíritu Santo en nuestras reuniones

19No apaguéis al Espíritu. 20No menospreciéis las profecías. 21Examinadlo todo; retened lo bueno. (1 Tesalonicenses 5:19-21)

Estos tres versículos están dirigidos a los creyentes en general, y tienen que apreciarse los tres versículos en unidad. Está mal que los creyentes apaguen el Espíritu; que rechacen el movimiento y la manifestación del Espíritu Santo. También está mal que los creyentes desprecien las profecías; que adopten una actitud de crítica, disgusto o incredulidad hacia la manifestación del don de profecía.

Por otra parte, cuando se manifiesta este don, los creyentes son responsables de probarlo por las normas de las Escrituras, y después, de retener y aceptar únicamente lo bueno, sólo lo que concuerda con las normas de las Escrituras.

Es importante que estemos abiertos al mover del Espíritu Santo en medio de la congregación. De otra manera, estaríamos “apagando al Espíritu”. El Espíritu es quien trae vida a la Iglesia. Queremos que la llama del Espíritu esté siempre encendida en medio de la congregación. Debemos anhelar que los dones se manifiesten.

Debemos reunirnos para participar, no sólo para recibir

¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación. (1 Corintios 14:26)

Generalmente hablando, cuando los cristianos se reúnen hoy, lo hacen con el propósito primordial de recibir, no de contribuir. Vienen a conseguir una bendición, a recibir sanidad, a oír a un predicador. Pero la Iglesia del Nuevo Testamento no era así. Allí los miembros no llegaban a recibir en primero lugar, sin o a contribuir. Cada uno tenía algo que el Espíritu Santo le había dado en particular, y ellos asistían a las reuniones con el propósito de participar.

Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. (1 Pedro 4:10)

Dones ES

2.  Los nueve dones del Espíritu: están repartidos en tres grupos de acuerdo a su naturaleza.

a. Dones de revelación: Palabra de Sabiduría, Palabra de Ciencia y discernimiento de espíritus.

b. Dones de poder: Fe, Milagros y Sanidades. 

c. Dones de inspiración: Profecía, Géneros de lenguas e Interpretación de Lenguas.

3. DONES DE REVELACIÓN:

a. Palabra de Sabiduría:

Es la revelación sobrenatural por el Espíritu Santo, de propósitos divinos; es la declaración sobrenatural de la mente y voluntad de Dios. Revela los propósitos e instrucciones de Dios para los hombres, que vienen de Su conocimiento del futuro. Ej: Mt. 26:34.  

La Palabra de Sabiduría puede ser manifestada:

  • Por la voz de Dios.
  • En un sueño.
  • En una visión.
  • Por profecía.

b. Palabra de Ciencia:

La Palabra de Ciencia es una revelación de sucesos pasados o presentes, fuera de nuestro conocimiento natural. Este don se manifiesta para revelar acontecimientos del pasado al presente; un claro ejemplo de esto lo encontramos en Juan 4:16-18 cuando el Señor le dice a la Samaritana que ha tenido cinco maridos y con el que vivía no era de ella (Juan 4:18).

c. Discernimiento de espíritus:

Da compresión sobrenatural, en el dominio de los espíritus, revelando cual es el origen del espíritu que opera en una persona. Éste don opera enteramente de una manera sobrenatural y las cosas que revela son del mundo espiritual. Pablo discernió en el espíritu, usando éste don, el origen y naturaleza del espíritu que operaba en Elimas, Hechos 13:9,10.

4. DONES DE PODER:

a. Fe:

Es muy importante hacer diferencia, entre las clases de fe,

1. La fe que todo ser humano tiene por naturaleza (aún los incrédulos).

2. La fe en dioses.

3. La fe en Cristo que salva.

4. La fe en las promesas de Dios.

5. La fe como un Don sobrenatural del Espíritu Santo.

El Don de Fe es dado por Dios, en forma sobrenatural por la operabilidad del Espíritu Santo, es una fe en lo que parece imposible, por medio de éste don veremos las sobrenaturalidades de Dios obrando poderosamente.

Esteban, Hch. 6:8: Algunas Biblias traducen que Esteban estaba lleno de gracia y de poder, pero en el original griego la palabra se utiliza en lugar de gracia es fe (gr. pistis), lo que nos enseña que Esteban estaba lleno de fe y de poder, y era por medio del don de fe que hacía grandes prodigios y señales dentro del pueblo.

b. El hacer milagros:

Se muestra por medio de este maravilloso don la sobre naturalidad de Dios en nosotros, según Hechos 2:22 de tres formas: con Maravillas, Prodigios y Señales, los cuales traen consigo una certificación de Dios. Por ej: Mt. 14:25 (un milagro rompe con las leyes establecidas por la naturaleza); otro ej: es la conversión del agua en vino, Jn. 2:9. 

c. Dones de sanidades:

Este don se manifiesta con el propósito claro y especifico de traer sanidad corporal y lo vemos repetidamente a través de los cuatro evangelios y el libro de los Hechos de los Apóstoles.

Al leer 1 Corintios 12:9. Encontramos Dones que tiene pluralidad de nombre, por eso podemos decir que son varios los Dones de Sanidades y no un sólo Don como en el caso de los demás Dones del Espíritu. Un creyente que recibe la manifestación de Dios en uno o más de estos Dones, puede ser usado por Dios en la Sanidad de ciertas enfermedades pero no siempre en todas.

5. DONES DE INSPIRACIÓN:

a. Profecía:

Al estudiar el Don de Profecía, debe distinguirse bien claramente la diferencia entre el Don propiamente dicho y el ministerio del profeta, que en la Escritura aparecen bien diferenciados.

1. No debe confundirse el don de profecía con los profetas del A.T.

2. Éste don es nuevo y particular del N.T. dado a la iglesia para la edificación de la misma.

3. No debe confundirse la predicación con la profecía, pues se le quita la sobrenaturalidad al don profético (la predicación proclama, expone la Escritura, la profecía dice lo que Dios está diciendo).

4. La predicación es inspirada, la profecía es sobrenatural.

5. Cualquier persona puede poseer el Don de profecía y ser usado por el Señor, pero esto no quiere decir que en verdad cumple con el ministerio de Profeta, ej: Hch. 21:8-11. Aquí se destacan algunas diferencias: Dios revela que hay mayor autoridad y fuerza en el oficio que en el don. El escritor de Hechos (Lucas) nos dice que ellas “profetizaban” (podían hacerlo por el don) pero Agabo era profeta, éste era su ministerio (y es a través de éste que Dios habla a Pablo).

6. Beneficios del don: 

· Para hablar a los hombres sobrenaturalmente (1ª Cor.  14:3).

· Para edificar a la Iglesia.

· Para exhortar (animar, alentar, confortar, impulsar a seguir un camino) a la Iglesia.

· Para dar consuelo a la Iglesia.

· Para que todos sean enseñados (1ª Corintios 14:31)

· Para convencer al inconverso y manifestar los secretos de su corazón (1ª Corintios 14:21-25).

7. Pablo indica que el que profetiza es responsable por el uso del don y tiene control sobre sus usos.

8. Pablo exhorta a que todo sea hecho en orden.

9. Profetizar básicamente significa hablar por otro, dar un mensaje (La Profecía).

b. Diversos géneros de lenguas:

1. Según indica la Biblia el bautismo en el Espíritu Santo implica una señal: hablar en otras lenguas según da el Espíritu.

2. Éste don se diferencia en que contiene diversos géneros, su operación es una manifestación sobrenatural como los demás dones, y es público, mientras que generalmente las lenguas por el bautismo corresponden a un género y son para la vida de oración personal del creyente.

3. Definición: Es una declaración sobrenatural por medio del Espíritu Santo, en idiomas nunca aprendidos por el que habla, ni entendidas generalmente por la mente del que habla.

4. Aunque nuestra traducción contiene dos palabras: “diversos” y “géneros”, en el gr. de la Escritura aparece un solo término génos, que significa: familia, nación, linaje, raza.

5. La manifestación de éste don es sobrenatural, y su propósito es divino, ej: Hch. 2:4-12.

6. En la manifestación del don, opera la voluntad del hombre, su espíritu y sus órganos de expresión, pero la mente que opera es la mente de Dios.

c. Interpretación de lenguas:

1. Siete de los nueve dones se ven en el A.T. mientras que dos corresponden sólo a la dispensación de la gracia: diversos géneros de lenguas e interpretación de lenguas.

2. Son los más relacionados de todos los dones, 1 Cor. 14:27-28.

3. En verdad, un creyente usado por Dios con este Don de Interpretación de Lenguas no presta atenciónalguna a los términos hablados en el lenguajedesconocido que interpreta; El simplemente mira a Dios como dependiente directamente de Él para que le muestre el significado.

4. Debemos guardar los Dones de todo intento de reducirlos a un nivel natural. El Don de Interpretación de Lenguas es sobrenatural y enteramente milagroso.

 

 

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Ministerios asociados

Ministerios Asociados

“Pues también yo soy hombre puesto bajo autoridad, y tengo soldados bajo mis órdenes, y digo a éste: “Ve”, y va; y al otro: “Ven”, y viene; y a mi siervo: “Haz esto”, y lo hace.
Al oír esto, Jesús se maravilló de él y, volviéndose, dijo a la gente que lo seguía: —Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe”.
Lucas 7:8-12

El centurión Romano pudo reconocer la autoridad de Jesús el Cristo, porque él mismo tenia la experiencia de estar bajo autoridad, la cual en este caso provenía de Roma mientras que la de Jesús emanaba de Dios mismo. De este pasaje de la escritura aprendemos el doble efecto de la autoridad,  quien está bajo autoridad ejerce autoridad sobre otros.

Dios es el Dueño de todo lo que existe. Cristo tiene toda la autoridad en el cielo y en la tierra (Mt. 28: 18). Leemos en 1 Co. 3: 23, que somos de Cristo, y Cristo es de Dios, por lo tanto, toda autoridad espiritual en el creyente, siempre es delegada por Cristo.

En esta tierra, Jesús actuó con autoridad porque estaba bajo la autoridad del Padre. Los discípulos de Jesús tenían autoridad espiritual, porque estaban bajo Jesús. Lo mismo acontece hoy en día. Los verdaderos ministros de Cristo tienen autoridad espiritual, porque están bajo la autoridad de Cristo, delegada en el Espíritu Santo (Jn. 14: 16-18), el cual es la verdadera cobertura del ministro, del creyente, y de la iglesia local.

El Reino de Dios se basa en los principios de autoridad espiritual porque Dios es el origen de toda autoridad quién además ofrece su cobertura espiritual a través de los ministerios de Autoridad y paternidad espiritual.  La cobertura espiritual es una bendición para aquellas personas que inician y dirigen la obra del Señor, porque reciben protección espiritual para Él, para su familia y para el pueblo que pastorea, proporcionando; refugio, descanso, impartición, apoyo y dirección. Una cobertura es una sombra que cubre, es un abrigo que resguarda, es una fuente de alimento espiritual, de impartición, de unción y bendición.

La Biblia, enseña en Hebreos 13:17  “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso”.

Todo pastor que inicia o dirige una obra debería estar bajo autoridad, todo pastor debería «tener pastor». Hay pastores que exigen sujeción a la autoridad pero ellos no están bajo autoridad, ellos no tienen pastor.

Toda persona que tiene una cobertura espiritual, recibe los beneficios de estar protegido, alimentado y le sirve como una fuente de bendición para dar a otros.

Los ministerios asociados a Fundamento para la Familia se encuentran en:

Matamoros, Tamaulipas
Brownsville, Texas. USA

Allan y Sara

Monterrey, Nuevo León
Omar y Nayeli
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Tampico y Madero, Tamaulipas
Juan y Mónica
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Playa del Carmen, Quintana Roo
Vitalia Gotay
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Cancún, Quintana Roo
-Nivia Gálvez
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Bishop John Andoh
Acra, Ghana, África
andoh

Bishop Benjamín Aryee
Acra, Ghana, África
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Si usted está iniciando o dirigiendo una obra y necesita apoyo puede contactar con nosotros:

Dr. Héctor Salinas Ayala
hectorsali@yahoo.es
+52  81  1745 8808 (móvil, whatsapp )

 

Fundamento para la Familia

cropped-MC-FF.pngEl Ministerio Cristiano Fundamento para la Familia es una extensión religiosa de la Asociación Civil fundamento para la familia, con sede en los Estados Unidos Mexicanos y cuenta con oficinas de trabajo en diferentes lugares.

Este Ministerio Cristiano se enfoca en la transformación humana, social y nacional a través de la propagación de los principios morales, éticos, valores, modelos y enfoques del Reino de Dios claramente definidos en la Biblia. Se enfatizan tres sectores de iniciativas estratégicas globales; La Iglesia, La Educación, La Consejería cristiana.

Estamos dirigidos por un mandato Divino y un verdadero compromiso con el desarrollo humano, social y nacional. Esto nos obliga a establecer alianzas de empoderamiento con personas de ideas afines, organizaciones e instituciones. Con algunos líderes y grupos cristianos mantenemos relaciones más estrechas a modo de cobertura y paternidad. Le invitamos a revisar nuestra Visión y Misión.

A la medida que avanzamos como ministerio en el Reino de Dios, es importante que cada miembro del ministerio recuerde siempre fortalecer el centro de su vida (el corazón) por medio de la Palabra de Dios, la relación intima con el Padre celestial y la comunión con los hermanos. Así que al escuchar la palabra de Dios debe provocar en nosotros la responsabilidad individual de tener una proceso claro y un sonido personal de la voz de Dios.

Bajo la cobertura espiritual del Ministerio Fundamento para la Familia se encuentras algunos ministerios e iglesias que comparten la visión de trabajar en el fortalecimiento de las familias. Si vive cerca le invitamos a visitarnos.

Actualmente el director general es el Dr. Héctor Salinas Ayala.

Si necesitas más información escribe a: hectorsali@yahoo.es